UNA
MAESTRA DE EDUCACIÓN ARTISTICA
LARRAÑAGA
TORRÓNTEGUI RAMÓN ANTONIO
Maestro de
Danza y Maestro de Teatro Egresado del Instituto Nacional de Bellas Artes
Cómo sobrevivir en una escuela
moderna, si vale la pena como maestra de educación artística, aunque es muy
difícil sobrevivir por el sueldo que se recibe. Llevó seis años trabajando. Me
decidí por esta profesión debido a que me encantan los niños y las bellas
artes, así que decidí mi profesión hace mucho, mucho tiempo. Siempre me gustó
trabajar con mis hermanos más pequeños. Tenemos una diferencia de edad bastante
grande. Recuerdo que cuando en la secundaria iba a recogerlo al jardín de
infantes, quedaba rodeada de todo su grupo. La maestra me pidió que la apoyara
jugando con ellos.
A partir de ahí, acudía al
prescolar para apoyar a la maestra. A mí me gustó mucho, me sentía realizada,
útil. La ventaja fue que he estado dibujando toda mi vida. Así se desarrolló
parte de mi profesión. Llegó el momento en que no tenía ninguna duda y me dije
estudiare artes para ser maestra de educación artística. - Es difícil de
olvidar mis años de estudio. Antes de ir a la escuela, trabajé durante tres
años fuera de mi especialidad. Simplemente no podía encontrar una vacante para
incorporarme.
En algún momento, comenzó a
parecerme que mi diploma seguiría apuntando en la pared de mi cuarto sin ningún
uso. Por fin tuve la anhelada oportunidad, y fui como maestra de educación
artística a una pequeña escuela particular con salario pequeño que los propios
padres de familia cubrían, pero para ser honesta no le presté atención al
salario, ya que tenía muchas ganas de dedicarme a mi especialidad. Los niños
llamaban mi atención.
Y ahora soy su profesora en
varias instituciones de educación pública por lo que a diario recorro las
escuelas durante las horas laborales. Recuerdo que salí de la escuela con
sentimientos muy encontrados. Por un lado, una increíble carga de positividad,
por el otro, ansiedad. ¿Realmente podré manejarlo? Han pasado tres años desde
que ingrese al sistema público y a veces me pregunto ¿Sé exactamente lo que
estoy haciendo, me quedare para toda mi vida laboral con este salario? - Creo
que no hay profesiones fáciles. Todo tiene sus pros y sus contras. Bueno, por
supuesto, la actitud personal es muy importante.
Y la capacidad de buscar lo
positivo. En primer lugar, este es un resultado muy rápido y visible de las
actividades. Al final de las clases al final del día, veo el resultado y
entiendo qué hice bien y qué hice mal, cuáles de mis acciones salieron bien en
esta clase y cuáles necesitan corrección. Esto es apasionante porque los
“trucos”, “recetas” y “remedios” de cada clase son siempre diferentes. Si una
clase de danza, pintura, teatro, se adaptó perfectamente a los niños de segundo
grado este año, esto no significa en absoluto que el próximo año puedas enseñar
la misma clase en segundo grado el siguiente ciclo escolar.
Variabilidad es una palabra que
acompaña todas mis actividades laborales. De esto se deriva la complejidad. La
maestra de educación artística necesita prepararse constantemente para las
lecciones, al igual que subir al escenario o al podio. Realmente requiere mucho
tiempo y esfuerzo. Especialmente cuando realmente inviertes en tu esfuerzo y
capacidad en la lección. Pero, aun así, la mayor dificultad para mí es el hecho
de que mientras estoy en la escuela, lo único que me importa son los niños. En
sus problemas, preocupaciones, tristezas, alegrías. El recreo no es para el
profesor en absoluto. Enseñó una clase, revisó la que sigue, me preparo con
todo tipo de material didáctico.
Me encanta cuando los niños
abren tan grandes sus ojos al ver por ejemplo un dibujo que les muestro, por
ejemplo, un gato jugando o dibujos animados, o cuando un niño está dibujando y
otro le toma su color y este último se suelta llorando ¡¿Y qué hacer?! Esto es
realmente significativo e importante. Muchas veces no tengo tiempo de almorzar,
ni de comer a mediodía, vaya que no tengo tiempo ni de ir al baño (perdón por
el detalle, pero es la verdad). Sólo más tarde aprendí a encontrar el
equilibrio. Date tiempo para entrar en razón. Los niños siempre están
dispuestos ayudar, incluso en pleno recreo van a su aula para mostrarme su
dibujo hecho en casa.
La convivencia con ellos es muy
padre. Tuve un problema con un padre de familia debido a que las reglas en mi
clase, es ¡No, al uso de teléfono para grabar! Un niño saco su teléfono durante
la clase para filmar alguna broma divertida de un compañero de clase. Pero, por
regla general, les explico inmediatamente a los niños que esto es inaceptable
en mis lecciones, que hay ciertas normas y reglas de comportamiento que no
deben violarse. Normalmente, después de una conversación tranquila, el teléfono
acaba en su mochila, o en su bolsillo. No tengo que estar al pendiente en que
uno de los niños filme en secreto, ni que grabe la voz.
Recuerdo que ese padre me
regaño, pero si algo tenemos los maestros de educación artística es humor, y al
final el padre se tranquilizó cuando le dije que si su hijo quería grabar con
su teléfono que el padre acudiera con el director para que le diera permiso.
Eso, fue todo, no hubo escenas desagradables. Lo difícil es por ejemplo que la
nueva escuela, nos exige demasiados informes a todos los maestros, y eso de
andar llenando hojas no me gusta. Por cada acción que realizas, hay un informe.
Si eres profesor de aula frente a grupo, aún más. Y estaría bien simplemente
escribir lo que se hizo, pero no: describirlo con palabras hermosas e
inteligentes en tres hojas de papel.
Esta es verdaderamente la parte
del trabajo que menos me gusta. Todos los dias festivos que se suspenden clases
se dedican a esto mientras no se trabaja con los niños. Lo que más amo de mi
profesión es que todos los niños se alegren cuando me ven en la puerta de su
aula, eso me da muestra de su capacidad cariñosa hacia mí. Físicamente me
agoto, pero en sentimientos de amor salgo cargada. Me gustaría ver una
distribución adecuada de salario para maestros de educación artística - Hoy en
día es una estructura muy compleja, donde es extremadamente importante una
interacción rápida y eficaz entre la administración, los profesores, los padres
y los niños. Se trata de requisitos cada vez mayores para todos los
participantes en el proceso y una velocidad cada vez mayor.
La escuela en general está
cambiando muy rápidamente. Casi todos los años. A veces incluso da miedo un
ritmo tan loco. Casi todos los años hay algunas innovaciones, incluso antes de
que tengas los resultados de lo anterior. Algunas cosas han sufrido cambios
realmente positivos, mientras que otras, en mi opinión, han empeorado. Pero, a
mi entender, una escuela ideal para todos los tiempos y en todos los aspectos
es una utopía. Cada generación de niños necesita algo diferente.
No hay comentarios:
Publicar un comentario