miércoles, 3 de abril de 2024

 DIVINA COMEDIA (PARTE DOS)

LARRAÑAGA TORRÓNTEGUI RAMÓN ANTONIO
Maestro de Literatura Inglesa en Universidad Interamericana del Norte.
Autor: DANTE ALIGHIERI. - Creó su obra principal a lo largo de catorce años (1306-1321) y, de acuerdo con los cánones de la poética antigua, la llamó “Comedia”, como una obra que comienza tristemente, pero tiene un final feliz. El epíteto “divino” apareció en el nombre más tarde, fue introducido por Giovanni Boccaccio, uno de los primeros biógrafos e intérpretes de la obra de su famoso compatriota. “La Divina Comedia” cuenta sobre el viaje de un héroe lírico, que ha alcanzado la cima de su vida, hacia el más allá.
Se trata de una historia alegórica sobre la revalorización de los valores de la vida por parte de una persona que ha “pasado la mitad de su vida terrenal”. El propio poeta señala el carácter alegórico de su obra en el noveno canto de “Infierno”: Oh ustedes, los inteligentes, miren ustedes mismos. Y que todos entiendan las instrucciones. Escondido bajo versos extraños.
La alegoría es una técnica artística basada en la representación de un concepto abstracto en forma de un objeto o fenómeno concreto. Así, por ejemplo, el bosque sombrío en el que se encuentra el héroe es una representación alegórica de ilusiones, engaños y vicios, desde donde se esfuerza por emerger a la verdad: la "colina de la virtud".
La obra consta de tres partes: "Infierno", "Purgatorio" y "Paraíso", de acuerdo con la idea cristiana medieval de la estructura del más allá. Al leer el poema da la impresión de que toda la estructura del universo ha sido pensada hasta el más mínimo detalle, y así es; no es casualidad que las ediciones del poema suelen ir acompañadas de mapas y diagramas del infierno, purgatorio y cielo.
El simbolismo de los números: tres, nueve y treinta y tres es de gran importancia para la obra de Dante "La Divina Comedia". El sagrado número tres corresponde a la trinidad cristiana, nueve es tres veces tres y treinta y tres es el número de años vividos por Jesucristo en la tierra.
Cada una de las tres partes, de la "Divina Comedia", consta de treinta y tres canciones, a su vez construidas a partir de estrofas de tres versos: Junto con la introducción (la primera canción de “Hell”) hay cien canciones. El Infierno, el Purgatorio y el Paraíso constan de nueve círculos cada uno, y junto con el vestíbulo y el empíreo hay treinta círculos. El héroe, en sus vagabundeos por el más allá, se encuentra con Beatriz exactamente en el medio, es decir, ella se encuentra en el centro del universo, personificando la armonía y el camino hacia la iluminación.
Habiendo elegido como trama el viaje del héroe a través del más allá, Dante no inventa nada nuevo, sino que recurre a una larga tradición literaria. Baste recordar el antiguo mito griego sobre el viaje de Orfeo al Hades en busca de su amada Eurídice. También fue muy popular en la Edad Media la instructiva historia sobre los viajes al infierno, que describe los terribles tormentos de los pecadores. A lo largo de los siglos, la creación de Dante ha atraído a muchas personas creativas. Las ilustraciones para la "Divina Comedia" fueron realizadas por muchos artistas destacados, entre ellos Sandro Botticelli, Salvador Dalí y otros.
El viaje del héroe comienza con su alma cayendo al Infierno, cuyos nueve círculos debe atravesar para limpiarse y acercarse al Paraíso. Dante da una descripción detallada del tormento de cada uno de los círculos, en los que los pecadores son recompensados ​​según sus pecados. Entonces, en los primeros cinco círculos son atormentados aquellos que pecaron inconscientemente o por debilidad de carácter, en los últimos cuatro, verdaderos villanos. En el primer círculo, el Limbo, destinado a aquellos que no han conocido la verdadera fe y el bautismo, Dante coloca a poetas, filósofos, héroes de la antigüedad: Homero, Sócrates, Platón, Horacio, Ovidio, Héctor, Eneas y otros.
En el segundo círculo, se castiga a aquellos que en la vida se dejaron llevar únicamente por los placeres y las pasiones. Contiene a Helena de Troya, París, Cleopatra... Aquí el héroe se encuentra con las sombras de los infelices amantes Francesca y Paolo, sus contemporáneos. En el último, noveno círculo, la Giudecca, languidecen los pecadores más repugnantes: traidores. En medio de la Giudecca está el propio Lucifer, con sus tres terribles bocas royendo a Judas y a los asesinos de César: Casio y Bruto.
El guía del héroe hacia el infierno es el poeta favorito de Dante, Virgilio. Primero, saca al héroe del bosque y luego lo salva de tres vicios representados alegóricamente: la voluptuosidad (lince), el orgullo (león) y la codicia (loba). Virgilio guía al héroe a través de todos los círculos del infierno y lo lleva al Purgatorio, un lugar donde las almas se limpian de los pecados.
Aquí Virgilio desaparece y en su lugar aparece otra guía: Beatriz. El poeta antiguo, que representa alegóricamente la sabiduría terrenal, no puede continuar el camino hacia el paraíso cristiano; es reemplazado por la sabiduría celestial. El héroe, limpio de sus pecados, es llevado por Beatriz a las "alturas de las montañas", a la morada de los bienaventurados, el Empíreo, donde descubre la contemplación de la "Rosa celestial", la más alta sabiduría y perfección. La Divina Comedia de Dante, especialmente la sección "Paraíso", refleja la filosofía del teólogo cristiano Tomás de Aquino, un contemporáneo un poco mayor que el poeta.

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