DESMAYO EN NIÑOS
RAMÓN ANTONIO LARRAÑAGA TORRÓNTEGUI
Diplomado y Maestría en Desarrollo Humano FESC- Universidad Nacional Autónoma de México.
Un desmayo en un niño, siempre es motivo de alerta preocupante. El desmayo ocurre cuando se reduce el suministro de sangre y oxígeno al cerebro. El desmayo ocurre en el 15% de los adolescentes sanos. En el 98% de los casos, los niños mayores de 10 años no presentan ninguna patología grave que provoque pérdida del conocimiento. Tales desmayos se llaman simples. En niños menores de 10 años, el síncope simple es menos común, por lo que debe tener más cuidado para encontrar la causa. Con el desmayo simple, la pérdida del conocimiento es breve y dura menos de 1 minuto; en casos más graves, pueden ocurrir convulsiones. ¿Por qué se presenta?
Ingesta insuficiente de líquidos, especialmente en climas cálidos. La deshidratación es la causa más común de desmayo en los niños. Permanencia prolongada sin movimiento. Esto puede provocar que la sangre se acumule en las piernas, y reducir el flujo de sangre al cerebro. Por sobrecalentamiento, especialmente en habitaciones mal ventiladas y llenas de gente. Emociones fuertes en respuesta al dolor, ver sangre, inyecciones, procedimientos médicos, algo impactante o aterrador. Hiperventilación o respiración demasiado rápida. Esto puede ocurrir, por ejemplo, por ansiedad o miedo, durante una técnica de inhalación incorrecta a través de un nebulizador.
Ataques de contener la respiración. Esto es común en los niños pequeños durante las rabietas, o cuando tienen dolor y lloran. Estas convulsiones no son graves y la mayoría de los niños las superan a los 6 años. El desmayo por reflejo puede ocurrir en respuesta a estímulos como toser, tragar, levantar objetos pesados, esforzarse al ir al baño o incluso peinarse.
Dicho desmayo se asocia con estiramiento o presión sobre ciertos receptores y es raro y más común en adolescentes; mientras que en la gran mayoría desaparecen con la edad. Tambien se desmayan por jugar a las asfixias, o que ellos mismos las provocan como reto. Algunos se auto estrangulan para ver cuánto tiempo aguantan sin respirar. El mundo ha descrito muertes como resultado de estos juegos.
Alrededor de 5 a 10 segundos antes de desmayarse, pueden aparecer una serie de síntomas que los niños y los padres generalmente pueden describir fácilmente. Estos síntomas de pre-desmayo incluyen: Mareo; Náuseas; Sofocos, sudoración o una repentina sensación de frío
Visión borrosa o con manchas; Palidez; Frecuencia cardíaca rápida (taquicardia) Si el niño se queja de que se siente mareado, pídale que se acueste y levante las piernas durante 10 minutos. Si no hay oportunidad de acostarse, siéntese y pida que baje la cabeza entre las piernas. Si el niño se ha desmayado antes, es necesario informar al maestro, al entrenador sobre esto para que puedan ayudarle con la aparición de síntomas de desmayo.
Hay que prevenir que el niño no se vea obligado a permanecer parado en medio del sol por media hora en honores u otra actividad. También podrán monitorear el régimen de agua, recordarles que beban agua, etc. ¿Qué hacer si el niño ya se ha desmayado? Si es posible, al caer, intente atrapar y bajar al niño al piso. Si el niño tiene comida en la boca, acuéstelo de lado mirando hacia el piso retírele la comida, para que no se atragante. Llame a una ambulancia si el niño, no se despierta en corto tiempo (un minuto), o si tiene heridas por una caída y está sangrando. Se ha desmayado repentinamente después de tomar medicamentos, haber sido picado por un insecto o haber comido algo a lo que puede ser alérgico. Perdió el conocimiento mientras practicaba deportes. Su respiración es preocupante.
Si despues de una primera vez, le vuelve a suceder es momento de ir al médico pediatra. El desmayo puede estar asociado con una serie de condiciones médicas y depende del médico determinar la causa. Estas enfermedades incluyen: La deficiencia de hierro puede causar desmayos en las adolescentes que crecen rápidamente, especialmente en las niñas que tienen períodos abundantes de menstruación. Puede ser por un golpe en la cabeza, o en el abdomen, no tratado, aumento de azúcar en la sangre. Trastornos de alimentación.
La falta en desayunar, puede causar desmayos debido a la deshidratación, niveles bajos de azúcar en la sangre y cambios en la presión arterial o la circulación causados por el ayuno, los vómitos o el ejercicio excesivo. Un latido cardíaco irregular (arritmia cardíaca) o problemas estructurales pueden causar desmayos. Los desmayos que ocurren durante el ejercicio siempre requieren atención médica. El desmayo es un síntoma de algunos tipos de migrañas. El consumo de alcohol y drogas, el embarazo.
Al momento de levantarse rápido de un lugar en donde este reposando puede haber mareo o desmayo. Los niños con Enfermedad de Addison/insuficiencia suprarrenal, no producen suficientes hormonas, como el cortisol, que ayudan a controlar la respuesta al estrés, la presión arterial y los niveles de azúcar en la sangre. Produce desmayo, un envenenamiento por la boca, incluidas las drogas, e inhalación de gases venenosos, la epilepsia, etc.
El desmayo, más peligroso está asociado con arritmias y enfermedades cardíacas, que en algunas situaciones pueden ser fatales. Lo que es típico de tal desmayo, es a la hora en que se está practicando un deporte, actividad física. Se puede buscar en antecedentes familiares de muerte súbita. Su pediatra puede preguntar acerca de parientes cercanos que fallecieron como resultado de lesiones no intencionales o ahogamiento, lo que podría estar relacionado con el desmayo. En todos los casos dudosos, el pediatra le derivará a un cardiólogo pediátrico para una consulta.
Para que no suceda el desmayo es importante la prevención manteniéndose hidratado, vigilar que el niño desayune y verificar el tipo de dieta con la que se le está alimentando. Que el niño beba muchos líquidos “No refrescos, ni de los llamados Suco, eso es veneno para ellos” Que no tome café, cheque su presión arterial. Si la presión arterial de su hijo es baja, su pediatra puede sugerirle que cambie la dieta. Anime a su hijo a tensar los músculos de las piernas, cambiar la posición del cuerpo y, de vez en cuando, doblar la cintura cuando se vea obligado a permanecer de pie durante períodos prolongados para mejorar la circulación sanguínea y el flujo de sangre al cerebro.
No permita que el niño esté bajo el sol durante mucho tiempo y en habitaciones mal ventiladas. Limite su tiempo en duchas de agua caliente (Puede quedar estéril), saunas, jacuzzis. Ayude a su hijo a aprender a reconocer los primeros signos de desmayo. Cuando empiece a tener síntomas, recuérdele que ponga la cabeza entre las piernas o que se acueste.
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