jueves, 27 de julio de 2023

 

BAILABA Y LLORABA A SOLAS

RAMÓN ANTONIO LARRAÑAGA TORRÓNTEGUI

Una vez más al pasar por la ventana de su casa, rodeada de oscuridad la vi bailando, no se era la forma de enfrentarse a sí misma entre las sombras y la oscuridad de esa habitación. La razón me alerta que se encuentra sola, vacía, sin nadie que la proteja de los duros golpes que ocasionan los vacíos existenciales ¿Qué lleva dentro esa dama bailarina? ¿Porque le gusta disimular su arte en la oscuridad? La música se escucha hasta la calle y eso me lleva a voltear la mirada al lugar de donde sale.- En lo oscuro deseo mirar su silueta y en su espacio la razón me dicta que esa muchacha lleva un vacío, que no sabe cómo llenar.

Cierro los ojos para adaptarme a esa oscuridad y surge la visión más clara de ella en su refugio y como causa el baile, la música. Pero ¿Quién es? No puedo ver su rostro, ni rodear su cuerpo para que se sentía protegida ¿Quién cuida sus sentimientos? Baila en el espacio vacío en la sala de su casa, se envuelve al ritmo y no deja de moverse en todas direcciones. La música calla y se escucha un llanto. Vuelvo a imaginarme a la silueta en medio de la oscuridad que ha dejado de bailar y le ha ganado el llanto.

El susurro del lamento se escucha bondadoso, tierno el cual para un desconocido como yo me recuerda que ella sufre, existe, quiere, trae cosas que desea y no encuentra a quien recurrir. Las preguntas vuelan por mi mente ¿No, la tratan bien? ¿Ha hecho lo necesario? No creo siempre haya estado sola, sin embargo ahora se nota su vacío ¿Por qué llora en la soledad? ¿No quiere compartir su dolor con nadie?

Al final del llanto se quedara con las manos vacías esa alma llena de amor y necesidad en ser amada. ¿Por qué no bailar con la luz para que su faro de belleza brille? Un faro lleno de esperanza que la haga pensar que no está sola que tal vez esto solo sea un mal momento, incluso la luz de su belleza podría encandilar a un transeúnte como yo que pase por la calle. Un desconocido que miraría su rostro y sea posiblemente el siempre busco, pero ante la luz apagada nadie será capaz en encontrarla. La falta de luz acaba con los sueños, escapa la belleza y domina lo pasional ¿Para qué derramar lágrimas por alguien que se perdió de ella? Y que ¿posiblemente no encuentre otra igual? En momentos me pregunto ¿Sigue allí, llorando?

¿Hasta cuándo seguirá? ¿Dónde está el insensible que la hace sufrir tanto? La calma vuelve al escenario, se deja escuchar una música suave tal parece que ella ha recobrado la fortaleza a sus cuestionamientos y planea continuar su rutina en la oscuridad con su baile y música. Realizarlos le da armas para derrotar temporalmente su soledad y llenar ese hueco vacío de felicidad con la pasión de la música y la fuerza de sus movimientos. Deseo ser optimista para que la chica logre su Victoria y alcance esa felicidad deseada. No tengo motivos para pensar que no cuenta con la voluntad y que esto solo fue un momento de debilidad o fortaleza para ir en contra de la afrenta recibida.

No me gusta verla llorar, me traspasa el alma, siento lastima el verla que requiere atención. Ella no se puede detener, baila y llora en busca de obtener la calma entre suaves pasos y sollozos reprimidos. ¿Qué busca en ese baile? Quizás no desmoronarse cada vez que se hace presente su desventura y no ha encontrado otra manera de enfrentarlo, esa es su verdad, la que está atenta de su lado. Su razón es la música, la danza su fiel observante que no hace más que mirar dentro para calmar esa alma.

Estaba allí, parado frente a su ventana mientras la noche iba haciéndose presente. La veía ir y venir al ritmo de la música, mientras recordaba la ley del bien y el mal “De los males el menor” Ya encontrara algo mejor, solo que tenga cuidado y no salga de Guatemala para caer en algo peor. En ese instante de reflexión me encontraba cuando escuche un grito que venía desde más adentro de la casa, trono la puerta contra la pared, escuchándose el grito de su madre ¡Bueno tú piensas que los trastes se lavan solos! O ¿Qué? Reacciona muchacha, pareces dormida en ese baile y ya deja de pensar en ese idiota, decídete, ya veraz si no te quiere que de una buena vez se largue, ya habrá otro que te quiera.

 Así, es la vida o a poco piensas que tu padre ¿fue el novio y único amor de mi vida? Lo único que no soportaría es que trajeras milagrito en esa panza.- Hay Mamá, ¿Cómo puedes pensar eso? Mira hija, cada quien con su convento y las cosas no nacen por el espíritu santo, pues si hija, para que tanto lloriqueo, eso no está nada bien.- Mira hubo uno que cuando no me trajo el anillo y quiso hacerme ese algo lo deje botado, aquí para casarse como Dios manda hay que hacer voto de castidad, dejar de lado las tentaciones y promesas y nada más.

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