A VIVA VOZ
RAMÓN
ANTONIO LARRAÑAGA TORRÓNTEGUI
Costumbre pueblerina el gritar para llamar a una persona.-En
el pueblo en el que paso los fines de semana y días de descanso, hay unas siete
casas frente a la mía, ni una más ni una menos, y cada una está separada de las
otras como unos 30 metros con su terreno por la parte de atrás, es decir
grandes patios llenos de gallinas, perros, gatos, y uno que otro animal raro.
Hasta aquí nada que no ocurra en otras partes rurales de Sinaloa, por poner
ejemplo cercanos. Cuando me asenté en este microcosmos humano, si quería algo
de mi vecina Mara, pues salía de casa, iba a la suya, tocaba el timbre y le
pedía sal, azúcar, pan…. qué te voy a contar, lo normal entre vecinos bien
avenidos.
Lo mismo hacía cuando iba a ver a Virtudes (colindante con
Mara); sin embargo, cuando mi vecino Angelito quería algo de mí, en medio del
bucólico silencio entre pajarillos y otras aves campestres oía: ¡Larrañaga! Y,
yo) salía de casa y según me acercaba a él, pues Angelito me comentaba
cualquier cosa, que si iba a la milpa, que si llovió, que si las gallinas
pusieron huevos ayer, que si el gallo las piso hasta hartarme “Que se vaya a
ver, si ya puso la Cochina”, que si lo podía llevar en carro, que si sabía algo
sobre el destino político del estado o que si tenía tabaco “Metiche como el
solo”. Daba lo mismo que estuviera a 10, a 50 que a 100 metros, para Angelito
soy y sigo siendo ¡Larrañaga!
Y de ahí no hay quien lo apee, es un gritón con más timbre
que los de la lotería nacional. Poco a poco, en una adaptación súbita, rauda y
veloz, impropia de mí, descubrí (sobre todo cuando llovía) que eso de salir de
casa para pedir algo a Mara o a Virtudes o para llamar a Angelito era pues,
como un poco incómodo, así que como los que ajustan el sonido de las orquestas
de las verbenas, comencé en voz alta a llamar ¡¡ Angelito!! Con dos
admiraciones ¡A donde fueres, haz lo que vieres! Al no obtener respuesta volví
a repetir ¡Angelito! Pero con tres admiraciones.
La verdad que en principio tenía pensado, como los expertos
en decibeles, empezar con: Uno, dos, uno dos, uno, dos, probando, probando,
uno, dos tres; pero pronto deseché esta idea porque como la mayoría de mis
vecinos sufrieron los gritos mañaneros de los vendedores de cuajadas, calabaza
en mielada, pensé que no fuera a ser que creyeran que la población estaba
militarizada, que volvían los tiempos del “Las doce y todo sereno y tente tieso
o te carga el payaso” y que de un susto se me fueran la mitad para el otro
barrio. Entonces, pronunciado Angelito fui
tanteando el volumen para que me oyeran, hasta que llegué a un ¡Angelito! con
la friolera de cinco admiraciones y descubrí, que además de que Angelito está
un poco sordo, que era el adecuado porque no solo contestó Angelito, sino
también Virtudes, Mara y King, que este último está un poco más lejos, a unos
40 metros.
Como estoy viviendo una etapa totalmente novedosa, rozando
el esoterismo, pude comprobar, por ejemplo, que los fines de semana, cuando la
población se duplica (es decir que de 11 vecinos pasamos a 22 en la misma
cuadra) un ¡Angelito! Con 4 admiraciones no lo oyen los de la ciudad, quizás
por estar afectados por la contaminación acústica y que es preciso un Angelito
de entre 5 y 6 admiraciones; vamos todo un control si necesidad de sonómetro,
que estamos como para gastos. Yo no sé
en que acabará todo esto (que repasando el texto es de admirar); de lo que sí
me percato es que no salgo de casa, que últimamente hablo más por la ventana, a
gritos, y que practicando y llegando a unas 44 admiraciones es posible que me
oigan en la ciudad y que un día termine dándole una patada al celular.
Se dice que el perro es el mejor amigo del hombre, pero no
nos equivoquemos, seguramente el hombre sea el mejor amigo del perro. Somos tan
simples que nos encariñamos con cualquier cosa que nos mire. No hace falta que
se mueva mucho, solo que nos mire de vez en cuando, que nos mueva la cola.
Nosotros nos encargamos de mimarlos, darles de comer, vacunarlos, lavarlos,
sacarlos a pasear… a cambio de solo dejar que les acariciemos. No se quien sale
ganando… pero económicamente sólo el dueño sale perdiendo, y estando en tiempo
de crisis hay que recordar que al perro flaco, se le suben todas las pulgas.
Pero bueno, no voy a ser falso y esto se resuelve con una
analogía. Soy amante de los animales, tengo un French Pohl. Es macho sin
pareja, la única esposa que ha conocido es mi pierna, donde se masturba y hace
su caballito. Si, dan ganas de decirle que lo hermoso empieza en femenino y
termina en reproche, pero es macho, así que nada de “¡qué bonita perrita!” se dice
“¡qué bonito!”, “¡Qué Cochalòn!(Practicar frecuentemente el sexo)”
Y ¿Qué es esa cosa con cuatro patas? Y ¿no muerde?, solo
cuando se encabrona que lo despierto. Y se parece a un tapete negro, varias
veces lo he pisado cuando duerme. Probablemente sea el animal que menos se
mueva después de la noche, lo reconozco, se mueve poco, pero me hace gracia.
