jueves, 27 de julio de 2023

 

CONTRA ESTACA SAN IGNACIO, SINALOA

Había una vez en tierras muy remotas, en la punta de las montañas, en donde solo crece el pino, viven las águilas, los osos y los venados. Vivía un señor de edad avanzada. Era raro que aquel lugar se escuchara una voz humana. Él había logrado vivir allí, aislado, viendo desde la cima cuando se formó el pueblo minero de Contra estaca por los españoles. El anciano era una mezcla de indio y blanco conquistador.

El paisaje entero le había quedado como herencia al partir las gentes que habían fundado el pueblo, pero él había logrado seguir viviendo en la soledad con humanos y acompañado de animales silvestres.

 A pesar de contar con tantos animales no se servía de ninguno para vivir, los pinos eran enormes pero esperaba que cayeran secos para utilizarlos en combustible. Le gustaba caminar por la cima de los cerros admirando el paisaje. Elegía una cueva y pasaba meses en ella para posteriormente ir en busca de otra, eso reflejaba su personalidad. La gente que lo conocía lo mencionaba como una persona recta, que no se apoderaba de nada de las personas que tuvieran su casa por esos lugares.

 De allí surgió la historia de peregrino que paseaba por la punta de los cerros y saludaba gritando tanto a humanos como animales. Pasaron los años y se le dejo de ver, se creyó que había muerto de frio, hambre, la dureza de la soledad, pero un inverno bajo al pueblo de Contra estaca  llevando encima una cobija vieja. La gente del pueblo pensó que andaba enfermo y le pidió al médico que lo atendiera, sin embargo el medico al revisarlo lo encontró lleno de salud por lo que le pregunto ¿Cuántos años tienes? El viejo le dijo.- Perdí la cuenta a los 100, solo mido mi tiempo con las estrellas, leo lo que está escrito en el cielo y espero con resignación que mi vida llegue a su fin.

El encargado del pueblo le pidió que se dejara acompañar por su hijo para que conociera la sierra y pudieran encontrar los caminos desconocidos para ellos.- El anciano dijo.- ¿Por qué no me acompañas tú? ¿Si quieres realmente conocer el lugar desde donde la vida vigila a los humanos? A partir de aquel día el encargado de Contra estaca se embarcó en aquella búsqueda ante los sollozos de su esposa y sus hijos, iba en busca de la verdad y mirar de cerca el verdadero rostro del mundo. Así, también se perdió durante mucho tiempo. En su larga travesía fue pintando mapas para poder regresar creyendo que eso le ayudaría, sin embargo con el paso del tiempo la confusión se fue apoderando de su mente.

Se dio cuenta de las miles de cosas que desconocía, valoro la existencia de cientos de especies, estuvo durmiendo en las cuevas de sus ancestros. Había sentido la necesidad de quedarse a vivir en esa soledad bañada de naturaleza. El nuevo peregrino tuvo la oportunidad de enterrar al viejo y a partir de allí expresar su nueva personalidad, encontrando lo que necesitaba y andaba buscando por la vida. Un día bajo al pueblo de Contra estaca y expreso a su nieto “No dudes quien eres” lo único que tenemos en la vida es un gran corazón plagado de sentimientos y el silencio de la noche permitió ver desaparecer su silueta entre los árboles para regresar al lugar en donde habitaba, el que hacía varios años se había convertido en su hogar.

El nieto conforme crecía al mirarse al espejo notaba que se parecía cada vez más a su abuelo y se preguntaba ¿Dónde vivirá mi abuelo? Con los años inicio renegando de la vida que llevaba en el pueblo y que su imagen era la de una persona dada al engaño, por lo que creyendo demostrar su origen se fue a bañar a las aguas tranquilas del rio verde y en el agua observo el rostro sonriente de su abuelo quien le decía ven a visitarme.- Entonces partió por la áspera y fértil sierra hasta llegar a una roca volcánica, se sentó a reflexionar sobre las cosas negativas que había hecho en su vida y durante todo el día recibió los rayos del sol sobre su rostro.

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