SE EDUCA CON EL EJEMPLO Y BUENAS MANERAS
LARRAÑAGA TORRÓNTEGUI RAMÓN ANTONIO
Ex Director de “La escuela Normal del
Pacifico” Ex Director General “Instituto Pedagógico Hispanoamericano.
Cuando vayas a la calle, no lo lleves arrastrando, él tiene los pies más pequeños y no tiene el ritmo de un adulto, sí que camina despacio. No lo etiquetes porque no pudo hacer algo, mejor ayúdalo. Si conocemos la causa de la falla, entonces podemos solucionarlo. Si, esta aburrido, enséñele a encontrar con que divertirse. Háblale sobre tus sentimientos. Abrázalo, lo principal es que se sienta amado. No especules en que tu hijo ya es un hombre, trátalo como lo que es “Un niño” No lo humilles, ni lo avientes al cielo para cacharlo, se te puede morir en las manos por una descompensación en su cerebro. Los niños cuando están en su juego rápidamente olvidan al ver otra cosa interesante para ellos, veras que si estaba llorando en un rato está riéndose.
Para los ojos de del niño, sus padres actúan de varias formas: como una fuente de calidez y apoyo emocional, sin los cuales el niño se siente indefenso, como poder, autoridad rectora, gestora de beneficios, castigos, premios; como modelo a seguir, la encarnación de la sabiduría y las mejores cualidades humanas; como un viejo amigo, un asesor en quien se puede confiar para todo. El niño todavía no puede y no sabe cómo protegerse de la violencia física y la presión mental de un adulto. Pero los niños aprenden de nosotros el comportamiento, las maneras de comunicarnos, los gritos, la descortesía si somos groseros, la crueldad si lo demostramos.
Un niño criado en condiciones de caos nunca respetará los derechos de otra persona. Al lograr una obediencia visible a corto plazo, los padres con su crueldad sacan a relucir la falsedad y el engaño, y entorpecen el proceso del desarrollo humano normal. El buen, buen comportamiento de nuestros hijos es generado solo por la bondad. Así, se construye ante nosotros la siguiente jerarquía: familia - hijo - moralidad - obra - familia. En otras palabras, "lo que siembras, cosecharás". Antes de castigarlo, tome aire, respire, tome un vaso con agua, no manifieste su ira. Trate de escucharlo y comprenderlo.
El niño necesita repetición. No le exija mucho a la vez, déjelo dominar gradualmente todo el conjunto de sus requisitos: simplemente no puede hacer todo a la vez. No haga exigencias insoportables “no puede esperar que haga lo que no puede hacer” No actúes precipitadamente. Deténgase y analice por qué el niño se comporta como lo hace. Piense en la dificultad de la situación en la que se metió el niño y ¿Cómo puedes ayudarlo en esta situación? ¿Cómo apoyarlo? ¿Cómo calmarlo? Inicie la conversación con palabras amables y de apoyo.
La primera razón por la que un niño se porta mal es el deseo de llamar la atención. Quizás los padres, descuidando los elogios, dando por sentado el comportamiento positivo del niño, reaccionan solo a la desobediencia. Los niños en este caso, empiezan a recibir al menos algo de atención de una forma bien conocida por ellos. Un exagerado cuidado cambia su comportamiento a la inversa portándose mal. Lo mismo sucede cuando el tono de sus padres es autoritario con una manifestación de poder absoluto sobre él. En tal situación, puede comportarse mal para mostrar su importancia. Los niños se portan mal por resentimiento o desilusión que los aflige.
Si se considera ofendido, querrá vengarse. La causa del resentimiento puede ser el incumplimiento de las promesas, el nacimiento de un segundo hijo en el contexto de una disminución de la atención al primero, castigos injustos. El niño debe saber claramente qué es posible para él y qué no, él se deja guiar por la autoridad de sus padres y por su ejemplo. Hágale saber tranquilamente que, si cometió un error, violó las reglas establecidas en la familia, entonces seguirá el castigo adecuado. No lo ignore como persona, si le está hablando escúchelo. Algunos padres le dicen, “Eres un buen niño, pero, acabas de hacer algo malo. Antes de pensar en llamarle la atención reflexione si realmente importa lo que le está exigiendo, piénselo y no se enfade con él, ya verá que pronto perderá el interés por hacer algo así. La verdadera obediencia sólo es posible en una relación de confianza y honestidad.
El niño ve que el padre todavía sabe mejor cómo resolver ciertos problemas. A diferencia de la atmósfera de severidad, el niño no tiene miedo de preguntar para saber cómo hacer lo correcto. Lo principal es darse cuenta de sus propios errores de crianza a tiempo y dejar de insultar al niño. A nadie se le permite humillar la dignidad de otra persona, incluso aquellos que le dieron la vida. Expresar la insatisfacción de una manera suave y decente, sometiendo a una crítica saludable no al niño en sí, sino a un acto incorrecto específico. - No a los métodos duros o violentos para criar a un hijo y educarlo, es mejor lo suave, indirecto respetando los derechos del niño y permitirle que avance a su propio ritmo.
Existe una influencia mediática en la televisión que los afecta con impacto negativo en su mente (Películas de terror, miedo, asesinatos, sexismo, que también están en los juegos de computadora que bajan del internet que contienen una gran cantidad de escenas de violencia). Si, se le permite al niño, lo vamos deshumanizando y sacándolo de su entorno infantil sin que llegue a disfrutar su niñez. No necesita gritos y sombrerazos, ni castigos físicos o psicológicos, sino apoyo y sabios consejo. Diga no al trato cruel en su contra, sea amable y cuídelos con amor.
En sus tareas escolares: No le hagas su tarea, puedes guiarlo, anímelo, No se olvide del castigo en privarlo de sus juegos, ver televisión si no cumple. Que no se esté distrayendo. Nunca levantes la voz por malas calificaciones. Si el niño no se las arregla, trate de encontrar la razón. Si no puede hacerlo usted mismo, póngase en contacto con su profesor. Desafortunadamente no siempre el esfuerzo de los padres da rendimiento, hay resistencia, pero hay que insistir para conducirlo a los resultados deseados. La desobediencia es la forma más común de resistencia a las demandas o solicitudes de profesores y padres en la mayoría de los niños y adolescentes. Si, el niño no obedece hay que buscar las causas para resolverlas.
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