LA VACA LLORA CUANDO LE QUITAN SU HIJO
RAMÓN ANTONIO LARRAÑAGA TORRÓNTEGUI
Médico Veterinario Zootecnista FESC- Universidad Nacional
Autónoma de México.
En las granjas convencionales, se permite separar la vaca y el ternero inmediatamente al nacer, pero la vaca debe tener la oportunidad de lamer al ternero primero. En las granjas orgánicas, el tiempo mínimo que una vaca y un ternero deben estar juntos es un día. Todos los ganaderos que tienen cajas de parto tienen la opción de mantenerlas juntas por más tiempo. Sin embargo, la separación suele tener lugar a más tardar 4 días después del nacimiento.
Luego, el período de calostro termina y la vaca comienza a dar leche regular que puede ser entregada a la lechería. Las vacas continúan su vida productiva por 15 a 20 años más. Ellas están al pendiente viendo cuando se les permitirá volver a salir y pastar al campo. Una vaca que se siente bien rumia mucho, come bien, se lleva bien con las otras vacas, tiene las orejas erguidas y es tranquila. Al mes la vaca pasa por donde tienen a su hijo, y ni siquiera se detiene cuando pasa.
En la industria láctea, el ternero normalmente se separa de la vaca inmediatamente o unos días después del nacimiento. Tanto la vaca como el ternero están estresados por la separación, y no estar juntos va en contra de su comportamiento natural. La mitad de los terneros que nacen son machos, y dado que no producen leche, la mayoría son sacrificados y convertidos en carne entre uno y dos años de edad. Esos terneros son castrados, y se mantienen encerrados para dejarlos salir a pastar hasta los 6 meses de edad. Dado que las vacas casi todo el tiempo de su vida útil están lactando, el 90% de su vida pasan encerradas. Cuando las vacas están en los pastos, ingieren menos concentrado, lo que a menudo conduce a una reducción de la producción de leche, y a su regreso se les apoya con un concentrado.
Muchas granjas las mantienen encerradas ante la falta de terreno del ganadero o porque considera que gastan energía caminando. Muchas de ellas permanecen amarradas casi toda su vida, esto significa que no pueden darse la vuelta ni arañar, solo pueden pararse o acostarse. Tampoco hacen ejercicio y tienen oportunidades muy limitadas para los contactos con otras vacas. Las que no están amarradas permanecen en un corral. Los pisos por los que caminan son duros, de cemento, resbaladizos, muy húmedos. El número de granjas lecheras va a la baja, solo están quedando las grandes.
La nueva crianza ha llevado a las vacas a su mejora genética para que
produzcan más leche (20- 35 litros por día) A la vez les ha generado mayor
incidencia de la enfermedad “Mastitis” Por lo general la vaca vive hasta su 14 parto
para ser mandada al rastro. En el rastro son aturdidas con un tiro en la cabeza
con una pistola de pernos antes de ser degollada y desangrada.
Ordeña: Nuestros ganaderos usan todo, desde ordeña a mano, robots de ordeño, carruseles hasta el clásico ordeño con tubería para ordeñar. El método que use generalmente depende principalmente de la cantidad de vacas y del tamaño de la granja que tenga. Las vacas se ordeñan de 2-3 veces al día y cada granja tiene sus propios procedimientos y responsabilidades para garantizar que la leche que entregan sea de alta calidad. A veces sucede que una vaca produce mala leche, puede ser porque está enferma o ha ingerido algo inadecuado cuando está en el pasto.
Esto se verifica diariamente en la granja,
y cuando se descubre la mala leche, se retira de la producción. Si resulta que
la mala leche se debe a que la vaca está enferma, se la pone en cuarentena por
enfermedad hasta que se la declare sana y los medicamentos del tratamiento
estén completamente fuera del cuerpo. Unido a que nuestra leche viaja un máximo
de 25 minutos de la granja al depósito de refrigeración en ocasiones no se
puede garantizar que sea saludable, además de que en la gran mayoría de rancherías
mexicanas no cuentan con un sistema refigerado de recolección y acopio para ser
llevado a las pasteurizadoras.
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