miércoles, 19 de julio de 2023

 

INDEPENDENCIA (MASONERÍA MEXICO)

RAMÓN ANTONIO LARRAÑAGA TORRÓNTEGUI

José María Mateos, prominente político liberal, es quien afirma en su obra editada en el año de 1884, la pertenencia a la masonería de ilustres autonomistas e independentistas como Miguel Hidalgo, José María Morelos y Pavón e Ignacio Allende.

Según Mateos, ellos serían quienes pronto echarían a andar el movimiento que desembocaría en la independencia de México. En el mismo libro Mateos escribe que fueron iniciados en la calle de Las Ratas Numero 4, (hoy Bolívar 73), en la logia que allí funcionaba, “Arquitectura moral”.

De igual modo, está probado que importantes líderes independentistas como el emperador Agustín de Iturbide, así como el fraile dominico fray Servando Teresa de Mier, que eran masones.

En los juicios que la Inquisición emprendió contra los autonomistas e independentistas, el cargo de pertenencia a la masonería era común, ya que garantizaba la imposibilidad de probar la inocencia del acusado, dado el carácter clandestino de la Orden.

La inquisición acusaba y hacia juicio sumario sobre la persona con base al argumento ¡usted es masón! Y esto era más que suficiente para torturarlo, quemarlo, o ahorcarlo, así como denigrarlo ante la sociedad de la época quedándose con todos sus bienes materiales.

El cura Juan Antonio Montenegro y Arias fue denunciado al Santo Oficio el 4 de octubre de 1793 (17 años antes que Hidalgo diera el grito) Por sus ideas conspiradoras en contra de la corona española. La independencia contra el imperio español dio inicio el 16 de septiembre de 1810 cuando Hidalgo dio el grito y terminó el 27 de septiembre de 1821, cuando el ejército trigarante, liderado por Iturbide, entra a la Ciudad de México declarando la Independencia de México.

¿Miguel Hidalgo? Miguel Gregorio Antonio Ignacio Hidalgo y Costilla Gallaga Mandarte, sacerdote nacido en 1753, en Pénjamo, y luego jefe del Ejército Insurgente, procreó cinco hijos: Mariano Lino, María Josefa, Micaela, Agustina y Joaquín, a quiénes reconoció. El hecho, aunque prohibido por el Derecho Canónico, podría ser socialmente aceptado.

Las últimas palabras de Hidalgo antes de ser fusilado fueron: “No me tengas lástima, sé que es mi último día, mi última comida y por eso tengo que disfrutarla; mañana ya no estaré aquí; creo que eso es lo mejor, ya estoy viejo y pronto mis achaques se van a comenzar a manifestar, prefiero morir así que en una cama de hospital”.

El movimiento estaba planeado originalmente para el 2 de octubre en San Juan de los Lagos (Jalisco), pero por denuncias hechas ante las autoridades se adelantó para septiembre. La campana de Dolores en realidad no la tocó el cura Hidalgo, sino José Galván, el campanero del templo que llamó a misa de 5 de la mañana. El sábado 15 de Septiembre de 1810 no se dio el grito, sino el 16 de septiembre.

La fecha la cambió Porfirio Díaz en 1896 (festejar su cumpleaños), cuando ordena el traslado de la campana del pueblo de Dolores a Palacio Nacional y además cambió la hora que originalmente (A las seis de la mañana un Domingo 16 de Septiembre, era llamada a misa) era a las dos de la mañana, la paso a las 11:00 PM, pues ese día era su cumpleaños.

El Grito de Dolores en su versión original poco tiene que ver con el actual y mucho tiene que ver con loas al entonces rey de España, quien estaba preso por Napoleón Bonaparte, mismo que puso en el trono de España a José Bonaparte (su hermano, conocido como Pepe Botellas): “Viva la religión católica!, ¡viva Fernando VII!, ¡viva la patria y reine por siempre en este continente americano nuestra sagrada patrona la santísima Virgen de Guadalupe!, ¡muera el mal gobierno!”.

Ignacio Allende trató envenenar a Miguel Hidalgo en varias ocasiones, después de negarse a tomar la Ciudad de México y autodenominarse “Alteza Serenísima”. De hecho se dice que antes del arresto de ellos en Acatita de Bajan, Hidalgo ya viajaba como preso por Allende. México es considerado como de las pocas naciones cuyos políticos asesinan a sus héroes.

Los consumadores de la independencia: Iturbide y Guerrero, murieron fusilados. Un Congreso le puso precio a la cabeza de Iturbide si regresaba a México, después de declararlo emperador, murió en 1824. A Guerrero lo declararon incapacitado para gobernar, por lo cual fue perseguido hasta ser fusilado en 1831.

A partir de la independencia en el año de 1821, buena parte de los gobernantes de México, hasta 1982,

presumiblemente pertenecieron a la masonería. Apenas se produjo la independencia política, las pocas logias existentes salieron a la luz, multiplicándose rápidamente. Con la llegada oficial del agente y ministro plenipotenciario estadunidense Joel R. Poinsett, la naciente masonería mexicana se divide en dos corrientes políticas nunca definidas del todo.

Poinsett promueve la creación de logias del Rito York, proclives a los intereses estadounidenses. Frente a la materialización de la doctrina intervencionista del Destino manifiesto estadounidense, se oponen los masones reunidos en la Logia Escocesa del entonces joven Rito Escocés Antiguo y aceptado, encabezada por el médico barcelonés del último virrey, Manuel Codorniu Ferreras, a través de su periódico “El Sol”.

Así, alrededor de las logia Yorkina se reunirán los masones cercanos al liberalismo estadunidense, al tiempo que quienes se opusieron al manejo estadunidense se les estigmatizó como masones conservadores los cuales traían la enseñanza liberal “española/francesa”.

A raíz de esta situación entre los masones escoceses y los yorkinos nace una nueva postura entre los masones que no veían con total simpatía ninguna de las alternativas existentes, optaron por una tercera vía consistente en la fundación, en el año de 1825, de un rito de corte nacionalista que fue el Rito Nacional Mexicano, cuyos integrantes pretendían la creación de un modelo político y de gobierno propio de México.

Cuando se declara la independencia el 21 de septiembre de 1821, salen a la luz prominentes masones peninsulares, como el propio virrey Juan O’Donojú y su médico Manuel Codorniu Ferreras.

 

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