martes, 4 de marzo de 2025

 

EL MENSAJE QUE LLEGA DEL ALMA

LARRAÑAGA TORRÓNTEGUI RAMÓN ANTONIO

Diplomado y Maestría en Desarrollo Humano – FESC- Universidad Nacional Autónoma de México.

 El mensaje que nos llega desde el alma es el camino más corto para entender lo que somos. De ahí lo delicado de la situación. Simplemente nunca me puse a revisar los sutiles susurros de que “algo anda mal” en ciertos procesos, porque no era algo importante ni urgente, según “Yo”.

Una cosa es que una persona esté abiertamente insatisfecha con su trabajo, sus relaciones familiares o cualquier otra cosa, y otra muy distinta es no prestarle atención a los mensajes internos que va recibiendo. Si mira tranquila y desapasionadamente sus sensaciones emocionales, entonces en cierto sentido le será más fácil comprenderse. Incluso hay un dicho: “El camino que viene del espíritu, es el camino más corto hacia el alma”.

 La satisfacción, frustración, inquietudes, deseos, insatisfacción, sufrimiento se le manifiesta al máximo y la razón es obvia. Esta razón es sus motivos emocionales de vida. Por tanto, al razonarla y su aplicación de la fuerza es comprensible y justificada. Esto, es lo importante que se observa en personas que aman su vida, su trabajo, ama a su pareja y en general todo le va bien. Por regla general, también tiene una capa de descontento controlable, pequeña, oculta, insignificante en sí misma, pero en conjunto si no le presta la atención debida, es capaz de irse acumulando hasta formar un volcán de pasiones y producir una presión bastante notable. Le llaman “Tiene un genio del demonio, nadie le aguanta, pero cuando se calma es una buena persona”

 La persona conforme vaya acumulando conversaciones y malos ratos se va degradando por lo que es recomendable atender esas desviaciones que deja de abordarlas para sanarse en su mente y en cambio las va acumulando en su cabeza. Cuando uno escucha ese susurrar interno desde nuestras emociones que nos alerta en “Que algo anda mal” Hay que prestarle la atención identificándole, y tomar las acciones pertinentes porque “Algo anda mal” y eso es lo que nos ronda la cabeza, y nos está exigiendo que trabajemos en ello cambiando las condiciones.

 Esto es como cuando un mosquito por primera vez le quiere chupar su sangre, y usted no lo considera como un peligro, por ser pequeño y poco ofensivo, pero supongamos que es mosquito al chuparlo le introduce la influencia, paludismo u otro tipo de virus “Usted lo identifico, pero no tomo ninguna acción en su contra” Así, son los problemas que rondan en nuestra cabeza. No queremos verlos a simple vista, creemos que se volverán invisibles y no supondrán ningún peligro para usted. Pero como el poquito seguirán volando en la espera de la mejor oportunidad, y sin darse cuenta en cierto momento de su vida estallara como un enjambre de mosquitos, entonces puede ser un verdadero desastre. ¿Dónde inicia en nosotros?

 En un pequeño descontento que no atendemos pensando que es una tontería, pero cuando se acumulan muchas pequeñas tonterías, pueden crear serios inconvenientes y agotar nuestra energía, reflejándose en nuestro estado de ánimo, forma grosera de responder. Y si tenemos en cuenta que cada uno de nosotros tiene algo más urgente e importante que está en el foco de atención, y que no es tan fácil de abordar, entonces la energía adicional y el auto descarga claramente no serán superfluas. Atender es cerrar conflictos posteriores, realizar hechos que neutralicen, amortigüen, las emociones negativas, ya que si no lo hacemos “El cerebro no parece desprenderse del tema y, en cierto modo, crea tensión acumulada en la cabeza”

 La mayoría de las veces, resolvemos estos pequeños problemas, y se debe a que somos capaces de identificarlos y nos aplicamos con las buenas intenciones de resolverlos, pero en otras los dejamos sueltos sin completarlos, y la carga negativa sigue suelta en nuestra cabeza dándonos vuelta “Quiero, no está bien lo que me hizo, me empuja a ser malo con ella” y otros ángulos negativos de descarga. La acción sanadora es enfrentarlos mediante una acción emocionalmente positiva para disminuir la tensión mental. No todos los pequeños conflictos están relacionados con generarnos una tensión mental negativa, pero si con el trascurrir del tiempo nos pueden afectar al regresar cargados de emoción negativa, y nuevamente reflexionemos en que nos molesta ese “Algo anda mal” El objetivo es que primero identifiquemos qué es lo que nos molesta. Y luego decidimos qué hacer con ello.

 Reflexionar en silencio hacia tu interior para empezar, es necesario dejar constancia de todo tu descontento, incluido el más leve susurro en determinados asuntos, y esto debe hacerse en el mismo momento de la insatisfacción. Es decir, no sentarse a una mesa a una hora determinada y hacer una lista de “lo que anda mal”. Esto por lo general lo hacen las personas que están acostumbradas a dejar correr el tiempo para tomarse un suspiro y con calma regresar al tema ¿Qué es lo que tanto me molesta y arde por dentro?

 A veces todo depende del estado de ánimo en el que nos encontremos en ese momento, y nuestra mente nos indique “Actúa sí”, pero tus emociones te contradigan y te aconsejen que te tomes un respiro antes de estallar de forma negativa. A veces es cuestión de irse acostumbrando a controlar las emociones negativas, por lo que o prefieres “Menos ruido hasta liberar tu cabeza” El descontento no es fácil de ocultar, se nota de inmediato en los gestos del rostro y en los ojos, mientras que el ruido sale por la boca ¿Cómo ocultar lo que la consciencia, o la inconsciencia reclaman? Ambas nos aconsejan que debemos afrontar la situación de inmediato y es ahí donde la cabeza estalla en este tipo de choque ¿Moverse, detenerse, atacar, o respirar hondo dándonos tiempo para reflexionarlo bien?

 Por ejemplo: Una persona anda hablando mal de mi persona “puede ser solo un rumor de alguien que desea aprovecharse para su propio interés” Antes de enfrentarlo y reclamar, es necesario verificarlo recopilando la información. Esta es la forma correcta para no permitir que intereses ajenos gobiernen nuestra mente ¿Su comentario, lo hizo riéndose o con dolo “Conciencia”? Una vez, que se recopila la información completa, se llega al momento de que hago, y como lo enfrento (tiempo, de estado de ánimo y de la etapa concreta de la vida en la que te encuentras hoy) en la vida siempre hay cosas por hacer, hay procesos atender, hay deseos que satisfacer, y obligaciones que cumplir. Es ahí donde aterrizamos todos los mensajes que vamos recibiendo, lo que nos gusta y molesta.

 

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