A TI, MAESTRO (A)
LARRAÑAGA
TORRÓNTEGUI RAMÓN ANTONIO
Diplomado
y Maestría en Desarrollo Humano FESC- Universidad Nacional Autónoma de México.
Enséñame cómo aprender y no qué aprender; enséñame a
pensar y no tan sólo qué debo pensar. Así desarrollaré mi inteligencia y no
simplemente mi memoria. No me regañes
delante de mis compañeros. Me haces sentir humillado y temeroso de ser
rechazado por ellos. Aceptaré mejor tus correcciones, si me las haces
calmadamente y en privado.
Señálame mis cualidades y reconoce mis habilidades.
La confianza que así desarrollo en mis capacidades me anima a esforzarme y me
hace sentir valioso y adecuado. No me
insultes con palabras, ni con gestos despectivos.
Me haces sentir menospreciado y sin ánimo para
corregir mis faltas o debilidades. Ten en cuenta mi esfuerzo y mi progreso, no
sólo el resultado final. A veces con poco esfuerzo logro mucho..., pero es más
meritorio cuando pongo todo mi empeño, así logre poco. No me examines procurando rajarme, ni te
ufanes de haberlo logrado. Mis notas deben reflejar mi desempeño y no lo harán
si las utilizas para desquitarte.
Anota lo que hago bien y no sólo lo que está mal.
Cuando subrayas mis éxitos y no mis fracasos, me siento motivado a seguir
mejorando. Cuando me corrijas o me disciplines, hazlo sin maltratarme física o
emocionalmente. Si atacas mi persona o mi personalidad, deterioras mi
autoestima y no mejoras mi disciplina.
Confía en mí y demuéstrame tu confianza. Cuando me repites la misma cosa
una y otra vez, me doy cuenta de tu desconfianza y esto me precipita a
fracasar.
Trátame con cariño, cortesía y respeto. En esta
forma te admiraré y, por lo tanto, desarrollaré un profundo respeto por
ti. No me amenaces, pero si lo haces,
cúmplelo. Si no cumples lo prometido, aprenderé que, haga lo que haga, siempre
puedo salir eximido. No me ruegues ni me
implores que me porte bien. Te obedeceré cuando me lo exijas con firmeza y sin
hostilidad.
Procura hacer clases amenas e interesantes, en las
que yo pueda participar. Me aburro cuando todo es rutina, sólo tú hablas y yo
nada puedo aportar. Cuando te haga
preguntas, no me digas "eso ya lo expliqué". A veces tus
explicaciones no son claras o suficientes para mí: si pregunto es porque quiero
entender y aprender. No tengas
preferencias. Cuando alabas a unos e ignoras a otros, deterioras nuestras
relaciones y haces de mis compañeros mis enemigos.
Cuando me críticas para corregirme, me defiendo y no
acepto mis defectos. Sólo si acepto mis fallas, podré tratar de corregirlas.
Ten en cuenta que aprendo más de quien aprecio que de quien me desprecia. No aceptes mis excusas ni mis ruegos por el
incumplimiento en mis tareas. Cuando debo asumir las consecuencias de mis
faltas, aprendo a responsabilizarme por mis deberes. Escucha lo que te digo con
atención e interés. Si me ignoras o me callas cuando trato de expresarme,
entiendo que mis ideas son tontas y que, por lo tanto, mi inteligencia es
corta.
No me compares con mis compañeros, ni con mis
hermanos en años anteriores. Recuerda que no soy ni puedo ser igual a nadie y
que, aunque no tengo las mismas, también poseo grandes cualidades. Trata de
conocerme y de apreciarme como persona. Conociendo mis habilidades particulares
podrás ofrecerme oportunidades para triunfar. Al sentirme capaz e importante
para ti, crecerá el concepto que me forme sobre mí. Ayúdame a desarrollar mis cualidades y no
simplemente mis capacidades. Ten en cuenta que... antes que un buen estudiante,
debo ser un buen ser humano
No hay comentarios:
Publicar un comentario