MARTHA Y FILOSOFIA
DE VIDA
LARRAÑAGA TORRÓNTEGUI
RAMÓN ANTONIO
Diplomado y Maestría
en Desarrollo Humano – FESC- Universidad Nacional Autónoma de México.
En el campo de la vida, muchas veces pensamos que el destino es lo más importante, pero olvidamos que cada paso bajo nuestros pies, cada conversación amigable, cada gesto amable, cada flor que observamos, hace la vida placentera. El cambio real nunca está al final, sino después de empezar, cada momento de anhelar y decir “quiero seguir viviendo” Tal vez tú también te has parado en la puerta de la vida, mirando ese camino libre, dudando, haciéndose, sin estar segura de sí vale la pena seguir viviendo. Pero es el silencio, lo desconocido, lo que derrama la firmeza y la ternura de tu alma. En lo personal “No estoy segura para donde voy, pero quiero estar segura de recordar cada paso que dé en esta vida” La vida es irme haciendo más completa a cada paso que dé hacia mi destino final.
En este mundo donde siempre tenemos que aprovechar las oportunidades, y aprovecharse de la situación, muchas veces olvidamos que algo de belleza nunca es fruto del trabajo duro, sino de la floración natural de lo que plantamos en nuestra alma y que después se encarga en darnos la calma interior. Las flores no le preguntan al sol ¿Por qué? se pone tan caliente, solo se adaptan obligadas por su necesidad, y continúan viviendo hasta que se secan para caer o se convierten frutos dulces. Nos lleva mucho tiempo aprender a ser personas honestas para poder hablarnos a sí mismas. Lo que me queda en claro es “Mientras estés dispuesta a mantener una vida sensible y gentil, un día, florecerás silenciosamente en tus propios términos”
La vida es como un tren, en el que en cada parada no es el fin de la eternidad, sino un recuerdo en el proceso por paso. No podemos controlar la velocidad del tren o decidir quién va a caminar con nosotros hasta dónde, pero tenemos una opción: mirar, o apreciar silenciosamente los cambios en el escenario fuera de la ventana. Algunas personas se suben al tren, y no les importa hacia dónde va el tren, pero poco a poco aprenden a decir adiós y aceptar mientras viven en paz con su vida. Algunas personas viven con nosotras durante algún tiempo, pero se marchan y hay que entender que no nos pertenecen. Todos decimos adiós al pasado de una manera diferente, pero eso no es lo relevante, sino que lo importante es mirar hacia adelante con los ojos más claros.
Siempre pensamos que la vida es maravillosa para correr a lo largo de los años. Cuando llegas a cierta edad hay que bajarle la velocidad, el tiempo se va agotando, ya no necesitas apresurarte, ahora caminas lento, silenciosamente. A menudo en la juventud pensamos en la creación como una salida, un deseo de ser visto. Pero la creación más auténtica a menudo viene de una conversación silenciosa - no para el mundo, sino para ti misma. Cuando te calmas, te das cuenta que el mundo de repente se calma y estás sentada en silencio contigo misma reflexionando. No necesitas apresurarte para hacer algo, no necesitas explicar por qué escribir - simplemente dejas que el alma respire y estar en tus palabras.
Las chicas somos los seres que más calificaciones a los otros, pero nos ignoramos a nosotras mismas. Día tras día, tal vez sientas que tu vida no es nada especial, que te sientes aburrida. Pero son estos momentos los que forman nuestra más profunda estabilidad y felicidad. Porque la verdadera felicidad nunca es el sonido de la fiesta estridente, sino lo cotidiano que es tranquilo y se repite, pero que quieres recordar una y otra vez. Mi madre decía “Todos los dias me levanto temprano para hacerle desayuno a todos, pero así es como los veo y saludo a todos antes de partir a sus actividades diarias” Resulta que la simplicidad no es solo un resultado, también es una confesión a la vida. A veces, despertarse en una mañana tranquila, oliendo pan y café, ya es el inicio de un gran día.
El poder de una chica está en una misma, lo traemos escondido para ser fuerte o débil según las circunstancias en lo que necesitemos hacerlo presente. Cada mañana cuando una se levanta hay que enfrentar la vida y lo debes hacer diciéndote frente al espejo “Haya voy, lo hare de nuevo” Recuerda que el verdadero comienzo no es el amanecer y despertarte, sino la voluntad hecha animo que impulse tu actuación. Es común que las personas griten para sentirse fuertes, dominantes, piensan que estan llenas de valentía, pero sorpréndete “Atrás de ese grito, y gesto hosco hay miedo, debilidad” Por eso se apresuran a poner barreras. Cuando observes este tipo de actitud negativa no respondas, no te pares, ni te apresures, deja que escape su queja, y sigue caminando, avanza en silencio.
El grito desesperado nace desde su frustración, tristeza porque no sabe cómo elegir su camino, y está dispuesta a cargarle las culpas a las otras personas. Su malestar muestra su propia sombra en su soledad, y falta de entendimiento. No te preguntes “Porque a mí, solo continua tu camino en silencio” Muchas personas creen que el conocimiento es su título universitario, pero está en un error, el valor del conocimiento radica en la cantidad de experiencias, prácticas, libros leído sobre ese tema, esa es la verdadera forma de crecer. Las personas cambian por su deseo y su determinación para ir tomando iniciativas en las decisiones, ir abriendo entendimiento en lo que hacemos.
Un libro es un camino para encontrar respuestas, para explorar nuevos conocimientos. Puede que no encuentres respuestas inmediatas, pero verás las preguntas que realmente quieres saber a medida que vas atravesando el corazón de su esencia. Un libro es como la vida misma, al verlo no sabes a donde te llevara, y cuando comienzas a leerlo te das cuenta si elegiste bien o no está cerca de lo que piensas y eres. La vida es como si camináramos siempre en callejos oscuros, estrechos, que guardan nuestros recuerdos. Caminamos por ellos y la sombra de nuestra silueta nos persigue silenciosamente.
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