CONTRA ESTACA SAN IGNACIO, SINALOA
Había una vez en tierras muy
remotas, en la punta de las montañas, en donde solo crece el pino, viven las
águilas, los osos y los venados. Vivía un señor de edad avanzada. Era raro que
aquel lugar se escuchara una voz humana. Él había logrado vivir allí, aislado,
viendo desde la cima cuando se formó el pueblo minero de Contra estaca por los
españoles. El anciano era una mezcla de indio y blanco conquistador.
El paisaje entero le había
quedado como herencia al partir las gentes que habían fundado el pueblo, pero
él había logrado seguir viviendo en la soledad con humanos y acompañado de
animales silvestres.
A pesar de contar con tantos animales no se
servía de ninguno para vivir, los pinos eran enormes pero esperaba que cayeran
secos para utilizarlos en combustible. Le gustaba caminar por la cima de los
cerros admirando el paisaje. Elegía una cueva y pasaba meses en ella para
posteriormente ir en busca de otra, eso reflejaba su personalidad. La gente que
lo conocía lo mencionaba como una persona recta, que no se apoderaba de nada de
las personas que tuvieran su casa por esos lugares.
De allí surgió la historia de peregrino que
paseaba por la punta de los cerros y saludaba gritando tanto a humanos como
animales. Pasaron los años y se le dejo de ver, se creyó que había muerto de
frio, hambre, la dureza de la soledad, pero un inverno bajo al pueblo de Contra
estaca llevando encima una cobija vieja.
La gente del pueblo pensó que andaba enfermo y le pidió al médico que lo
atendiera, sin embargo el medico al revisarlo lo encontró lleno de salud por lo
que le pregunto ¿Cuántos años tienes? El viejo le dijo.- Perdí la cuenta a los
100, solo mido mi tiempo con las estrellas, leo lo que está escrito en el cielo
y espero con resignación que mi vida llegue a su fin.
El encargado del pueblo le pidió
que se dejara acompañar por su hijo para que conociera la sierra y pudieran
encontrar los caminos desconocidos para ellos.- El anciano dijo.- ¿Por qué no
me acompañas tú? ¿Si quieres realmente conocer el lugar desde donde la vida
vigila a los humanos? A partir de aquel día el encargado de Contra estaca se
embarcó en aquella búsqueda ante los sollozos de su esposa y sus hijos, iba en
busca de la verdad y mirar de cerca el verdadero rostro del mundo. Así, también
se perdió durante mucho tiempo. En su larga travesía fue pintando mapas para
poder regresar creyendo que eso le ayudaría, sin embargo con el paso del tiempo
la confusión se fue apoderando de su mente.
Se dio cuenta de las miles de
cosas que desconocía, valoro la existencia de cientos de especies, estuvo
durmiendo en las cuevas de sus ancestros. Había sentido la necesidad de
quedarse a vivir en esa soledad bañada de naturaleza. El nuevo peregrino tuvo
la oportunidad de enterrar al viejo y a partir de allí expresar su nueva
personalidad, encontrando lo que necesitaba y andaba buscando por la vida. Un
día bajo al pueblo de Contra estaca y expreso a su nieto “No dudes quien eres”
lo único que tenemos en la vida es un gran corazón plagado de sentimientos y el
silencio de la noche permitió ver desaparecer su silueta entre los árboles para
regresar al lugar en donde habitaba, el que hacía varios años se había
convertido en su hogar.
El nieto conforme crecía al
mirarse al espejo notaba que se parecía cada vez más a su abuelo y se
preguntaba ¿Dónde vivirá mi abuelo? Con los años inicio renegando de la vida
que llevaba en el pueblo y que su imagen era la de una persona dada al engaño,
por lo que creyendo demostrar su origen se fue a bañar a las aguas tranquilas
del rio verde y en el agua observo el rostro sonriente de su abuelo quien le decía
ven a visitarme.- Entonces partió por la áspera y fértil sierra hasta llegar a
una roca volcánica, se sentó a reflexionar sobre las cosas negativas que había
hecho en su vida y durante todo el día recibió los rayos del sol sobre su
rostro.
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