domingo, 21 de abril de 2024

 

TITULO UNIVERSITARIO

LARRAÑAGA TORRÓNTEGUI RAMÓN ANTONIO

Diplomado y Maestría en Desarrollo Humano FESC- Universidad Nacional Autónoma de México.

 El saber escolar, no tiene ni la fuerza ni la sabiduría que se ocupa para vivir. Está basado en lecciones ligadas a cierta razón, a cierta lógica, y usa el lenguaje, la ciencia, la explicación típica de una persona que busca importancia social. Cuando empezamos a aprender, nunca sabemos para que nos vaya a servir. El aprender se vuelve un asunto sin un propósito definido además de ser deficiente. Se nos vende la ilusión de que al tiempo con un título universitario nos esperan recompensas que nunca llegarán, aprendiendo lo que no será usado jamás.

 Aprendemos poquito a poquito al comienzo, luego más y más. Lo que se aprende no es nunca lo que uno creía. El discernimiento no es nunca lo que uno se espera, el saber desde la óptica de la escuela vive de su propio límite y de sus propios prejuicios, saber que está lejos de la experiencia, saber utilizado por las instituciones académicas solo para formar eruditos, es decir, adictos al saber.

Es verdaderamente preocupante que los estudiantes Universitarios ¡No! Lean ya los libros, para ellos no existen o simplemente se vuelven tediosos e incomprensibles y en su lugar lo poco que leen son lecturas simples e intrascendentes que solo sirven para enfrentar debates sociales muy alejados de los reales. Muchas de sus lecturas son síntesis bibliográficas bajadas del internet que los mismos maestros siguieren para que sean tomadas como ejemplo a seguir.

Jamás los académicos universitarios admitirán que lo único que están buscando es cumplir para justificar las presiones sociales que la misma sociedad les exige en cuanto al trabajo de formación profesional. En resumidas cuentas, los maestros imponen o sugieren lecturas ya que están más interesados en cumplir con su horario dejando de lado lo verdaderamente relevante en su futura profesión. La capacidad para entender estos libros (Contenidos) no es fácil cuando encontramos que los mismos profesores encargados de impartir cierta materia no han leído un libro en los últimos dos años.

 Aunque aparentemente esto no se puede generalizar, si existe el hecho real en la personalidad de algunos docentes que llegaron a impartir clases sin desearlo y se dio como la única oportunidad de contar con un sueldo. Los libros adecuados a la carrera y a la vida misma deben ser algo cotidiano en donde los alumnos puedan comprenderlos y no que se sientan obligados a leer porque el maestro así, lo exige y desea fomentar en ellos que veneren lo que el maestro venera.

 Los estudiantes Universitarios, no deben ser marginados a simples lecturas sociales de lucha sino llevarlos a textos plagados en ideas productivas “No, destructivas” Los maestros no deben ser arrogantes al intimidar a sus estudiantes a seguir sus ideas ya que ello contribuye a que el estudiante sea cada vez más ignorante y termine su carrera sin bases que la soporten. En cuanto a legitimación mediante a títulos “Maestría/ Doctorado: Lo que a continuación expongo es una reflexión personal es decir mi punto de vista con base a mi experiencia.

En los últimos años se ha dado el fenómeno de obtener grados académicos sin tener experiencia laboral o mínima experiencia (Maestrías, Doctorados) Y es práctica común que antes de demostrar el conocimiento se anteponga el titulo como si este representara sapiencia superior. No hay duda que un título, sirve para respaldar, pero no lo convierte en brillante por muchos adjetivos calificativos obtenidos en el recorrido para su obtención. Los nuevos títulos en doctorados en la mayoría de las ocasiones solo sirven para justificar que se cuenta con este, pero si no existe el sentido común, la lógica para la resolución de los problemas cotidianos, solo servirá para obtener el puesto buscado con mayores prestaciones laborales (Egocentrismo, vanidad, banalidad).

El problema empieza en la falta de estatus en donde se requiere conocimiento formal, pero a la vez práctica sustentada que apunte a la vivencia cotidiana, sentido común y eficacia en el manejo de las teorías recitadas. Si esto no existe solo se convierte en aprendiz con título rimbombante (Miedo a ser uno mismo).

El ser aprendiz, no sólo significa aprender lo que el maestro sabe, es decir, no sólo tener los conocimientos que él tiene, sino significa un proceso de aprehensión, lo que incluye conocimientos, actitudes éticas y cualitativas, construcción de lógicas, reconocimiento de experiencias y, a la vez, iniciarse en una especie de rito de inserción a una comunidad, en donde se conocen y valoran diferentes intereses, formas de trabajar, organizaciones, metodologías y diversas formas de acceder al ámbito de la investigación.

 No existe un camino único, ni una sola puerta de acceso, mucho menos significa que tener el titulo se convierta en privilegio por logros o calidad. Sin embargo, y dadas las necesidades e intereses, hay quien lo hace desde la necesidad de solucionar aspectos en legitimación, estatus económico, presencia social y no en solucionar verdaderos problemas en lo qué está sucediendo lo que le acontece y de qué forma podría construir una posible solución u opciones para solucionar el problema que le aqueja.

La demanda social es que el profesionista cuente con la capacidad para solucionar problemas que sean acordes con su estudio o que interesen a la sociedad, es decir “Titulo, no significa suficiencia” conocimientos; para cumplir con su función es necesario no sólo tener el conocimiento, sino generar las estrategias pertinentes para propiciar los procesos y una serie de actitudes y valores. Contar con Doctorado, es noble, en su intención, ¿Esta realmente preparado o dedico más tiempo en legitimar un estatus social? Este tipo de preguntas, de ninguna manera llevan la intención o tratan de poner en duda la potencial capacidad, por el contrario, consideramos que la labor es tan compleja e importante que requiere una dedicación de tiempo completo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario