LIDERAZGO DE LAS MUJERES EN EL
TRABAJO
LARRAÑAGA TORRÓNTEGUI RAMÓN
ANTONIO
Diplomado y Maestría en
Desarrollo Humano FESC- Universidad Nacional Autónoma de México.
Liderar no es una tarea fácil. Y los que
afirman lo contrario probablemente estén hablando más de gestión y menos de
liderazgo. El liderazgo es la profesión más exigente, más compleja y más
difícil del mundo. Pero al mismo tiempo es lo más necesario. Necesitamos
líderes fuertes y mujeres líderes fuertes. ¿Dónde debemos buscar para encontrar
a estas personas? Sin embargo, no donde la mayoría de nosotros pensamos
automáticamente, en la política o en los puestos superiores de las grandes
empresas exitosas.
Cuando hablamos de liderazgo,
ninguna de las personas piensa en la maternidad. Y, sin embargo, como madres, las
mujeres están constantemente desarrollando y practicando las habilidades de
liderazgo más básicas e importantes. Sin embargo, el mundo laboral tiende a
castigar a las mujeres, en lugar de explotar esta fuente de riqueza.
Estudios recientes prueban que la maternidad es el mejor campo de entrenamiento, preparando a las mejores candidatas para puestos de alto rango. Lo que han encontrado es que, una madre, se vuelve mejor oyente, aprende a ser más tranquila en el manejo de crisis, más diplomática en la comunicación, mejor en el trabajo en equipo, más resistente al cambio y más ingeniosa cuando se trata de soluciones. Y, sin embargo, hoy las cosas no son tan positivas para las madres que desean reclamar posiciones de liderazgo. Aunque ellas cuentan con todas las calificaciones necesarias, nos enfrentamos a un sistema que perpetúa estereotipos y reproduce obstáculos al desarrollo profesional de las madres trabajadoras. Ellas observan que compañeras de trabajo con menos cualidades son promovidas por diversas situaciones (Cuerpo, relación inmoral, parentesco con uno de los jefes etc.) la gran mayoría de los jefes de trabajo no le dan la oportunidad a una mujer por cuestiones de que quede embarazada “No tendrá tiempo para atenderlo” En otras empresas ni siquiera las contratan debido a que la mujer es madre y el puesto es exigente en tiempo (No, es exageración)
Ahora los padres jóvenes utilizan tiempo para estar en su hogar, ambos no dejan de invertir tiempo a su hijo. Pero hay un gran número de madres solteras que no cuentan con el apoyo del padre de su hijo (Los números nunca mienten) El equilibrio entre la vida laboral y familiar sigue desbalanceado. La mujer trabaja y debe hacerse cargo por completo de todo lo de su hogar. Este tipo de trabajo las agota. El sistema de trabajo prioriza las horas de trabajo continuas, en un lugar fijo dentro de las instalaciones de la empresa. El trabajo de tiempo parcial es miserable lo que la aleja de este tipo de trabajo. La mujer, desde el momento en que decide ser madre, se define automáticamente como proveedora de ayuda con la responsabilidad exclusiva del cuidado del niño. Una mujer que ha sido madre desarrolla habilidades como inspirar, y motivar y lo aprende en su relación con su hijo. Esta persona ofrece comodidad y unen al equipo en momentos difíciles. Toman decisiones difíciles, reconociendo el costo.
Ellas guían y brindan oportunidades para el aprendizaje y el crecimiento. Gestionan constantemente cambios y crisis, sin desviarse de su objetivo estratégico. Se comunican con autenticidad y empatía. En lugar de aprovecharlas, seguimos promoviendo a las mismas personas a puestos de liderazgo: hombres, heterosexuales, con educación específica, antecedentes sociales, porque simplemente se ajustan al modelo al que estamos acostumbrados. Ellas al momento de un ascenso escuchan con más frecuencia ¿No sabemos si estás preparada para una mayor responsabilidad, que te demandara tiempo?
Cambiar en la mente es pensar cada vez que veamos a una madre de compañera de trabajo, veámosla como una potencial líder en el campo profesional, y no como un posible manjar de placer. No veamos la maternidad como un fin en sí mismo. Como la culminación del viaje de una mujer. Mejor veámosla como el comienzo de una oportunidad única. Una oportunidad para inspirar, motivar, guiar.
Una oportunidad para conseguir líderes realmente efectivos. Una
de cada diez mujeres está buscando un nuevo rol, y más de la mitad planea dejar
su empleador en los próximos dos años debido al desequilibrio entre el trabajo
y la vida personal, una de cada dos mujeres que combinan trabajo remoto y de
oficina ya ha experimentado una falta de flexibilidad en trabajo o les preocupa
que esto suceda en el futuro, mientras que el 64% de las trabajadoras dicen que
su empleador no ha establecido expectativas claras sobre dónde y cómo se espera
que trabajen. Las mujeres no reclaman los abusos en carga de trabajo, horarios,
ausentarse por enfermedad debido a que ponen en peligro su estancia en el
trabajo. A las embrazadas que la ley protege, las aguantan en tiempo que la ley
les otorga y a su regreso bajo cualquier pretexto son liquidadas.
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