viernes, 30 de junio de 2023

 

AVES Y LOS AEROPUERTOS

RAMÓN ANTONIO LARRAÑAGA TORRÓNTEGUI

Médico Veterinario Zootecnista FESC Universidad Nacional Autónoma de México.

Muchas aves pueden realizar un vuelo increíblemente largo. Pero ¿qué pasa con el sueño, duermen todos durante un vuelo? Durante el vuelo el ave se queda dormida o mantiene la mitad del cerebro en un estado de actividad, o desactiva temporalmente los dos hemisferios del cerebro. Durante el sueño REM, pueden dormir con un ojo abierto. Esto puede deberse al hecho de que las aves y otros animales migratorios duermen, mientras que la mitad del cerebro está funcionando. Este fenómeno se llama sueño hemisférico. Al mismo tiempo vigilan el estado de su entorno, ven el acercamiento de un depredador peligroso.

El sueño REM se parece al insomnio, al igual que en los humanos. En muchas de ellas su sueño dura 10 segundos. En promedio, estas aves duermen solo 42 minutos por día. Al contrario de las aves que no van migrando, las otras duermen 12 horas al día. Todo un dilema para investigar. Los choques de estas aves con aviones son frecuentes y muchos de ellos por daños en su motor tienen que aterrizar de emergencia o regresar a la pista cercana de donde salieron.

Para las aerolíneas, este es un evento grave: la aeronave, que ha chocado contra un pájaro, debe ser examinada cuidadosamente para detectar daños invisibles que podrían ser peligrosos si no se encuentran. Un avión despego de la guardia de N. York con 154 pasjeros y su tripulación. Dos gansos se impactaron en sus motores y tuvo que aterrizar en el rio Hudson. El piloto d ese avión fue Chesley Sullenberger. A un avión Ruso, le sucedió lo mismo al verse en medio de una bandada de gaviotas y aterrizo en un campo sembrado de maíz a las afueras de Moscú, este trasportaba 226 pasajeros (Airbus A321 de Ural Airlines).

Solo alrededor del 5% de los impactos de aves causan daños a la aeronave. Todo esto afecta las operaciones de los aeropuertos y se pierden millones de dólares, por ello utilizan Halcones. Los pájaros no vuelan alto. Las tres cuartas partes de los choques con aves ocurren por debajo de los 150 metros, cuando el avión despega o simplemente aterriza.

La velocidad de la aeronave en este punto es menor y las maniobras de evitación rápidas son difíciles de implementar. El resultado depende en gran medida de qué parte del avión golpean los pájaros. Los motores de los aviones se ven impactados y aunque la regla de su construcción es de que el motor grande debe resistir una colisión con un ave que pese más de 3 a 5 kg. De hecho, la mayoría de los motores pueden tragarse un pájaro y dañar ligeramente las aspas filosas.

Por estar a una altura baja los pilotos pueden vencer el problema con un solo motor, pero los problemas se generaban cuando el ave chocaba contra la cabina por eso los vidrios se reforzaron y ahora son laminados, diseñados para resistir granizo, por lo que hoy, no representan un problema para ellos. Pero el vidrio se calienta con el hielo en las alturas por ello está construido con material más blando y a la vez más resistente.

En algunos aeropuertos utilizan cartuchos de pólvora con luces, en otros halcones mecánicos tipo dron, para que las aves no se acerquen. Sin embargo, las aves se acostumbran a ver volar a los drones mecánicos de halcones o ruidos de pólvora por lo que dejan de ser efectivos en corto tiempo.

A las aves les atraen los aeropuertos por lo verde a sus alrededores y gran espacio en árboles, por ello cerca de los aeropuertos hay una gran cantidad de vida silvestre. La tecnología está trabajando para determinar el daño desde tierra y solucionarlo o comprender su magnitud para que la nave siga su vuelo o regrese al aeropuerto.

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