miércoles, 28 de junio de 2023

 

COREA DEL NORTE

RAMÓN ANTONIO LARRAÑAGA TORRÓNTEGUI

Diplomado y Maestría en Desarrollo Humano FESC- Universidad Nacional Autónoma de México.

 

Esta nación a estado liderando una posible guerra nuclear. Todo inicia cuando Corea del Norte se entera que en la guerra contra Estados Unidos este país estaba preparándose para utilizar esas armas sobre Corea del Norte. Es ahí donde esta nación se preocupó por desarrollar su propio programa nuclear para protegerse. A Corea del Norte le preocupaba el destino que tuvo Hiroshima y Nagasaki. Sin embrago para llegar a contar con armas nucleares le resulto desgastante.

 

Corea del Norte estaba agotado de esa guerra con Estados Unidos que duro tres años, tuvo que crear la infraestructura cuando estaba prácticamente en la ruina económica. En 1956, Corea del Norte firmó un acuerdo con la URSS amiga sobre el desarrollo de la energía nuclear en el país. Los científicos nucleares coreanos fueron entrenados en Dubna, bajo la supervisión de especialistas soviéticos, se construyeron reactores y centros de investigación, pero con fines puramente pacíficos.

 

A principios de la década de 1980, Corea del Norte, comenzó a desarrollar un programa nuclear militar. Desobedeció los acuerdos sobre armas nucleares construyendo una planta de procesamiento de combustible nuclear y un sitio de prueba dentro de su territorio, y en 1990, Corea del Norte ya podía comenzar a producir armas nucleares.

 

 La agencia Internacional de Energía Atómica (OIEA) visito a Corea del Norte, y esta nación les oculto en esa visita parte del plutonio apto para armas con el fin de utilizarlo con fines militares. Para confirmar estas sospechas, la OIEA exigió una inspección especial, pero Corea del Norte respondió con una negativa categórica y amenazó con retirarse del tratado. Todo tipo de negociaciones fracaso con ellos, y en 2003 comenzaron a realizar pruebas, lo que indignó a la comunidad internacional. Los miembros del Consejo de Seguridad de la ONU votaron unánimemente a favor de imponer sanciones internacionales contra Corea del Norte.

 

Las sanciones se enfocaron a que no podía adquirir tecnología materiales y equipos para la creación de ojivas nucleares. Para 2016 y 2017 se impusieron sanciones más duras contra el país. Las restricciones se produjeron en respuesta a los lanzamientos de misiles balísticos y dos pruebas de armas nucleares, la última de las cuales se llevó a cabo con una carga termonuclear, cuyo poder superó a todos los anteriores. El Consejo de Seguridad de la ONU impuso una prohibición total al suministro de combustible de aviación y cohetes, gas natural licuado, hierro, acero, equipos industriales, transporte aéreo, terrestre y marítimo; se limitó estrictamente la venta de petróleo y productos derivados del petróleo a Corea del Norte y se prohibieron las inversiones e las empresas. A Corea del Norte se le prohibió comerciar con minerales y metales, productos alimenticios, textiles, etc. Aislaron a ese país del sistema financiero mundial: se prohibió proporcionar cualquier servicio financiero, los bancos norcoreanos no pudieron abrir sucursales en el extranjero, y los bancos extranjeros no pudieron abrir en Corea del Norte.

 

Además, a los estados miembros de la ONU se les prohibió emitir permisos de trabajo a ciudadanos norcoreanos. Las sanciones internacionales prácticamente privaron a Corea del Norte de la oportunidad de ganar divisas para comprar algo en el extranjero. Estados Unidos y sus aliados no se limitaron a las sanciones de la ONU e introdujeron sus propias sanciones unilaterales, y estas restricciones resultaron ser aún más destructivas. Estados Unidos está al pendiente que ningún país viole estas restricciones: congelando cuentas y activos, prohibiendo transacciones con el objeto de sanciones e imponiendo restricciones de visa.

 

La tarea de la política de sanciones es también provocar un colapso económico y debilitar el régimen. Corea del Norte acepto una moratoria de pruebas. Rusia y China en dos ocasiones, en 2019 y 2021, ofrecieron a la ONU aliviar las sanciones contra Corea del Norte, pero Estados Unidos se opuso. El impacto principal de las sanciones internacionales, no recayó en la élite política y militar, sino en los ciudadanos comunes. Las sanciones a la exportación han dificultado la vida de los agricultores norcoreanos: el país puede suministrar una lista limitada de materias primas a partir de las cuales se producen fertilizantes y pesticidas.

 

Su escasez, combinada con el clima caprichoso, conduce a rendimientos más bajos. Para sortear esa escases, el gobierno coreano introdujo el sistema de racionamiento. Les llegaron las sequias, con sus malas cosechas. El gobierno le retira parte de los alimentos a su ejército. Las empresas filantrópicas que ayudaban a ese país se tuvieron que retirar. Un ejemplo, es la organización finlandesa Fida International, que había estado trabajando en Corea del Norte durante 20 años, se vio obligada a reducir sus actividades, ya que las sanciones impuestas por los Estados Unidos imposibilitaron su trabajo.

 

La principal dificultad son las restricciones en el sector bancario: los bancos involucrados en los asentamientos de organizaciones humanitarias temen caer bajo sanciones secundarias de EE.UU. Además, los organismos internacionales requieren una gran cantidad de permisos y licencias para poner en marcha proyectos con fines puramente humanitarios, como la lucha contra la tuberculosis o la ayuda a mujeres embarazadas. Toda la intención es sacar a su líder de ese lugar. A pesar de todas estas sanciones la elite política continúan comprando artículos de lujo, ropa de marca, marcas famosas, perfumes franceses, vinos y quesos importados, incluso El chocolate suizo.

 

Los residentes adinerados hacen alarde de sus últimos teléfonos inteligentes. Hay contrabando, eso explica todo esto, incluso han aparecido limosinas de lujo Mercedes-Benz y Rolls Royce. Los ricos norcoreanos van de viaje y de compras a China. Mirando hacia atrás en los últimos 16 años, debemos admitir que las sanciones contra este país simplemente no funcionan. Corea del norte continúa aumentado su armamento nuclear, han probado cinco armas nucleares más, han construido una bomba de hidrógeno, se están preparando para poner en órbita un satélite de reconocimiento y han realizado más de cien lanzamientos de misiles, 31 de ellos en los primeros seis meses de 2022 (Datos que se tienen)

 

Rusia y China lo apoyan para desarrollar y fabricar misiles balísticos. A pesar de las evidentes dificultades económicas, ha seguido aumentando su potencial militar. Corea del norte se dedica al comercio ilegal como alternativa contrabandean mercancías, intercambian productos de carbón y petróleo en buques en alta mar. China es quien más los apoya en sus importaciones y exportaciones. Comercian vendiendo armas rusas (En 2017, las autoridades egipcias detuvieron un barco norcoreano, donde encontraron 30 000 lanzagranadas rusos RPG-7 y equipo militar debajo de bolsas de lona rellenas de mineral de hierro)

 

Los principales clientes de los traficantes de armas de Corea del Norte son los países africanos, incluidos Somalia, Eritrea y Etiopía, y se cree que de ahí llegan a México. Los norcoreanos son expertos en sistema cibernético y por ese medio cometen miles de delitos que no pueden ser sancionados. Últimamente se han dedicado a robar los bitcoins. El interés de Corea del Norte en las criptomonedas es comprensible: debido a las sanciones financieras, el país no tiene acceso a divisas fuertes, mientras que no existe tal problema con los intercambios de criptomonedas, y las transacciones con criptomonedas son mucho más difíciles de rastrear, lo que significa que es incluso más fácil eludir las sanciones.

No hay comentarios:

Publicar un comentario