EDUCACIÓN EN LAS UNIVERSIDADES
PÚBLICAS
LARRAÑAGA
TORRÓNTEGUI RAMÓN ANTONIO
Diplomado
y Maestría en Desarrollo Humano FESC- Universidad Nacional Autónoma de México.
Los jóvenes descubren a
temprana edad la esquelética y cínica que es la sociedad y sus entramados
arreglos, esto hace que sientan escaso aprecio por estudiar y no temen esperar
su integración en un ambiente social poblado por ese tipo de personas, la
sociedad está llena de “los vividores sin corazón”. Los adolescentes reciben de
la sociedad este tipo de mensaje, en la cual hay que vivir. Sobre esta base
enfermiza se “educa” y ellos al llegar a un puesto político repiten los
esquemas aprendidos. La sociedad informa, sin formar ética y culturalmente a
los nuevos ciudadanos.
La gente joven son los que tocan a las puertas
de las Universidades en busca de una oportunidad, sin embargo la fuerza laboral
que sale con título de las mismas encuentra un sistema en crisis en los
sistemas de enseñanza superior ante programas con currículo anticuados, los
cuales pobremente recompensan y nulamente motivan a los jóvenes, lo mismo pasa
con la infraestructura existente la cual asegura el fracaso inmediato es decir
en cuanto ponen un pie dentro de una Universidad con infraestructura pobre,
pobres se sienten.
Los estudiantes gritan convencidos de que
México es un pueblo dormido, y así seguirá, mal comidos, descuidadamente
preparados desafiando al poder que todo corrompe, que todo evade. Desean que se acaben las frases de que se
están haciendo ajustes, los Universitarios quieren el cambio “No más educación
para pobres” No más mentiras, no más miedos a la población, fuera demagogia de
crecimiento estadístico amañado, es necesario un compromiso que identifique
fallas y deje la estática del desempleo Universitario.
Si el gobierno exige
responsabilidad a las Universidades esto debe ser reciproco, el gobierno juzga
y decide los montos y ofrece promesas de crecimiento mismas que al final del
sexenio confirma como desastre, empeoramiento, desorden de carreras, visión de
crisis, miedo, decisiones ligadas a corazonadas. Los estudiantes están cansados
de discursos de culpabilidad y de métodos que buscan votos y no realidades. Las
Universidades parecen estar condenadas a la perenne situación de educación en
crisis y cuando se califica se le echa la culpa al pasado como si alguien
estuviese excluido de ella.
En la educación
universitaria no hay cambios solo simulaciones, no hay solución a los problemas
solo adaptación para sobrevivir. Hay escasez de recursos económicos y humanos,
existe inercia y gatopardismo educativo, existen remiendos y tristes
consecuencias. Hay que cambiar, debemos enfrentar la crisis educativa
universitaria y no solo diagnosticar que existe. Eso ya lo sabemos. Yo creo que
hoy nuestro conocimiento de la sociedad y de la política está muy mediatizado
y, en consecuencia, la escuela tiene que educar en una mirada crítica hacia los
ciudadanos. Esa enseñanza es un modo de alfabetización cívica.
La fuerza de trabajo ha
invocado al gobierno para que actuara, y hacer las cosas mejor y esta contesta
haciendo las cosas rápido y sin sentido. Los gobiernos invierten dentro de la
educación básica y secundaria, pero sin evaluar problemas existentes, ni
analizar patrones futuros de demanda, es decir se debería crear sistemas
simétricos de educación que involucren las fuerzas laborables.
Los actuales trabajos
siguen siendo los relacionados con la fuerza física, dejando de lado la fuerza
intelectual, esa ha sido la política pública tan criticada, sin obtener
cimentar alcances que reformen y cambien esta visión tercer mundistas. Se
debería partir de un análisis nacional dejando de lado los famosos cursillos
que solo sirven para tomar café durante unos cuantos días. Me pongo a favor de
que "la transformación de nuestras instituciones de enseñanza superior sea
asiento de enseñanza mundial y no regional, en donde se fomente educación de
alta calidad, con investigación, plagada de valores fuertemente morales y
éticos".
Partir de un programa de emergencia que se
aplique en una sacudida breve, que logre rechinar el sistema de la autoridad.
Un orden del día de largo plazo enfocado en la reforma curricular, ciencia y
tecnología, y construyendo relaciones entre el sistema de enseñanza superior y
el resto de sociedad. Los países
necesitan educación primaria, secundaria, bachillerato y Universitaria, no unos
pocos dentro y la mayoría afuera. Pero los beneficios de educación superior son
todavía pobremente comprendidos y cuantificados.
El sector público no
puede dar enseñanza superior, ni puede financiar la expansión y las mejoras de
calidad a través de la tributación. Ni la sociedad puede solamente confiar en
el segmento privado, como los fracasos de mercado son casi inevitables en áreas
como la ciencia básica, la educación general, y el acceso educativo. El
Gobierno debe definir su papel y debe explicar lo que pueden entregar, lo que
financiarán, y lo que pueden ofrecer como facilitador y regulador. También
deben hacer caso para lo que los estudiantes contribuyan en dinero y el
compromiso de verdaderamente estudiar si esto no es así, continuaremos con un
saco roto de falta de recursos por alumnos repetidores en todos los niveles.
Creemos que la enseñanza
superior es vital para construir sociedades fuertes, competir en la economía
global de conocimiento y para lograr la reducción de pobreza. Pero la educación
actual no logra resistir esta prueba.
Éste es un mundo donde el conocimiento domina, es hora de saber si la
educación superior tiene aptitud para pasar la prueba, es hora de saber si el
gobierno tiene la voluntad o solo la promesa. “Una organización que guarda
silencio o que no es honesta sobre lo que forma- informa no solo atenta contra
sí misma, también malversa a la sociedad y no merece autonomía.”
Porque la realidad de las
mayorías es así, dura, dolorosa, con sabor a protesta y ganas de cerrar los
puños, de salir a la calle y protestar. Y porque es así, quien quiera
identificarse con ellas, tiene inexorablemente que hablar con este mismo
idioma, sin miedo a la minoría.
Cuando un Universitario
es sensible a las injusticias de su tiempo, esto se verá reflejado en sus
vivencias no es tarea fácil al elegir la lucha desventajosa, que requiere entre
otras cosas, un claro lenguaje expresivo para su total concreción. Las formas incitan a reflexionar sobre la
dignidad del ser humano y descubrirlo, no sólo en su condición actual,
limitado, explotado, denigrado, sino en todo su ser. En la misma rebeldía de su
querer ser.
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