sábado, 14 de junio de 2025

 

INSTINTO, y MONOGAMÍA

LARRAÑAGA TORRÓNTEGUI RAMÓN ANTONIO

Diplomado y Maestría en Desarrollo Humano FESC- Universidad Nacional Autónoma de México.

Todos los animales altamente organizados, y especialmente los humanos, tienen formas de comportamiento muy complejas, que se basan en el aprendizaje y los instintos: formas de comportamiento genéticamente programadas y evolutivamente seleccionadas. Por ejemplo, el instinto reproductivo es el principal mecanismo de evolución, sin el cual es imposible que continúe la especie.

Pero para el desarrollo de una especie no basta simplemente con reproducirse: es necesario que sobreviva el mejor de los descendientes, el más apto. Charles Darwin lo entendió el cómo mediante la aptitud el número de descendientes crecen hasta la edad adulta y dejan a sus propios descendientes. Por tanto, la aptitud no es el número de hijos, sino el número de nietos. Cualquier tipo de animal tiene ese programa reproductivo. El instinto parental se manifiesta si un animal, incluido el ser humano, debe cuidar de su descendencia para su supervivencia.

Cada uno cuida a su descendencia de manera diferente, dependiendo de cómo la especie realiza su potencial reproductivo. La mujer va dejando miles de óvulos fértiles que no son fecundados y mueren. El hombre fertiliza un número muy limitado de óvulos para tener pocos hijos, y estos están con ellos hasta que se vuelven independientes. En últimas décadas los humanos han decidido disminuir el número de hijos para cuidar mejor su descendencia. Una persona que vive sin hijos puede gastar todo su dinero en sí misma. Y puede justificarlo al decir que tener hijos es un placer caro. Sin embargo, como humanos tenemos la necesidad de tener hijos y nos alegramos cuando le compramos un juguete o un traje nuevo.

Ésta es nuestra necesidad, que puede llamarse simplemente instinto paternal. ¿Cómo se le ocurrió esto a la naturaleza? Esta forma de comportamiento está fijada por la selección natural, es decir, la necesidad de cuidar a la descendencia no es una norma ética, sino biológicamente fijada. Para tener hijos debemos contar con un sistema endocrino, hormonal muy desarrollado, así como neuro hormonal que hacen que la reproducción en todas sus etapas sea muy placentera para el individuo. Y esto no es sólo el cortejo y las relaciones sexuales, sino también el cuidado de la madre por la descendencia.

Se sabe que la oxitocina, la llamada hormona de la felicidad, se libera durante la lactancia y el afecto. Una madre siente felicidad cuando tiene a su hijo en brazos. Esto sucede en los humanos, y estas reacciones con el tiempo se convierten en hermosas caricias, palabras reforzando el sistema inmunológico de quienes reciben esas muestras de amor. Está claro que ambos sexos producen células reproductoras, pero los óvulos de la hembra son mucho más pesados ​​que los espermatozoides de los hombres porque contienen un aporte de nutrientes.

Y hay una ley de la naturaleza: cuanto más inviertes en tu descendencia, más valiosa será para ti y más tendrás que cuidar de ella. Según esta lógica, las mujeres cuidan más de su descendencia que los hombres. Un hombre, produce cientos y miles de veces más espermatozoides que una mujer óvulos. Muchos hombres por simple placer esparcen sus espermatozoides sin importarles lo que sucederá si esa mujer queda embarazada. Para el hombre es importante dejar su cría con un costo mínimo por eso fertiliza varias mujeres a la vez. La mujer embarazada en muchas ocasiones no puede hacer frente a la tarea de criar, y cuidar a su hijo ¿Porque muchos hombres no les gustan cuidar a su hijo?

En Siberia central y Mongolia vive una especie única de hámster, cuyos machos incluso alimentan a sus crías. Con leche, por supuesto, el macho no tiene esta glándula, pero si la hembra muere de inmediato se activa esta glándula en el macho que le permite secretar un tipo de leche que contiene nutrientes, y el macho puede alimentar a sus hijos con esta secreción ¿Por qué? Porque viven en llanuras secas donde hay muy poca comida. Es decir, estos hámsteres desarrollan cuidados por sus crías. Está demostrado que, en especies monógamas, en el proceso de crianza de la descendencia, disminuye el nivel de las hormonas sexuales masculinas, la testosterona, lo que reduce su agresividad hacia la hembra y los hijos y les ayuda a convertirse en padres más cariñosos, pero no olvidemos que en los humanos se les estableció el control para ser monógamos, y con ello ha generado millones de muertes de mujeres.

Se sabe que los hijos de padres cariñosos son ellos mismos padres más cariñosos, porque en la infancia sintieron más calidez parental. Y para un niño que crece sin un padre, resulta más difícil formar su propia familia. Cuando hay padre y madre presentes y son cariñosos el hijo se vuelve más pacífico y propenso a formar una familia fuerte. Es tanto como sabemos por investigaciones que un pájaro criado en una incubadora cantará aproximadamente igual que sus antepasados, pero peor, porque no escuchó cantar a sus padres. En muchos de los casos un niño sin la experiencia de ambos padres en ciertas situaciones no Sabra cómo comportarse.

En absolutamente todos los animales, la reproducción está claramente ligada a la disponibilidad de recursos (Alimento, ambiente, etc.). Los pájaros cantan en primavera, los ciervos chocan con sus cabezas en otoño, los lobos aúllan en febrero, los osos invernan en invierno. Puedes reproducirte en cualquier época del año, pero los animales dan a luz en una época del año en la que hay mucha comida, para que haya algo con qué alimentar a las crías. Y si sucede algo fuera de lo común (una ola de frío, alguna otra catástrofe), la descendencia simplemente muere. El estrés, con el que todos estamos familiarizados, desempeña en la naturaleza una función importante: cambia la reproducción al momento en que será más rentable y exitosa.

Ante la falta de alimento, y estrés baja el nivel de viabilidad hormonal que inhibe el funcionamiento del sistema reproductivo: el cuerpo espera que las condiciones mejoren. Y los embriones que ya han comenzado a desarrollarse mueren: la hembra se deshace de las crías antes de que nazcan. Porque entonces ya no tiene que darles nada para que coman. Ella no lo entiende, pero la naturaleza vuelve a trabajar para ella, con la ayuda de un sistema de señalización en forma de producción de hormonas del estrés.

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario