viernes, 17 de abril de 2026

 

ALERGIAS EN LOS PERROS

LARRAÑAGA TORRÓNTEGUI RAMÓN ANTONIO

Médico Veterinario Zootecnista FESC- Universidad Nacional Autónoma de México.

La mayoría de las veces, las alergias alimentarias son una reacción de hipersensibilidad del cuerpo a determinados alimentos o componentes dietéticos, que se manifiesta por diversas erupciones cutáneas y picazón. Es importante comprender que las manifestaciones cutáneas de la alergia son solo la parte visible del problema; los principales cambios ocurren en el entorno interno del cuerpo, donde se liberan los mediadores de la reacción alérgica.

Las alergias en perros representan solo alrededor el 5% de todas las enfermedades cutáneas, y entre el 20% y el 40% de las lesiones cutáneas alérgicas en perros son causadas por alergias alimentarias. Su mecanismo no se ha estudiado completamente y aún no se explica por qué algunos perros desarrollan alergias a un alérgeno específico, mientras que otros no.

A menudo se rastrea la predisposición hereditaria a las alergias. Se sabe que la enfermedad puede estar mediada por mecanismos inmunitarios y no inmunitarios. En respuesta a la entrada de proteínas alergénicas del exterior, el sistema inmunitario del cuerpo se activa y se libera un exceso de sustancias biológicamente activas (histamina). Esto se manifiesta mediante tres tipos de reacciones inmunitarias: hipersensibilidad inmediata (reacción alérgica rápida), formación de inmunocomplejos circulantes e hipersensibilidad retardada. La sensibilización del organismo puede ocurrir tanto antes como después de la absorción del alérgeno en el tracto gastrointestinal.

Dado que los alérgenos no alimentarios no afectan constantemente al organismo, las alergias alimentarias en los perros son de suma importancia para la práctica del veterinario. Los mecanismos no inmunitarios incluyen la intolerancia a componentes específicos del alimento, una idiosincrasia causada por reacciones genéticamente determinadas a sus efectos metabólicos, tóxicos y farmacológicos. Sin embargo, no siempre es posible distinguir claramente entre la naturaleza inmunitaria y no inmunitaria del proceso patológico.

Las alergias alimentarias se manifiestan a través de reacciones sistémicas: reacciones cutáneas: picazón en cualquier localización, otitis externa, también son posibles complicaciones bacterianas secundarias cuando los rasguños se infectan; reacciones gastrointestinales: vómitos, diarrea, hinchazón, ruidos intestinales.

También es necesario tener en cuenta que las alergias en los perros pueden ocurrir cuando el cuerpo se sensibiliza a diversos patógenos (toxinas secretadas por parásitos, lombrices intestinales). Además, las alteraciones en la dieta también aumentan la sensibilidad del cuerpo a los alérgenos. En particular, en los carnívoros, esto se debe a la ingesta de carbohidratos, la presencia de productos de harina, dulces y cereales en la dieta. Una nutrición adecuada reduce, por un lado, el espectro de alérgenos que entran al cuerpo y, por otro, previene la aparición de alergias al mantener un funcionamiento estable de todos los sistemas del organismo. Aquí se abordan los aspectos de la alimentación adecuada del perro.

Un problema bastante grave de alergias en perros son las infracciones en la alimentación por parte de sus dueños. Las infracciones más comunes que pueden causar alergias son: frutas exóticas, dulces, aditivos alimentarios, diversos huesos con saborizantes y colorantes, galletas y bizcochos para perros, etc. Entre los componentes alimenticios habituales, componentes como el pescado y la carne de pollo suelen causar alergias en los perros. Sin embargo, esto no significa que la carne o el pescado estén prohibidos; la alergia a un componente en particular es una cuestión muy individual.

Diagnóstico: Los métodos de investigación de laboratorio ofrecen poca información. La principal prueba diagnóstica consiste en una dieta que excluye todos los productos alimenticios, excepto una fuente de proteínas y una fuente de carbohidratos. La prueba se considera positiva si los síntomas desaparecen gradualmente con la dieta. Esto puede ocurrir tan pronto como 4 semanas después del inicio de la terapia dietética, pero en ocasiones se requiere un período máximo (hasta 13 semanas).

En caso de un resultado positivo en la primera prueba, se le administran al animal todos los productos originales. Si los síntomas de la enfermedad reaparecen (dentro de los 10 días), se confirma el diagnóstico de alergia alimentaria. Sin embargo, debe tenerse en cuenta que otras causas de picazón (picaduras de pulgas, reacciones atópicas, invasiones parasitarias) pueden dar resultados falsos negativos en la prueba dietética.

Otra opción es la llamada prueba de provocación: se añade un producto a la comida y se monitorean los síntomas de la enfermedad durante 10 días. Suelen aparecer uno o dos días después del inicio de la provocación con alimentos que contienen el alérgeno. Para realizar la prueba, es necesario utilizar productos que contengan proteínas de origen animal (carne de res, pollo, cordero, pescado, huevos, lácteos) y vegetal (verduras crudas finamente picadas). Con base en los resultados de la prueba de provocación, el médico puede seleccionar productos alimenticios sin sustancias alergénicas.

