martes, 13 de mayo de 2025

 

PROFESOR POR PRIMERA VEZ FRENTE A GRUPO

LARRAÑAGA TORRÓNTEGUI RAMÓN ANTONIO

Ex director de “La escuela Normal del Pacifico” Ex Director General “Instituto Pedagógico Hispanoamericano.

 Has acreditado tu carrera de Profesor. Por fin se te ha entregado un aula para dar clases, no todo son preocupaciones y nubes oscuras, sino también un momento positivo, nervioso y expectante en el que pronto tendrás tu primera clase, y grupo. - Hay mucha alegría y añoranza. Finalmente, se te dará el mandato de decidir en el salón de clases. Es un sentimiento que el estudiante de profesor recién graduado reconoce completamente. - Es una sensación de finalmente, salir a la vida laboral después de cuatro años de estudios. La formación de profesores es muy larga, y estresante.

 La escuela a la que fuiste asignado, está en medio de la nada, enclavada en la parte más remota de la civilización, por lo que saldrás el domingo en autobús a las 12: P.M, de la noche y bajarte en el entronque de la carretera a las 5: A.M. para esperar que alguien se apiade de ti y te de un Raite. Llegas a tu escuela y te das cuenta que carece de todo. Los niños llegan en la mayoría de ocasiones sin desayunar, sus padres no acuden a tus llamados y corren el rumor que la nueva maestra los quiere para pedirles dinero para ser utilizado en mejoras que la escuela no requiere. Si, eres mujer joven, los hombres te ven débil y se juntan en la esquina de la escuela a consumir bebidas alcohólicas y en ese estado de embriagues se cree con derecho a molestarte.

Consigues con una señora que te deje dormir en un cuartito y que te asista en los alimentos. Pero no tienes dinero y tu sueldo llegara en tres o seis meses. Así, que tendrás que arreglártelas para tus viajes cada fin de semana y alimentos. Tu familia dedica su dinero apoyarte dejando prácticamente sin alimento a tus hermanos y el hogar. Al llegarte el primer sueldo te das cuenta de lo bajo que es y que lo que ganas no te alcanza ni siquiera para cubrir tus gastos. Dos a tres años tendrás que estar en estas condiciones sin tener el documento que te acredite con la base.

Al recibir tu nombramiento renacerá tu esperanza ante la posibilidad de iniciar los trámites que te vayan acercando a la civilización, pero estarás sujeta a las jubilaciones en la Ciudad, y a los cientos de profesores que van en la lista antes que tú por lo que tienen mayor derecho. Por fin en unos cinco años, eres asignada a la ciudad en una colonia periférica con todas las carencias del mundo, con padres de familia muy exigentes que no te apoyan en nada, y la supervisión que estresa con su exigencia de tanto papeleo inútil, pero que para ellos es la forma de justificar su trabajo.

Te lo exigen de inmediato y que se los lleves a su oficina de lo contrario te envían memorándum de incumplimiento y si no te ha alcanzado el tiempo te llegaran de extrañamiento. Estas en edad de casarte y formar tu familia. Te llegan los hijos, y con ellos los mayores gastos sin que tu sueldo haya variado desde que saliste del rancho. Para esa fecha ya cuentas con 15 años de servicio, y con la intención de mejorar tu estado económico te metes a estudiar una Maestría para acumular puntos y estar en la posibilidad de competir presentando examen para subir en el escalafón y buscar la dirección de una escuela.

Pero son cientos los que están en la misma situación. Además, las pocas direcciones que se desocupan debido a que el profesor anciano no desea jubilarse por la baja en sueldo con el que lo dejan (Federal, sin homologación de sueldo o, dinámico). Logras ser elegible despues del examen y te topas con que la dirección a la que te asignan está en un rancho alejado de la civilización, por lo que si la aceptas tendrás que dejar a tu familia para nuevamente irte a ranchear y volver al recorrido anterior.

Ser profesor puede ser estresante en sí mismo, pero también creo que puede ser sosegado. Haces tu mejor esfuerzo junto con los alumnos para alcanzar las metas que te propongas. No tengas miedo de salir y ser profesora, incluso si estas un poco nerviosa. Tienes planes que puedes usar, y dependiendo de dónde termines, espero que los colegas de esa zona puedan ayudarte porque el primer año es un año muy difícil para todos los nuevos graduados. Es el choque de la teoría y la práctica.

