martes, 25 de julio de 2023

 

JAGUAR

RAMÓN ANTONIO LARRAÑAGA TORRÓNTEGUI

Médico Veterinario Zootecnista FESC Universidad Nacional Autónoma de México

El jaguar juega un papel importante en los procesos biológicos naturales de la región. Los cadáveres ocasionales dejados por los jaguares en el bosque o incluso un examen superficial de sus heces a lo largo de caminos y senderos indican claramente que los jaguares tienen una dieta variada. Los jaguares comen monos, pecaríes, pacas, agutíes, venados, tortugas, tapires, armadillos, iguanas, osos hormigueros,

caimanes, peces, aves y casi cualquier otra cosa que se cruce en su camino. Ahora veamos el ciclo de vida: Los monos se alimentan de hojas; los pecaríes se alimentan de raíces, semillas y frutos, y ocasionalmente comen insectos; las pacas y agutíes se alimentan de frutas; y los venados ramonean.

Sus hábitos alimenticios ayudan a controlar las poblaciones de sus especies alimenticias. Al igual que los hábitos alimenticios de los jaguares ayudan a controlar sus poblaciones.

La pérdida de cualquiera de las especies en este ecosistema, y especialmente la pérdida del jaguar, podría alterar en gran medida el tamaño de la población de varias especies de plantas y animales, y muy posiblemente incluso llevarlos a la extinción de alguna o varias de estas especies puesto que se encuentran en la cadena alimentaria. Los jaguares juegan un papel clave en el mantenimiento de la estructura del bosque. El bosque, a su vez, alimenta y alberga a estos animales de los que depende el jaguar, y por lo tanto alimenta y protege al jaguar y a otros felinos.

Así es el ciclo de la vida en donde todo está entrelazado. Si nos enfocamos en proteger a los jaguares, estaríamos contribuyendo en gran medida a la protección de la biodiversidad en el territorio de esa población. Los jaguares viven en una amplia variedad de hábitats, incluidos bosques caducifolios, selvas tropicales, pantanos, pastizales y áreas de matorrales montañosos. Son animales solitarios que solo pasan tiempo con otros de su especie cuando se aparean o crían cachorros. Son excelentes escaladores.

A menudo usan su habilidad y poder para esconderse en los árboles y abalanzarse sobre presas desprevenidas que transitan por debajo del árbol. Se cree que queden unos 1500 ejemplares en estado salvaje.

De los felinos en américa el León es el más grande, le sigue el tigre y luego el Jaguar. Miden de uno a dos metros sin contar su cola que mide unos 60 cm. Las hembras pesan de 50 a 90 kg. Y los machos de 60 a 115 kg. Por lo general los Jaguares que viven en los bosques son más oscuros y la gente los llama pantera negra, pero son en lo general amarillos o color marrón rojizo.

En cautiverio viven más de 20 años y en vida silvestre de 12 a 15 años. La palabra Jaguar significa el que mata de un salto. De cachorro es mamífero y desde temprana edad se convierte en carnívoro “Come solo carne” Al atrapar a su presa le perfora el cráneo con sus dientes caninos. Anteriormente cazaban por las noches, pero la falta de alimento lo ha llevado a buscar presas durante el día. La gestación dura 100 días dando 3 o 4 crías. Los cachorros nacen con los parpados cerrados y así duran dos semanas. Para los 6 meses el cachorro es capaz de cazar solo y a los 2 años deja a su madre.

Los jaguares, dejaron de andar libres para vagar en busca de sus presas y viven actualmente en zoológicos o en pequeñas regiones en terrenos silvestres inhóspitos para los humanos. Anteriormente vagaban la jungla, humedales, lagunas, praderas, sin embargo, la ganadería, la agricultura, la minería, las grandes compañías que se dedican a la venta de madera se mudaron a esa tierra y los comenzaron a matar, unos para proteger a su ganado, otros para alejarlos y unos más para utilizar su piel o cazarlos como trofeo.

No solo han diezmado al jaguar sino a muchas de las especies que habitaban en esas zonas. La vida silvestre se ha ido perdiendo ante el lucro y son muy pocas las zonas en donde los grupos ecologistas han logrado establecer unas cuantas hectáreas como áreas de reserva.

La existencia de programas de reintroducción de algunas especies criadas en cautiverio no cuenta con los recursos para llegar a buen fin ni a nivel nacional mucho menos a nivel local, asi que reconstruir no está prosperando al ritmo al que se aniquila. Las zonas desbastadas no solo están perdiendo al jaguar sino al venado, el caimán, aves, insectos etc. Al sistema de protección de faltan varios eslabones que cierren esos vacíos faltantes y liberen recursos para los programas.

Es raro como no existe visión de futuro y los grandes carnívoros como el jaguar, el lince, la onza, puma, están a punto de extinción y desconocer el impacto ambiental que ello representara en la fauna silvestre. La pérdida de grandes depredadores puede tener efectos disruptivos de gran alcance en los ecosistemas a través de fuerzas en cascada que reverberan desde los depredadores en niveles tróficos altos (la parte superior de la red alimentaria) hasta sus presas y más allá, incluso esculpiendo la abundancia y estructura de la vida vegetal.

Se cree que la pérdida de jaguares, puma y otros depredadores de fragmentos de la selva tropical después de la construcción de cercos en carreteras (Autopistas) enrejadas, así como las presas son uno de los múltiples factores para desencadenar una proliferación explosiva de herbívoros, que devastaran la vegetación y provocaran lo que los investigadores describieron como un “colapso ecológico”.

A la fecha nadie sabe a ciencia cierta lo que sucederá, mucho menos de los efectos negativos que generara al verse desprovisto el ecosistema de depredadores en la cadena por lo que todo es mera especulación que permanece en gran parte sin probar. Parte del problema es que, si bien está bien aceptado que los grandes carnívoros desempeñan funciones ecológicas vitales, no se comprende bien cómo dan forma a los ecosistemas a través de efectos en cascada en diferentes entornos. Además, las reintroducciones de depredadores, criados en los zoológicos como proyecto no se asegura que estos nuevos animales logren sobrevivir y se debe a que al liberarlos no han vivido la vida salvaje.

Solo se tiene algunos animales a los que se les da seguimiento mediante la tecnología y quienes le dan seguimiento están ansiosos porque el resultado de sus intervenciones se ve reflejado en que el animal se adapte. Un proyecto ambicioso seria el reintroducir no solo el jaguar, sino el puma, gato montés, venado, especies de árboles nativas, aves etc. Tratando en restablecer el antiguo estado silvestre.

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