TITULO UNIVERSITARIO
LARRAÑAGA
TORRÓNTEGUI RAMÓN ANTONIO
Diplomado
y Maestría en Desarrollo Humano FESC- Universidad Nacional Autónoma de México.
El saber escolar, no tiene ni la fuerza ni la
sabiduría que se ocupa para vivir. Está basado en lecciones ligadas a cierta
razón, a cierta lógica, y usa el lenguaje, la ciencia, la explicación típica de
una persona que busca importancia social. Cuando empezamos a aprender, nunca
sabemos para que nos vaya a servir. El aprender se vuelve un asunto sin un
propósito definido además de ser deficiente. Se nos vende la ilusión de que al
tiempo con un título universitario nos esperan recompensas que nunca llegarán,
aprendiendo lo que no será usado jamás.
Aprendemos poquito a poquito al comienzo,
luego más y más. Lo que se aprende no es nunca lo que uno creía. El
discernimiento no es nunca lo que uno se espera, el saber desde la óptica de la
escuela vive de su propio límite y de sus propios prejuicios, saber que está
lejos de la experiencia, saber utilizado por las instituciones académicas solo
para formar eruditos, es decir, adictos al saber.
Es verdaderamente
preocupante que los estudiantes Universitarios ¡No! Lean ya los libros, para
ellos no existen o simplemente se vuelven tediosos e incomprensibles y en su
lugar lo poco que leen son lecturas simples e intrascendentes que solo sirven
para enfrentar debates sociales muy alejados de los reales. Muchas de sus
lecturas son síntesis bibliográficas bajadas del internet que los mismos maestros
siguieren para que sean tomadas como ejemplo a seguir.
Jamás los académicos
universitarios admitirán que lo único que están buscando es cumplir para
justificar las presiones sociales que la misma sociedad les exige en cuanto al
trabajo de formación profesional. En resumidas cuentas, los maestros imponen o
sugieren lecturas ya que están más interesados en cumplir con su horario
dejando de lado lo verdaderamente relevante en su futura profesión. La
capacidad para entender estos libros (Contenidos) no es fácil cuando
encontramos que los mismos profesores encargados de impartir cierta materia no
han leído un libro en los últimos dos años.
Aunque aparentemente esto no se puede
generalizar, si existe el hecho real en la personalidad de algunos docentes que
llegaron a impartir clases sin desearlo y se dio como la única oportunidad de
contar con un sueldo. Los libros adecuados a la carrera y a la vida misma deben
ser algo cotidiano en donde los alumnos puedan comprenderlos y no que se
sientan obligados a leer porque el maestro así, lo exige y desea fomentar en
ellos que veneren lo que el maestro venera.
Los estudiantes Universitarios, no deben ser
marginados a simples lecturas sociales de lucha sino llevarlos a textos
plagados en ideas productivas “No, destructivas” Los maestros no deben ser
arrogantes al intimidar a sus estudiantes a seguir sus ideas ya que ello
contribuye a que el estudiante sea cada vez más ignorante y termine su carrera
sin bases que la soporten. En cuanto a legitimación mediante a títulos
“Maestría/ Doctorado: Lo que a continuación expongo es una reflexión personal
es decir mi punto de vista con base a mi experiencia.
En los últimos años se ha
dado el fenómeno de obtener grados académicos sin tener experiencia laboral o
mínima experiencia (Maestrías, Doctorados) Y es práctica común que antes de
demostrar el conocimiento se anteponga el titulo como si este representara
sapiencia superior. No hay duda que un título, sirve para respaldar, pero no lo
convierte en brillante por muchos adjetivos calificativos obtenidos en el
recorrido para su obtención. Los nuevos títulos en doctorados en la mayoría de
las ocasiones solo sirven para justificar que se cuenta con este, pero si no
existe el sentido común, la lógica para la resolución de los problemas
cotidianos, solo servirá para obtener el puesto buscado con mayores
prestaciones laborales (Egocentrismo, vanidad, banalidad).
El problema empieza en la
falta de estatus en donde se requiere conocimiento formal, pero a la vez
práctica sustentada que apunte a la vivencia cotidiana, sentido común y
eficacia en el manejo de las teorías recitadas. Si esto no existe solo se
convierte en aprendiz con título rimbombante (Miedo a ser uno mismo).
El ser aprendiz, no sólo
significa aprender lo que el maestro sabe, es decir, no sólo tener los
conocimientos que él tiene, sino significa un proceso de aprehensión, lo que
incluye conocimientos, actitudes éticas y cualitativas, construcción de
lógicas, reconocimiento de experiencias y, a la vez, iniciarse en una especie de
rito de inserción a una comunidad, en donde se conocen y valoran diferentes
intereses, formas de trabajar, organizaciones, metodologías y diversas formas
de acceder al ámbito de la investigación.
No existe un camino único, ni una sola puerta
de acceso, mucho menos significa que tener el titulo se convierta en privilegio
por logros o calidad. Sin embargo, y dadas las necesidades e intereses, hay
quien lo hace desde la necesidad de solucionar aspectos en legitimación,
estatus económico, presencia social y no en solucionar verdaderos problemas en
lo qué está sucediendo lo que le acontece y de qué forma podría construir una
posible solución u opciones para solucionar el problema que le aqueja.
La demanda social es que
el profesionista cuente con la capacidad para solucionar problemas que sean
acordes con su estudio o que interesen a la sociedad, es decir “Titulo, no
significa suficiencia” conocimientos; para cumplir con su función es necesario
no sólo tener el conocimiento, sino generar las estrategias pertinentes para
propiciar los procesos y una serie de actitudes y valores. Contar con
Doctorado, es noble, en su intención, ¿Esta realmente preparado o dedico más
tiempo en legitimar un estatus social? Este tipo de preguntas, de ninguna
manera llevan la intención o tratan de poner en duda la potencial capacidad,
por el contrario, consideramos que la labor es tan compleja e importante que
requiere una dedicación de tiempo completo.
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