Solo reacciona cuando tiene hambre, y se tira casi todo el día tumbado en la
sala con el abanico encendido, esperando volver a reaccionar cuando tenga hambre
de nuevo, ¡Come le da sueño, despierta, le da hambre!, sed o ganas de salir a
orinar, cada vez se parece más a mí, de tal palo, tal astilla, todas las cosas
se parecen a sus dueños “Igualitos de huevones”.
No corre, ni me trae pelotas, solo las que carga colgadas,
ni periódicos “No sabe leer, ni escribe”, no hace nada en especial, simplemente
come croquetas, pero tampoco hace falta que haga más, a mi me gusta así.
Probablemente yo haga menos un domingo de resaca. Si nos paramos a pensar,
nadie se puede escapar de haber tenido una “mascota” en su corazón, por ejemplo
yo aun recuerdo a un perro que de niño le llamaba “El oso”, otro “El violín” y
no puedo olvidar a un perico homosexual que lo enseñe a gritar ¡Puto, puto,
puto!
Le tome mucho cariño y se la pasaba tirando la comida de su
jaula, pero un buen día llego un perico macho y se escaparon ¿Quizás a casarse,
donde la ley se los permita? Todo el mundo a tenido un amigo homosexual cuanto
es un pájaro verde que gritaba su homosexualidad a los cuatro vientos “El
orgullo gay” Le decíamos ¡Currito, currito, la patita! Y contestaba ¡Puto,
puto, puto! No nos engañemos, nos gusta tener un animal de compañía. Pensemos
en los perros, los gallos, los burros, los caballos, los gatos y a estos
últimos les encanta rozar con su lomo el pie de los humanos, poco falta para
que hablen.
Solo falta que alcen la pata como los perros y te meen el
pantalón. Todas las mujeres deberían vivir con un perro antes de casarse y
entenderían un poco las actitudes del varón, cuando de morderlas o de orinarlas
se trate. Un cura ideó un recurso de alto impacto para alejar a sus feligreses
de insanas tentaciones. En vez de sermonearlos puso ante ellos una mesa con
cuatro frascos de cristal.
El primero estaba
lleno de humo de cigarro; en el segundo había una bebida alcohólica; el tercero
contenía líquido seminal de hombre, y el cuarto mostraba un litro de agua pura
y cristalina. El buen sacerdote puso en cada frasco unas lombricitas. Las que
echó en los recipientes con humo, alcohol y semen no tardaron en morir. En
cambio las del frasco de agua nadaban alegremente, y con vivacidad. Se dirige a
los fieles, y les pregunta: ¿Qué conclusión sacan ustedes de este experimento?
Levanta la mano doña Pasita, anciana feligresa, y dice: "Yo concluyo que
mientras fúmenos, bébanos y cójanos, no tendremos lombrices"
Un joven se encuentra con una mujer de ocho meses de
embarazo y esto sucede: Le pregunta a la señora: "¿Está Embarazada?"
"No tonto, es un simulacro" Cuando alguien te pida algo prestado y le
dices "no tengo" y en realidad si tienes, y después te mira usarlo y
te dice ¡ no que no tenias! puedes responder: -Claro que tenia, lo que no tengo
son ganas de prestártelo.- A las personas les encanta preguntar cuando uno se
golpea una parte del cuerpo y te empieces a quejar, no falta alguien que
pregunte ¿te dolió? responde: ¡No! me gusta aullar para ver si aparece mi
manada!
La clásica de todas es esa cuando alguien está llorando y
todavía le preguntan ¿Estas llorando? Y les contestas “No, estoy sudando por
los ojos” o Cuando le dicen a otra persona.- La estupidez ¿Es enfermedad o
costumbre? "no eres un completo inútil...por lo menos sirves de mal
ejemplo”. Por ejemplo alguien que no entiende se le dice.- Si quieres te lo
explico con plastilina.- Te he extrañado en el fondo…pero muy en el fondo.
"todo este tiempo junto a ti, me ha parecido como si apenas hubieran
pasado 15 minutos; bajo el agua"
Me pidieron que
hablara de seguridad en México, pero antes de eso me robaron la idea. Si
alguien dice una estupidez en clase: " cada que participas, ayudas a
elevar el autoestima de los demás". Si pensar no duele... ¿por qué no lo
intentas? La pereza es la madre de todos los vicios, y como madre, hay que
respetarla.
Lo importante es el dinero, la salud va y viene Trabajar
nunca mató a nadie, pero, ¿para qué arriesgarse? No te tomes la vida en serio,
al fin y al cabo no saldrás vivo de ella. Felices los que nada esperan, porque
nunca serán defraudados. El a alcohol mata lentamente, no importa, no tengo
prisa.
La confusión está clarísima. Mátate estudiando, y serás un
cadáver culto. Lo triste no es ir al cementerio, sino quedarse. Si alguien
llega a tropezarse de manera graciosa, dile: ¿Sabes? hubiera sido un excelente
detalle de tu parte que te cayeras. Por último, si estas teniendo una charla
con algún amigo y alguien llega a escucharla, puedes decir algo como: no
prefieres grabar la conversación si la persona no llega a escuchar sino a
interrumpir con alguna pregunta, dale un pedazo de papel y dile: ponlo por escrito
y tendrás una respuesta de 8 a 10 días hábiles.
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