BAILABA Y LLORABA A SOLAS
RAMÓN ANTONIO LARRAÑAGA
TORRÓNTEGUI
Una vez más al pasar por la
ventana de su casa, rodeada de oscuridad la vi bailando, no se era la forma de
enfrentarse a sí misma entre las sombras y la oscuridad de esa habitación. La
razón me alerta que se encuentra sola, vacía, sin nadie que la proteja de los
duros golpes que ocasionan los vacíos existenciales ¿Qué lleva dentro esa dama
bailarina? ¿Porque le gusta disimular su arte en la oscuridad? La música se
escucha hasta la calle y eso me lleva a voltear la mirada al lugar de donde
sale.- En lo oscuro deseo mirar su silueta y en su espacio la razón me dicta
que esa muchacha lleva un vacío, que no sabe cómo llenar.
Cierro los ojos para adaptarme a
esa oscuridad y surge la visión más clara de ella en su refugio y como causa el
baile, la música. Pero ¿Quién es? No puedo ver su rostro, ni rodear su cuerpo
para que se sentía protegida ¿Quién cuida sus sentimientos? Baila en el espacio
vacío en la sala de su casa, se envuelve al ritmo y no deja de moverse en todas
direcciones. La música calla y se escucha un llanto. Vuelvo a imaginarme a la
silueta en medio de la oscuridad que ha dejado de bailar y le ha ganado el
llanto.
El susurro del lamento se
escucha bondadoso, tierno el cual para un desconocido como yo me recuerda que
ella sufre, existe, quiere, trae cosas que desea y no encuentra a quien
recurrir. Las preguntas vuelan por mi mente ¿No, la tratan bien? ¿Ha hecho lo
necesario? No creo siempre haya estado sola, sin embargo ahora se nota su vacío
¿Por qué llora en la soledad? ¿No quiere compartir su dolor con nadie?
Al final del llanto se quedara
con las manos vacías esa alma llena de amor y necesidad en ser amada. ¿Por qué
no bailar con la luz para que su faro de belleza brille? Un faro lleno de
esperanza que la haga pensar que no está sola que tal vez esto solo sea un mal
momento, incluso la luz de su belleza podría encandilar a un transeúnte como yo
que pase por la calle. Un desconocido que miraría su rostro y sea posiblemente
el siempre busco, pero ante la luz apagada nadie será capaz en encontrarla. La
falta de luz acaba con los sueños, escapa la belleza y domina lo pasional ¿Para
qué derramar lágrimas por alguien que se perdió de ella? Y que ¿posiblemente no
encuentre otra igual? En momentos me pregunto ¿Sigue allí, llorando?
¿Hasta cuándo seguirá? ¿Dónde
está el insensible que la hace sufrir tanto? La calma vuelve al escenario, se
deja escuchar una música suave tal parece que ella ha recobrado la fortaleza a
sus cuestionamientos y planea continuar su rutina en la oscuridad con su baile
y música. Realizarlos le da armas para derrotar temporalmente su soledad y
llenar ese hueco vacío de felicidad con la pasión de la música y la fuerza de
sus movimientos. Deseo ser optimista para que la chica logre su Victoria y
alcance esa felicidad deseada. No tengo motivos para pensar que no cuenta con
la voluntad y que esto solo fue un momento de debilidad o fortaleza para ir en
contra de la afrenta recibida.
No me gusta verla llorar, me
traspasa el alma, siento lastima el verla que requiere atención. Ella no se
puede detener, baila y llora en busca de obtener la calma entre suaves pasos y
sollozos reprimidos. ¿Qué busca en ese baile? Quizás no desmoronarse cada vez
que se hace presente su desventura y no ha encontrado otra manera de
enfrentarlo, esa es su verdad, la que está atenta de su lado. Su razón es la
música, la danza su fiel observante que no hace más que mirar dentro para
calmar esa alma.
Estaba allí, parado frente a su
ventana mientras la noche iba haciéndose presente. La veía ir y venir al ritmo
de la música, mientras recordaba la ley del bien y el mal “De los males el
menor” Ya encontrara algo mejor, solo que tenga cuidado y no salga de Guatemala
para caer en algo peor. En ese instante de reflexión me encontraba cuando
escuche un grito que venía desde más adentro de la casa, trono la puerta contra
la pared, escuchándose el grito de su madre ¡Bueno tú piensas que los trastes
se lavan solos! O ¿Qué? Reacciona muchacha, pareces dormida en ese baile y ya
deja de pensar en ese idiota, decídete, ya veraz si no te quiere que de una
buena vez se largue, ya habrá otro que te quiera.
Así, es la vida o a poco piensas que tu padre
¿fue el novio y único amor de mi vida? Lo único que no soportaría es que
trajeras milagrito en esa panza.- Hay Mamá, ¿Cómo puedes pensar eso? Mira hija,
cada quien con su convento y las cosas no nacen por el espíritu santo, pues si
hija, para que tanto lloriqueo, eso no está nada bien.- Mira hubo uno que
cuando no me trajo el anillo y quiso hacerme ese algo lo deje botado, aquí para
casarse como Dios manda hay que hacer voto de castidad, dejar de lado las
tentaciones y promesas y nada más.
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