jueves, 16 de abril de 2026

 

COMPRAR UNA MASCOTA PARA EL NIÑO

LARRAÑAGA TORRÓNTEGUI RAMÓN ANTONIO

Médico Veterinario Zootecnista FESC- Universidad Nacional Autónoma de México.

Que levante la mano el papá o mamá al que su hijo no le haya rogado, suplicado, pedido de mil maneras que le compre una mascota, sea un perro, un gato, un conejo, una ardilla o un hámster. Y aunque la respuesta en primera instancia contestamos molestos ¡No!, ¿estás loco, como un animal en la casa? Al final se termina cediendo a esta petición. Pero, ¿qué tan favorable es permitir al niño que cree lazos afectivos con un animal? La tenencia de un animal puede ayudar al pequeño a socializar, expresar sus emociones, formar su autoestima y carácter y aprender valores tan indispensables como la responsabilidad, el cariño y la empatía.

Por otra parte, le permite comprender que no es otro más de sus juguetes, puesto que requiere cuidado y atención, por lo que es bueno aclarar las normas para que no pierda el impulso y termine cansándose y lo deje sin cuidados. Es importante complacer a los niños cuando solicitan una mascota, siempre y cuando los dos padres estén de acuerdo, puesto que este nuevo integrante cumple un papel fundamental en su desarrollo afectivo.

Si hay desacuerdo en alguno de los progenitores es mejor no acceder. Se hace contraproducente tener una mascota si los papás son sólo proveedores de todo lo que el niño pide. Si son padres que cumplen una función educativa aprovecharán el momento para desarrollar el sentido de la responsabilidad y hacer cumplir unas normas claras preestablecidas, por ejemplo, que lo saque al parque, que tenga a mano las fechas de vacunas, de su alimentación y de recoger sus excretas y depositarlas en los sitios adecuados.

Así entenderá que no es sólo por los tres primeros días, sino que las reglas permanecerán y deben cumplirse, “de lo contrario asumir las consecuencias establecidas previamente y en las cuales la autoridad de los padres prevalecerá” Las mascotas también pueden convertirse en una herramienta para aquellos niños con problemas para relacionarse, puesto que los animales son capaces de despertar en ellos sentimientos de alegría, compasión y cariño. Con niños autistas se utilizan perros, delfines y caballos, pueden ser un aporte en el desarrollo afectivo de aquellos infantes que manejan ira, timidez o tienen problemas de afecto.

El animalito les permitirá sentirse queridos. “El mejor de los amigos” - El perro es el “símbolo de fidelidad” y la antiquísima relación del humano con él se entiende más como una compensación de lo espiritual que por los trabajos que éstos realizan, ya que brindan gran afecto, protección, nos relajan los nervios, nos producen profunda alegría y hasta empatía, pues son seres con voz de creación expresiva… el animal nos ofrece más seguridad y mayor incondicionalidad que ni el mejor de nuestros amigos y así lo habrá sentido cualquier persona que haya tenido la oportunidad de vivir con animales nobles como un ave, el caballo, el perro y aún el gato.

Tener animalitos tiene sus ventajas, por ejemplo: - Convertirse en confidentes y facilitar la expresión. Los niños les hablan a sus mascotas, y le cuentan sus secretos, entonces papás, estar atentos - Les dará lecciones a cerca de la vida: la reproducción, el nacimiento, las enfermedades, los accidentes, la muerte y el duelo. - A preciar y cuidar la naturaleza. - El respeto por el otro, en especial con los seres vivos. - Estimular la actividad física, el hecho de sacar la mascota le exige que se ejercite. - Desde otra perspectiva conocer la lealtad, el afecto y el amor. -Una mascota ayuda a desarrollar destrezas sociales. - Controlar los impulsos de agresividad e irritabilidad, sobre todo en los más pequeños - Desarrollar la capacidad para asumir responsabilidades por su propia cuenta.

 - Despertar el interés por las necesidades del otro, al suministrarle agua, alimento y cuidado. - Seguir modelos como el de los padres. Si observan un comportamiento favorable lo aplicarán con sus mascotas. - Enseña al niño a dar amor, a tener cuidado y ser responsable con los animales. Hacerle ver que la mascota no es un juguete sino un integrante más de la familia y del que tiene que hacerse responsable. - Que comprenda que requiere modificar ciertos hábitos y en caso de salir de vacaciones, dejarlo y organizar con quién y cómo buscando su bienestar.

- Que esté pendiente de la salud de la mascota, que incluye vacunas, desparasitación y cuidados en general. - Que se tengan unas normas para educar el animal con parámetros adecuados y no recurrir a castigarlo cuando no se le ha enseñado con constancia y dedicación. - No auto-medicarlo cuando presente algún síntoma de enfermedad o malestar, que en esos casos es mejor el veterinario. Un asunto de importancia.

- El 60 por ciento de las enfermedades humanas transmisibles provienen de los animales, de ahí la importancia de realizar un control exhaustivo de los procesos de la industria alimentaria para analizar los riesgos y beneficios de todo producto que llega al consumidor. Los problemas de salud pública, que van desde los provocados por posibles parásitos o por procesos industriales, hacen esencial adoptar medidas preventivas.

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