EJERCITO DE ESTADOS UNIDOS
LARRAÑAGA
TORRÓNTEGUI RAMÓN ANTONIO
Diplomado
y Maestría en Desarrollo Humano FESC- Universidad Nacional Autónoma de México.
El ejército de Estado Unidos
aceptará en sus filas a inmigrantes con visados temporales por primera vez
desde la guerra de Vietnam, según informaron medios estadounidenses. Hasta
ahora para alistarse en las fuerzas armadas de EE.UU. los inmigrantes tenían
que tener la residencia permanente. Pero ahora, según el diario The New York
Times, a aquellos que cuenten con visados temporales se les ofrecerá obtener la
ciudadanía de manera acelerada si se unen al ejército. Los inmigrantes deberán
llevar en el país más de dos años y tendrán que servir en el ejército por un
periodo mínimo de tres años.
El Pentágono espera que este nuevo
programa sirva para suplir la escasez de nuevos reclutas en áreas como la
asistencia médica o la interpretación de lenguas. A los inmigrantes temporales se les
garantizarán visados en base a su educación o sus habilidades, por lo que el
Departamento de Defensa espera que los nuevos reclutas sean más cualificados
que los candidatos estadounidenses.
También quieren que cuenten con
conocimientos de lenguas útiles en zonas de combate como Afganistán e Irak.
"Capital humano" "El ejército estadounidense está en muchos
países en los que la conciencia cultural es imprescindible", dijo el
general Benjamín C Freakley, el máximo responsable del reclutamiento en las
fuerzas armadas de EE.UU. Esperan que los inmigrantes conozcan lenguas útiles
en países como Irak. "El ejército ganará fortaleza en capital humano y los
inmigrantes lograrán la ciudadanía y el tener la posibilidad de vivir el sueño
americano", le dijo el militar al The New York Times.
Según este diario, el nuevo esquema puede
recortar el tiempo que un residente tiene que esperar para obtener un visado
permanente de 10 años a tan sólo seis meses. El programa estará limitado a
1.000 reclutas el primer año, pero en caso de resultar exitoso podría
ampliarse, llegando a proveer al ejército de EE.UU. con uno de cada seis de sus
soldados. El The New York Times también señala que a algunos oficiales y
veteranos les preocupa que los extranjeros que se alisten tengan la lealtad
dividida entre dos países o sean terroristas intentando infiltrase en las
fuerzas armadas estadounidenses. Según el corresponsal de la BBC, Rob Norris,
en los últimos años el ejército de EE.UU. ha tenido problemas para conseguir
nuevos reclutas, hasta el punto de tener que alterar sus reglas para permitir
alistarse a gente con problemas de salud o antecedentes criminales.
Fuentes militares revelaron que hubo 128
suicidios en 2008 y 15 muertes cuyas circunstancias todavía se están
investigando. Aunque el ejército no se refirió a las posibles razones por las
cuales sigue aumentando el número de suicidios, sí estimó que el estrés
provocado por los conflictos en los cuales el país está involucrado tiene una
importante repercusión. Se trata de un reto de la mayor importancia (...)
Estamos dispuestos a hacer todo cuanto sea necesario para resolverlo Pete
Geren, secretario del ejército
El año pasado el número de
suicidios en las filas militares fue 115, el mayor desde que empezaron a
recopilarse datos, en 1980. El ejército dijo estar muy consciente del problema
y que comenzará una campaña de entrenamiento y prevención. "¿Por qué los
números continúan aumentando? No podemos decirlo", manifestó Pete Geren,
secretario del ejército estadounidense. "Se trata de un reto de la mayor
importancia (...) Estamos dispuestos a hacer todo cuanto sea necesario para
resolverlo", añadió. Más alto en el ejército Cerca del 35% de los casos
corresponde a soldados que no había sido enviado al frente de combate, mientras
que el 30% se quitó la vida en servicio activo.
No hay duda de que el estrés es el factor en la tendencia que estamos
viendo General Peter Chiarelli, vicecomandante del ejército Otro 35% de los
suicidios ocurrieron luego de que los efectivos regresaran de sus bases,
especialmente un año después. Por primera vez la tasa de suicidios entre
soldados estadounidense supera proporcionalmente al índice entre la población
civil. El general Peter Chiarelli, vicecomandante del ejército, vinculó el
problema a la presión y los altos ritmos de operaciones en la zona de conflicto
en Irak e Afganistán. ''No hay duda de que el estrés es el factor en la
tendencia que estamos viendo'', explicó. Un programa de investigaciones sobre
el tema está siendo desarrollado por el ejército y el Instituto Nacional de
Salud Mental.
Unos 600 hijos de inmigrantes
indocumentados demandaron al presidente de Estados Unidos, Barack Obama, ante
la Corte Suprema para que suspenda la deportación de sus padres. La querella
judicial fue interpuesta ante la Corte Suprema de Justicia. La querella
judicial fue interpuesta ante el Máximo Tribunal de Justicia estadounidense por
Nora Sándigo, guardián legal de los menores y directora ejecutiva de la
organización Fraternidad Americana, con sede en Miami. Sándigo explicó a BBC
Mundo que "algunos de los niños son hijos de personas con cita en la corte
y procesos de deportación inminentes, otros tienen a alguno de sus padres en la
cárcel ya con fecha de salida del país".
