ADENO
VIRUS EN PERROS
LARRAÑAGA
TORRÓNTEGUI RAMÓN ANTONIO
Médico
Veterinario Zootecnista FESC- Universidad Nacional Autónoma de México.
Cualquier perro puede contraer
adenovirus. Las mascotas no vacunadas y debilitadas son especialmente
vulnerables. Te explicamos cómo se produce la infección, cómo detectar y tratar
el adenovirus en perros.
Síntomas de la enfermedad: La
infección es causada por virus Arenaviridae. Según su tipo (CAV1, CAV2),
afectan principalmente al hígado o a los órganos respiratorios.
Signos de CAV1: malestar
general, letargo; disminución o falta de apetito (anorexia); ataques de náuseas,
vómitos, diarrea; sed intensa (polidipsia); aumento de temperatura; opacidad
corneal (“ojos azules”), fotofobia; acumulación de líquido en la cavidad
abdominal (ascitis); coloración amarillenta de la piel y las mucosas; inflamación
del hígado (hepatitis) y crecimiento de tejido fibroso en él (cirrosis). Sin
tratamiento, la enfermedad puede ser mortal, especialmente en las fases aguda e
hiperaguda.
Signos de CAV2: tos seca,
entrecortada (luego húmeda), que se intensifica con el esfuerzo; dificultad
para respirar, respiración rápida, sibilancias; estornudos; secreción acuosa de
la cavidad nasal, ojos; conjuntivitis; agrandamiento de los ganglios linfáticos
cervicales. Esta forma es más leve, pero pueden presentarse complicaciones en
cachorros y perros con problemas respiratorios. Por ejemplo, abscesos
pulmonares, neumonía y enfisema (aumento patológico del tamaño de los
pulmones).
El virus entra al organismo
cuando un animal sano entra en contacto con un animal enfermo o inhala
secreciones infectadas (secreciones oculares, nasales, urinarias o heces). El
virus también puede ser transmitido por un perro recién recuperado de la
enfermedad o uno asintomático. El CAV2
se transmite por gotitas suspendidas en el aire: al estornudar, toser y también
por pulgas y garrapatas. En el ambiente externo, a temperatura
ambiente, el patógeno sobrevive varios meses, pero muere bajo la influencia de
desinfectantes. Los cachorros menores de 6 meses y los perros no vacunados son
los más propensos a infectarse.
CAV1. Sintomáticamente, puede
parecerse a muchas enfermedades. En caso de un curso hiper-agudo, se presenta
insuficiencia vascular, coma y muerte en uno o dos días. Si la enfermedad es aguda, la fiebre aumenta,
los ganglios linfáticos se inflaman, la respiración se acelera y las membranas
mucosas de la conjuntiva y la laringe se inflaman. El líquido inflamatorio, o
exudado, se acumula en la cavidad abdominal, provocando una hinchazón notable
del abdomen. Posteriormente, se afectan el hígado y las membranas cerebrales.
Todo esto ocurre en un plazo de 10 a 14 días. La tasa de mortalidad alcanza el
30%.
El curso crónico es típico en
perros con inmunidad parcial. La enfermedad puede durar varias semanas o meses.
Los síntomas son difusos: a veces empeoran, a veces remiten. Afecta los ojos y
el tracto digestivo.
CAV2. Esta forma de enfermedad
viral se conoce como laringotraqueobronquitis infecciosa o "tos de las
perreras". Es más común en lugares con gran afluencia de perros, como
refugios y perreras. El síntoma característico es una tos seca, que se vuelve
húmeda a medida que la patología progresa. Se producen secreciones transparentes
de los ojos y la nariz, que se secan con el tiempo y forman costras.
Si la enfermedad no presenta
complicaciones y el perro tiene un sistema inmunitario alto, los síntomas
desaparecen entre el séptimo y el décimo día. Sin embargo, en cachorros y ejemplares
debilitados, el adenovirus tipo 2 puede tener consecuencias peligrosas, incluso
la muerte. Si se detectan síntomas sospechosos, se debe contactar con una
clínica veterinaria. Si el perro tose, podría tratarse no solo de adenovirus,
sino también de helmintos, insuficiencia cardíaca, neumonía o un cuerpo extraño
en las vías respiratorias. Todos estos casos requieren asistencia cualificada
inmediata.
Diagnóstico y tratamiento: La
infección por adenovirus generalmente se sospecha en perros jóvenes no
vacunados con signos de enfermedad respiratoria y gastrointestinal, así como si
se observa agrandamiento del hígado y edema corneal. Para confirmar el
diagnóstico, se realizan análisis de sangre y orina, ecografía o radiografía
del hígado, pulmones (para descartar neumonía) y cavidad abdominal. La prueba
PCR es indicativa: una reacción en cadena de la polimerasa que permite detectar
el ADN del patógeno en el biomaterial incluso en cantidades muy pequeñas. No
existen medicamentos específicos contra la infección por adenovirus en perros.
El tratamiento es sintomático: mucolíticos
- para diluir la mucosidad; antibióticos - para combatir la infección
secundaria; Inmunomoduladores - para fortalecer el sistema inmunológico.
Pronósticos: La forma que se
presenta como hepatitis infecciosa es más grave y puede tener consecuencias
graves. En cuanto a la "tos de las perreras", se presenta con mayor
frecuencia, pero también puede causar complicaciones. El éxito del tratamiento dependerá de la forma
de la enfermedad, del estado general del animal y del acceso oportuno a un
veterinario,
El adenovirus es más fácil de
prevenir vacunando a los perros anualmente, desparasitándolos, tratándolos
contra los ectoparásitos y limitando el contacto de su mascota con animales sin
hogar y enfermos. Una de las medidas preventivas más importantes para proteger
a las mascotas de enfermedades graves es la vacunación. De acuerdo con la
normativa legal y la situación epizoótica de la región, la vacunación de perros
y gatos se realiza anualmente.
No hay comentarios:
Publicar un comentario