ELLA PINTO SU RAYA
RAMÓN ANTONIO LARRAÑAGA TORRÓNTEGUI
Un día trate en tomarte de mano
y respondiste de inmediato-, deja ahí, eso no se hace “La burra no era arisca,
la hicieron a palos” Me pregunte ¿Qué le pasa, sino tiene nada de malo? La vida
se ha encargado como siempre de explicarme en carne propia lo que esa frase
significaba. De Niño uno se cree el cuento de que todo es bueno si tú eres
bueno, de que el mundo será un lugar mejor si buscas que haya menos pleitos y
estupideces de esas. Ahora que estoy algo maduro me doy cuenta que no es tan sencillo
como lo pintan.
En realidad la gente que se
supone te ayudará, termina siendo en algunas ocasiones, los mayores obstáculos
a vencer. Las personas reprimen sus sentimientos y en cambio dan rienda suelta
a la diversión “Cada persona con su felicidad” Somos clones de miles de
personas que se preparan para la vida repitiendo las mismas carreras, controles
sociales, anhelando ser perfectos pero al final nos falta la chispa en ser
originales. A primera vista nos observamos perdidos en un mar de congojas pensando
que lo que no son capaces de cambiar en nada su propia vida y para ello no
desean salirse nunca de la raya que les trazaron. Ella pintó su raya y quede
del otro lado.
Una vez me preguntaste ¿Qué
esperas de la vida? Y la boca se quedó en silencio, mientras la mente deseaba
gritar ¡Si, tan solo me acompañaras un día por la vida! Sería capaz en
enseñarte esa otra cara que te has negado a verme.
Deseaba en ese silencio de la tarde hablar
unos minutos con tu alma, eso era más que suficiente, pero corrió, se marchó en
la quietud del jardín y no pude hacer gran cosa más que mirar mis alocados
sentimientos. Quería ser honesto y decirle lo mucho que le amaba, sin embargo
ella tenía otras cosas por hacer en aquel momento y desapareció. Fue solo un
instante, en ese mundo de silencio, sin gente, en medio del parque frente a la
iglesia en donde habíamos sido bautizados.
Así, sucedió, Dios quiso que así
fuera.- Antes de marcharse tenía una pregunta por hacerle y curiosamente se
quedó grabada para siempre al ser una pregunta que jamás se hizo y una
respuesta que no llego. Ahora regreso a esas calles a buscarle y al llegar a la
plazuela principal vuelvo a sentir esas sensaciones que no recordaba. La
inocente y plena alegría que se esconde cada vez que hablo de ella a mi
conciencia.
Surgen los nervios antiguos al
no creer lo que me dice y me aconseja, el dejar de callar, la diversión en la
vida aún no termina por lo que vuelve a poner la música y baila en el silencio
de un alma entristecida que no supo atrapar la tranquilidad y aquello quedo en
sana aventura. Aquel mundo de esperanza que los jóvenes trepamos destruyendo
corazones y despertando admiración al ir descubriendo de lo que estamos
hechos.- Bello, frágil. Juventud desnuda en sentimientos, incapaz de ocultarle
algo o mentir a su amada. Juventud que hace sentir que tienes enfrente al ser
que te hace vivir.
Si por casualidad ella deja que toques su
piel, serás dichoso al tener entre tus dedos la suavidad de una caricia
concedida, es como tener el cielo entre tus manos. He aquí yo, lo aseguro que
en su momento fui joven y ella se marchó sin que sepa para donde. Un rostro que
conocía bastante bien, una piel que jamás toque, una sonrisa que hizo agradable
el día, unos labios que siempre desee. Fue mejor para ella estar sin mí, lo sé
por boca de sus amigas. Ella escapo y me quede mirando la calle por la que su
figura se perdió.
Me gusta bailar con las ideas,
cuando quedo harto bailo, al descubrir que alguien me miente-, bailo, cuando
trabajo bailo con las ideas. Al disfrutar lo hago, al recordar bailo, cuando
todo lo veo perdido porque a cada paso que doy siempre existe algo escondido y
el secreto es bailar para disipar las penas en medio de la oscuridad del alma.
Cada ritmo suelta un éxtasis, esconde su secreto y cada vuelta en su ritmo te
muestra una nueva cara. Es extraño y lo sano es “no” detener el baile por
nadie.
Lo conseguido o perdido es
superficial y puede ser remplazado ya que cuando se sufre y no existe solución
la música hace que retomes el ritmo de la vida y se olvide la congoja. La
música te da la oportunidad de volver a ser lo que eres y no lo que ellos
quieren que seas. Ante ello cuando sientas que no eres, baila para volver a
ser.
La idea que mejor encaja es
alejarme de ti-, no porque así logré olvidarte, sino a causa de que así ya no
estaré tentado. Últimamente no me ha resultado difícil hacerlo: Cuando te
propones desaparecer vaya que lo consigues. Toda una lástima. No tienes idea el
gusto que me hubiera dado que la niña indicada, a la que tanto he esperado para
empezar el juego, fueras tú.
No hay comentarios:
Publicar un comentario