Recuerda que la profesión de maestro nunca se acaba, sino que es un proceso continuo. Prepárate para no saberlo todo y que no estarás listo, que los padres te harán muchas preguntas y están más informados que hace unos años. Estate preparado para ser cuestionado y criticado y que tendrás algún estudiante ocasional que no siga lo que has dicho, ni preste atención. Pero, sobre todo: deja ir el miedo y las expectativas altísimas que tienes de ti mismo. Tienes que tratar de relajarte y confiar en que tienes las habilidades necesarias. Ya, tuviste 4 años de lecciones, practicaste haciendo planeaciones, leíste los temas y sus contenidos en los libros de texto, cumpliste con más de 400 horas de servicio, en un aula escolar. Es tiempo de ingresar al aula, y demostrar, pero antes hay que leer la lección, tener confianza en ti misma.

- De repente obtienes todas las dimensiones de la profesión al mismo tiempo y la responsabilidad total sobre ella, es decir te has titulado de profesor (a) y sigue la parte desafiante en donde solo tu podrás resolver cualquier conflicto al mismo tiempo que puedes haber terminado en un lugar inseguro, alejado de toda civilización donde hay una falta de apoyo de los padres, la autoridad y la supervisión escolar. Entonces puedes sentirte bastante sola, desesperada, estresada, con intención de mandar todo al carajo y regresarte a la ciudad. Pero incluso si aún no está claro dónde terminaras o qué desafíos tienes en esa escuela en particular, no va a ser posible evitarlos. Para ello, lo primero es prepararte mentalmente para el hecho de que habrá algunas cosas que no esperabas o que no tuviste la oportunidad de practicar.

Tienes que pensar “Estoy haciendo lo mejor que puedo” y recordar que solo uno en esas circunstancias se hace fuerte, capaz, intuitivo, creativo, así que deja de lado la arrogancia y busca la ayuda de los compañeros y de la dirección. Mucho depende también de la confianza en uno mismo y de desarrollar la conciencia de que las cosas van a ir bien. - Confía en ti mismo y construye tu autoestima. Piensa “estoy haciendo estas cosas; y seré una excelente maestra” Muchos de los fracasos y frustraciones de los jóvenes maestros en esas localidades alejadas se deben a que no tienen la suficiente fuerza para sobrellevarlo, y algunos de los varones inician su peregrinar en el consumo de la bebida con jóvenes de esa localidad. Los hombres caen en las bebidas alcohólicas y las mujeres abandonan la localidad bajo cualquier pretexto, incluso pretensión de robo o violación.

Un recién egresado tiene problemas para manejar conflictos, lecturas, escritura, evaluaciones, calificaciones y aunque han leído sobre todo esto en las escuelas formadoras de maestros, necesitan leer un poco más despues de estar en la actividad profesional. Se hace necesario volver a esas cosas en las que han tomado parte cuando eran estudiantes. Otra preocupación común que surge es ¿cómo se debe ocupar todo el tiempo en el aula, hora por hora?, pero también ¿a qué nivel debe ser la enseñanza? ¿Cómo sabe que la planificación básica funciona bien para los niños? - Que te den esa responsabilidad puede ser preocupante, ¿pero es algo que tendrás que desarrollar poco a poco y en el momento que notas que se te hace demasiado fácil o difícil?

Debes contar con un plan preparado de antemano (Otro para multigrado), porque la planificación de todas las lecciones semana a semana, tanto a corto como a largo plazo, es lo que lleva más tiempo. Sin embargo, con una estructura básica preparada, esos minutos serán más fáciles de llenar con contenido y, en cambio, se puede centrar la atención en los cambios en el momento. Cuando viajes a la ciudad, el fin de semana copia material en una memoria. Busca y platica con tus ex compañeros para que se pasen los consejos. Crea un método que encaje con tus formas de ver el aprendizaje y como te gustarían que trabajaran tus alumnos.

El siguiente paso es la reflexión y la observación para descubrir qué tipo de maestro quieres ser. Escribe todo lo que piensas y ve anotándolo en una tableta (Lo disfrutas cuando pasen los años y lo leas, allí te darás cuenta que dejaste los pelos en el portillo) Reflexiona sobre la práctica y utilízala como apoyo cuando tú mismo tengas que construir la persona que quieres ser en el aula. Es posible que reflexiones que no tienes tiempo para leer o atender todo lo anterior, que regresaste a la ciudad para divertirte. Si piensas en esta forma, temo decirte que no estas suficientemente maduro ni preparado para una profesión tan compleja.

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