jueves, 27 de julio de 2023

 

ELLA PINTO SU RAYA

RAMÓN ANTONIO LARRAÑAGA TORRÓNTEGUI

Un día trate en tomarte de mano y respondiste de inmediato-, deja ahí, eso no se hace “La burra no era arisca, la hicieron a palos” Me pregunte ¿Qué le pasa, sino tiene nada de malo? La vida se ha encargado como siempre de explicarme en carne propia lo que esa frase significaba. De Niño uno se cree el cuento de que todo es bueno si tú eres bueno, de que el mundo será un lugar mejor si buscas que haya menos pleitos y estupideces de esas. Ahora que estoy algo maduro me doy cuenta que no es tan sencillo como lo pintan.

En realidad la gente que se supone te ayudará, termina siendo en algunas ocasiones, los mayores obstáculos a vencer. Las personas reprimen sus sentimientos y en cambio dan rienda suelta a la diversión “Cada persona con su felicidad” Somos clones de miles de personas que se preparan para la vida repitiendo las mismas carreras, controles sociales, anhelando ser perfectos pero al final nos falta la chispa en ser originales. A primera vista nos observamos perdidos en un mar de congojas pensando que lo que no son capaces de cambiar en nada su propia vida y para ello no desean salirse nunca de la raya que les trazaron. Ella pintó su raya y quede del otro lado.

Una vez me preguntaste ¿Qué esperas de la vida? Y la boca se quedó en silencio, mientras la mente deseaba gritar ¡Si, tan solo me acompañaras un día por la vida! Sería capaz en enseñarte esa otra cara que te has negado a verme.

 Deseaba en ese silencio de la tarde hablar unos minutos con tu alma, eso era más que suficiente, pero corrió, se marchó en la quietud del jardín y no pude hacer gran cosa más que mirar mis alocados sentimientos. Quería ser honesto y decirle lo mucho que le amaba, sin embargo ella tenía otras cosas por hacer en aquel momento y desapareció. Fue solo un instante, en ese mundo de silencio, sin gente, en medio del parque frente a la iglesia en donde habíamos sido bautizados.

Así, sucedió, Dios quiso que así fuera.- Antes de marcharse tenía una pregunta por hacerle y curiosamente se quedó grabada para siempre al ser una pregunta que jamás se hizo y una respuesta que no llego. Ahora regreso a esas calles a buscarle y al llegar a la plazuela principal vuelvo a sentir esas sensaciones que no recordaba. La inocente y plena alegría que se esconde cada vez que hablo de ella a mi conciencia.

Surgen los nervios antiguos al no creer lo que me dice y me aconseja, el dejar de callar, la diversión en la vida aún no termina por lo que vuelve a poner la música y baila en el silencio de un alma entristecida que no supo atrapar la tranquilidad y aquello quedo en sana aventura. Aquel mundo de esperanza que los jóvenes trepamos destruyendo corazones y despertando admiración al ir descubriendo de lo que estamos hechos.- Bello, frágil. Juventud desnuda en sentimientos, incapaz de ocultarle algo o mentir a su amada. Juventud que hace sentir que tienes enfrente al ser que te hace vivir.

 Si por casualidad ella deja que toques su piel, serás dichoso al tener entre tus dedos la suavidad de una caricia concedida, es como tener el cielo entre tus manos. He aquí yo, lo aseguro que en su momento fui joven y ella se marchó sin que sepa para donde. Un rostro que conocía bastante bien, una piel que jamás toque, una sonrisa que hizo agradable el día, unos labios que siempre desee. Fue mejor para ella estar sin mí, lo sé por boca de sus amigas. Ella escapo y me quede mirando la calle por la que su figura se perdió.

Me gusta bailar con las ideas, cuando quedo harto bailo, al descubrir que alguien me miente-, bailo, cuando trabajo bailo con las ideas. Al disfrutar lo hago, al recordar bailo, cuando todo lo veo perdido porque a cada paso que doy siempre existe algo escondido y el secreto es bailar para disipar las penas en medio de la oscuridad del alma. Cada ritmo suelta un éxtasis, esconde su secreto y cada vuelta en su ritmo te muestra una nueva cara. Es extraño y lo sano es “no” detener el baile por nadie.

Lo conseguido o perdido es superficial y puede ser remplazado ya que cuando se sufre y no existe solución la música hace que retomes el ritmo de la vida y se olvide la congoja. La música te da la oportunidad de volver a ser lo que eres y no lo que ellos quieren que seas. Ante ello cuando sientas que no eres, baila para volver a ser.

La idea que mejor encaja es alejarme de ti-, no porque así logré olvidarte, sino a causa de que así ya no estaré tentado. Últimamente no me ha resultado difícil hacerlo: Cuando te propones desaparecer vaya que lo consigues. Toda una lástima. No tienes idea el gusto que me hubiera dado que la niña indicada, a la que tanto he esperado para empezar el juego, fueras tú.

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