El tratamiento de las alergias caninas consta de tres áreas: eliminación del alérgeno de la dieta, corrección de la condición sensible (hipersensibilidad) (tratamiento de la alergia en su nivel causal) y administración de antialérgicos sintomáticos. El tratamiento se lleva a cabo siguiendo varios criterios: dieta hipoalergénica (evitar productos proteicos, excluir dulces), no administrar vitaminas, juguetes para masticar ni antiparasitarios; prescribir antipruriginosos sistémicos durante las primeras 2-3 semanas de la dieta para prevenir el rascado severo, y antibióticos o antifúngicos para tratar las complicaciones bacterianas secundarias (pioderma).

No se recomienda el uso de antiinflamatorios (tetraciclina, eritromicina, Bactrim). Los glucocorticoides y antihistamínicos deben suspenderse durante las primeras 2 semanas desde el inicio de la dietoterapia para que la mejoría se asocie a la eliminación del alérgeno alimentario y no al efecto terapéutico del fármaco.

Es importante comprender que ni los antihistamínicos ni las hormonas curan las alergias en los perros. Estos medicamentos ayudan a aliviar la gravedad del problema. En casos leves, cuando el perro es alérgico a un solo producto, el problema se resuelve eliminando dicho producto de la dieta. En casos graves, el tratamiento sistémico es indispensable. El tratamiento sistémico de las alergias mediante homeopatía clásica ha demostrado su eficacia. Con un tratamiento eficaz, el problema de las alergias en los perros se resolverá para siempre. Las alergias más comunes en los perros son: 1. Alergia a parásitos (pulgas, garrapatas) 2. Atópica (alergia a sustancias en el aire: moho, humo de cigarrillo, flores) 3. Alergia alimentaria 4. Contacto - Alergia (al contacto con plástico, césped, etc.)

Reacciones alérgicas en perros de origen alimentario: Por lo general, no se produce alergia a toda la dieta, sino a un ingrediente específico. Primero, debe determinar a qué ingrediente es alérgico su perro. Los principales alérgenos son los ingredientes que contienen proteínas. Los más comunes son: carne de res, pollo, maíz y huevos. También pueden ser alérgenos diversos aditivos utilizados en el pienso. ¿

¿Cómo determinar el alérgeno? El perro debe ser transferido a una dieta especial para el hogar. Esta dieta debe constar de un máximo de dos componentes que su perro nunca haya consumido. Por ejemplo, si anteriormente alimentaba a su perro con una fórmula a base de pollo, maíz, mijo y arroz, la dieta especial no debe contener estos ingredientes.  La única excepción es el arroz, al que prácticamente no se producen reacciones alérgicas.

Ejemplo de dieta: 1. Papas hervidas (50%) y pato (o cualquier otra fuente de proteína que su perro nunca haya comido) 2. Arroz hervido (preferiblemente integral) (50%) y cordero (o cualquier otra fuente de proteína que su perro nunca haya comido). El arroz y las patatas también pueden sustituirse por trigo sarraceno o cebada perlada. Es necesario excluir cualquier vitamina o suplemento durante esta dieta. La dieta se administra durante un mes si el perro no presenta reacciones. Después de un mes, puede añadir otro componente. Vigile de nuevo la reacción. Esta dieta no puede ser una dieta completa durante mucho tiempo. Por lo tanto, se recomienda determinar a qué ingredientes el animal no presenta reacciones y a cuáles sí, y buscar una fórmula que no contenga alérgenos. También se recomienda añadir un complejo de ácidos grasos Omega 3 y Omega 6. Una vez preparada la dieta especial, puedes dividirla en porciones y congelarla. Así no tendrás que cocinar todos los días.

¿Qué hacer si la dieta no ayuda? 1. ¿Está seguro de que el perro no recibió suplementos, medicamentos ni vitaminas durante la dieta?  2. ¿Está seguro de que la fuente de proteína que el perro tomó durante la dieta nunca antes la había consumido? Si respondió afirmativamente a todas las preguntas, es posible que su perro tenga una alergia respiratoria. También debe revisar si tiene demodicosis.

Alergias respiratorias: Las sustancias que pueden causar reacciones alérgicas en los perros son en gran medida las mismas que causan alergias en los humanos: polen, polvo y moho. Observar la frecuencia de las alergias puede ayudar a determinar el tipo. Si ocurren durante todo el año, es probable que el moho y el polvo sean la causa. Si ocurren estacionalmente, es probable que el polen sea el culpable. Los síntomas de las alergias respiratorias incluyen rascarse, morderse la lengua y lamerse constantemente. La picazón puede ser más intensa en las patas, los costados, la ingle y las axilas.

 Los perros pueden frotarse el hocico contra las alfombras y sus orejas pueden enrojecerse y calentarse (lo que eventualmente puede provocar infecciones crónicas del oído). Su pelaje puede volverse opaco, grasoso y tener un olor desagradable. Las alergias también se han citado como una posible causa de los granulomas acral por lamido, una afección grave e intratable en la que un perro crea múltiples llagas en su cuerpo como resultado del lamido incesante.

Cómo detener la picazón 1. El agua fría puede aliviar la picazón durante 20-30 minutos.  2. Los champús de avena ayudan a aliviar la picazón.  3. El agua mezclada con vinagre blanco también ayuda, pero tenga cuidado de no dejarla en los ojos ni en otras zonas sensibles. Es mejor usarla cuando la picazón se concentra en las patas.  4. Benadryl - 5. Complejo de ácidos grasos Omega 3 y Omega 6 (en aceite o cápsulas). Busque en cualquier farmacia para humanos.  6. Antibióticos. Se utilizan antibióticos porque la picazón constante hace que el perro se rasque constantemente, lo que produce una infección bacteriana y, además, una infección fúngica secundaria en las zonas de picazón.

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