jueves, 22 de junio de 2023

 

HISTORIA DE PANCHITO

RAMÓN ANTONIO LARRAÑAGA TORRÓNTEGUI

Diplomado y Maestría en Desarrollo humano FESC- Universidad Nacional Autónoma de México

 

Voy a describir una historia de vida la cual me parece interesante sobre todo al preguntarme ¿Cuál era el pensamiento de este niño “Mi protagonista”, para restaurar el equilibrio de vida, entre donde le toco nacer y lo que deseaba ser? El deseo constituye la sangre de la historia. El deseo no es una lista de compras sino una necesidad esencial que, si se satisface, pondría de inmediato fin a la historia. Luego, ¿qué estaba impidiendo a mi protagonista concretar su deseo? ¿Fuerzas interiores?, ¿dudas?, ¿confusión?, ¿la madre naturaleza?, ¿los amigos?, ¿la familia?

 

 

 

Un niño como miles que nacen en este país en zonas marginadas, sin oportunidades que provienen de esa clase más común social en nuestro tiempo, espacio y cuya existencia se basa en combinaciones de diferente índole en donde todas las fuerzas están en su contra, sin embargo la forma de enfrentarlas, su actuar para lograr sus deseos frente a esas fuerzas antagónicas, es la respuesta que posiblemente nadie esperaría al descubrir una verdad que nace en su corazón y se revela en contra sin dar marcha atrás a pesar de las presiones sociales. Panchito crea su propio mundo social, cree en ello y en forma honesta lo enfrenta aunque a cada instante este mundo se le venga abajo.

 

 

 

En un barrio en una colonia popular “Marginada” vivía Panchito, quizás un punto medio entre los pobres y los menesterosos. Casi escondido en un Puerto del océano Pacifico, se alzaba la casa del niño Panchito. Una casa pequeña con una recamara que de solo verla se podía ver a simple vista era la más pobre entre las pobres que en ese barrio se podían observar (La recuerdo, de niño lo visite). Tenía un cuarto en obra negra, sin ventanas y en la puerta una imagen de un santo exageradamente grande como grande era el lamento de sus padres por sobrellevar la vida misma.

 

 

 

 

Para Panchito sus juguetes consistían en un palo de escoba representante de un caballo, una tabla con cuatro valeros que eran su carro jalado por un mecate. Su Madre tenía plantados unos guayabos, mangos y otras plantas en el patio trasero cerca de la columna de ladrillos que servían como cocina y dormitorio a la vez; hecho que cuando su madre cocinaba se llenaba de humo al guisar con carbón en vez de gas.

 

 

 

 

Aun estaba oscuro cuando Panchito salía a la escuela con la esperanza de aprender algo y según le decían esta era la mejor forma de cambiar su vida y la de sus padres; se levantaba de una dura cama que era un tapete sobre el piso de tierra, un buen plato de frijoles y agua para bajarlos, luego se refrescaba la cara con agua de un bote de 200 litros y salía a la escuela la cual quedaba a unas cuantas cuadras de su hogar.

 

 

 

 

Apenas cursaba el tercer año cuando un maestro le regalo unos tenis al ver que el niño corría en educación física descalzo. La búsqueda del niño en la escuela estaba plagada de ilusiones por hacer que las cosas cambiaran en su vida, no comprendía el porqué algunos niños tenían todo y el solo seguía siendo un espectador de los que tenían; este tipo de cuestionamientos le llegaban a su mente casi diariamente cuando en el recreo veía como la mayoría de los niños compraban golosinas y el revisaba las bolsas de sus pantalones rotas, mismas que no servían para guardar nada excepto mugre. Lo peor de todo era que cuando alguien de la familia enfermaba se recortaban aun más los gastos.

 

 

 

 

Panchito admiraba a su maestro y soñaba con ser como él; pero súbitamente un día al regresar de la escuela le dieron la noticia de que su padre había fallecido al caerse de una construcción en donde estaba trabajando de peón de albañil. Ante esta situación precaria, su madre lo saco de la escuela y se puso a limpiar vidrios de carros en la calle, así que no se atrevió a decir en su casa que quería ser maestro. La gente cuando le daba algún peso le decía que fuera a la escuela porque terminaría como un niño ignorante y que cuando fuera grande no podría defenderse.

 

 

 

 

Cuando su madre lo regañaba el niño se quedaba callado, no contestaba y si le pegaba se aguantaba, solo en la noche cuando ella se dormía el niño lloraba quedándose dormido por lo cansado y el castigo recibido en la mayoría de las ocasiones por la frustración de su madre. Luego el niño se inscribió en una escuela nocturna aprendiendo a leer y escribir muy bien asistiendo en esta forma sudoroso y apestoso por el efecto del duro trabajo del día en donde le hacía de todo y de nada en busca de unos cuantos pesos, sin importar las malas caras que le hacían al dar dinero o lo miraban con desprecio.

 

Olvidaba mencionar que Panchito había tenido tres hermanos pero por diferentes razones uno a uno fueron muriendo por falta de dinero para curar sus enfermedades, el hermano menor murió de diarrea, el segundo de intoxicación y el tercero se quemo tratando de comer unos frijoles en la cocina se le vino la olla de barro encima chamuscándose. Por las noches el niño estudiaba con una veladora quedándose dormido en la mayoría de las ocasiones con la ropa puesta.

 

 

 

 

Al paso de los años Panchito era un hombre rico, tenía su propio negocio de venta de cemento y podía anunciarse por el radio y la televisión pero a pesar de lograr progresar seguía viviendo en el mismo barrio solo que ahora su casa tenía una reja grande de acero, con cochera y un jardín con los mismos guayabos y mangos que su madre había plantado, la casa era de dos pisos, la planta baja tenia sala comedor, recamaras, dos baños incluso contaba con una sirvienta que se encargaba de atender a su madre. Panchito paso a ser Don Pancho y para llevar a sus hijos a la escuela los cuales son dos, una niña y un niño, disponía de un carro modesto. Ese tiempo aprovecha para hablar con ellos y darles consejos. Los niños, tienen muy alegre a su padre porque siempre sacan buenas calificaciones y nunca lo mandan llamar por portarse mal. Panchito, ahora “Don Pancho” es una persona humilde que se quita el pan de la boca para ayudar a sus semejantes.

 

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