"Pero también hay chicos
que quedaron aquí cuando la mamá o el papá fueron deportados hace tiempo y
otros cuyos padres, sabiendo que no tienen documentación y conscientes de que
si los agarra Inmigración les ocurrirá lo mismo, se sumaron como medida
preventiva". Todos los menores son ciudadanos estadounidenses, radicados
en la mayoría de los estados del país y con padres provenientes de diversos
lugares en Latinoamérica. Una decisión difícil.-Cecia Sosa, de 12 años, y su
hermano de Ronald, de 9, -ambos de Pompano Beach, Florida- son dos de los niños
del grupo en favor del cual la Fraternidad Americana interpuso la demanda
contra Obama.
Su madre, de origen
nicaragüense, fue detenida el 19 de diciembre pasado por agentes de inmigración
cuando volvía a su casa desde la parada del autobús, tras dejarlos en la
escuela, y podría ser devuelta a su país de origen esta misma semana.
"Todavía no sé lo que voy a hacer, aquí tengo a mis tías pero si se llevan
a mi mamá yo creo que me voy a ir con ella", dijo Cecia a BBC Mundo.
"Esto es muy injusto y yo quiero hacer todo lo que pueda para
ayudarla".
El papá de Cecia y Ronald
también ingresó a Estados Unidos ilegalmente y actualmente permanece escondido
ante el temor de ser apresado por las autoridades y deportado al igual que su
esposa. Nada personal.-La demanda fue presentada contra el presidente Barack
Obama por ser el máximo representante del gobierno de Estados unidos, un país
que -según los querellantes- está violando "el derecho básico de estos
niños a criarse en su entorno familiar".
Primero se aprovechan del servicio de estos inmigrantes que cortan los
tomates y las cebollas que llevamos a nuestra mesa y después les pagan
destruyendo sus sueños, su familia y su vida Nora Sándigo.-"No tenemos
nada personal contra Obama -aseguró Sándigo- es más, yo creo que es la primera
vez que sentimos tanta esperanza de que alguien nos dé una solución a este problema".
"Sabemos que él quiere
reparar este sistema cruel e insensible, estas leyes crudas y sin sentimientos
que tanto daño hacen a las familias hispanas". "Primero se aprovechan
del servicio de estos inmigrantes que cortan los tomates y las cebollas que llevamos
a nuestra mesa y después les pagan destruyendo sus sueños, su familia y su
vida", afirmó. Según los demandantes, el hecho de que Obama pertenezca a
una raza que ha sufrido la discriminación, que provenga de un padre inmigrante
y que tenga hijas de la edad de muchos de los niños en riesgo de ser separados
de sus padres lo pone en una posición inmejorable para entender sus
padecimientos. Laberinto legal.-El abogado Alfonso Oviedo Reyes, encargado de
presentar la demanda ante la Corte Suprema, dijo a BBC Mundo que lo que se
intenta en primera instancia es desarmar la "trampa legal" que se
montó para las causas que involucran a los inmigrantes.
Durante décadas se permitió regularizar su
situación a los padres de niños con al menos siete años de residencia en el
país, buen carácter moral y que podían demostrar que su deportación causaría un
daño extremo a sus hijos, ciudadanos estadounidenses o residentes. Se calcula
que un millón de niños estadounidenses tienen padres indocumentados. Pero en
1996, el Congreso estadounidense aprobó el estatuto 8UFC1252F, mediante el cual
eliminó esa posibilidad y estableció que para todas las causas que tengan que
ver con extranjeros no podía invocarse una "acción de clase" -es
decir, una demanda colectiva- en los tribunales ordinarios.
El abogado se quejó de que
"el problema es que no se puede recurrir a la Corte porque estos casos no
están en su jurisdicción original, ni tampoco reclamar colectivamente a las
cortes de distrito porque una ley lo prohíbe expresamente".
"En teoría los niños
podrían recurrir uno por uno a la Justicia, pero el resultado no se aplicaría a
los demás casos. Además, en el caso de estas familias trabajadoras, los costos
de litigar contra el estado son prohibitivos, por lo que la única opción viable
que tienen es una acción de clase (demanda colectiva)". "Por eso, lo
que le estamos pidiendo a la Corte es que desestime la ley del Congreso por
inconstitucional y ordene a las cortes federales que acepten una demanda
colectiva de los hijos estadounidenses de estos inmigrantes", detalló
Oviedo Reyes.
Si logran que el tribunal Supremo autorice el
procedimiento, el abogado estima que la demanda podría ampliarse a más de cinco
millones de personas, tanto en el caso de niños como en el de ciudadanos
estadounidenses con su esposo o esposa en riesgo de deportación. Un reclamo
similar fue presentado en 2007 contra el entonces presidente George W. Bush,
los Departamentos de Justicia, el de Seguridad Interna y la oficina del
Servicio de Ciudadanía e Inmigración (USCIS), pero en su momento fue rechazada
por la Corte Suprema de Justicia de Estados Unidos, no por su reclamo de fondo
sino por "cuestiones de forma".
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