domingo, 2 de marzo de 2025

 

MIS AMBICIONES

LARRAÑAGA TORRÓNTEGUI RAMÓN ANTONIO

Diplomado y Maestría en Desarrollo Humano – FESC- Universidad Nacional Autónoma de México.

 Hoy es un tema muy específico. Intentaré diseccionar la cuestión de las ambiciones personales a través del prisma del cambio consciente y mostrar los puntos de crecimiento que he encontrado para mi vida. Es cierto que estos hallazgos a todos durante nuestra vida nos resultan dolorosos, sobre todo cuando es otra persona quien se atreve a señalarnoslo en la cara.

 Y al mismo tiempo, no sé qué no sabría que haría ni cómo seguiría mi camino si un día no pudiera llegar al fondo de ellos. Ésta es exactamente la puerta sin cuya apertura se habría cerrado otro nivel en la resolución de algunas de mis preguntas personales ¿Quién realmente soy? es un tema que lleva intimidad, y a la vez profundidad de reflexiones sobre todo porque se trata de mi historia personal, mi naturaleza, experiencias de vida, y muchas otras cosas que debo resumir en un solo denominador común que converja con mi físico y mental.

 Además, durante muchos años de mi vida he leído libros de psicología, pero no soy un psicólogo profesional para discutir algunos de los temas centrales de este sentir personal, y puedo permitirme distorsiones. Por lo tanto, les solicito que me concedan algún crédito por adelantado por las simplificaciones, abreviaturas y cabos sueltos que pueda contener este texto. Cuando inicie la maestría en el campo del desarrollo humano en principio no sentía confusión alguna en mis ideas. Para mí solo era cuestión de ir puliendo los temas muchos de ellos leídos y aprendidos en didáctica, pedagogía, psicología, las artes, medicina. Lo que, si me queda claro, es que cuanto más profundo vayas en cualquier lugar, más oscuridad e incertidumbre habrá a tu alrededor, incluso a pesar de la luz de la linterna con la que te guías.

 Sólo cuando eres capaz de bucear sin ahogarte o que los tiburones te coman en esas aguas serán más claras y tranquilas como dije a pesar de la profundidad y falta de luz de ese alguien llamado sol en conocimientos que te tomé de la mano para conducirte. Para saber ¿Quién soy? Debo partir de la comprensión, y tolerancia en mi imperfección. Para conocer ¿Cuáles son mis ambiciones? Debo partir de mis propias dudas sobre lo que deseo, y reducir la lista en prioridades. La duda que me planteo en este inicio de reflexión es ¿La ambición es buena o mala?

Para mí esto nunca fue una pregunta. Ni siquiera entendí cómo se podía preguntar eso en principio. ¡Por supuesto que es bueno! ¿No es obvio?

 Éste es el motor, la motivación, el fuego del logro, el apetito por la vida. Siempre he estado orgulloso de mis ambiciones. Y me alegró de tenerlas. Las personas que no tienen ambición sufren por no encontrar en su vida motivaciones para ir hacia adelante con su vida a pesar de todo lo que se les oponga.  Es frecuente escuchar con tono despectivo “Es un ambicioso que no se detiene en nada y con nada” Es un ambicioso que pisotea a las personas para salirse con la suya” Es un ambicioso del dinero que es capaz de venderle su vida al diablo” pero ¿qué sucede con los ambiciosos en mejorarse cualitativamente en su vida?

 ¿Qué sucede con los impulsadores de beneficios no solo para su familia, sociedad, sino la vida misma? En lo personal comento, que siempre he amado mis ambiciones y he valorado el deseo sincero de hacer “cosas interesantes”. Y nunca habría sospechado un truco si no fuera por la limpieza regular de mis propias creencias y puntos de vista en un intento de alcanzar un nuevo nivel en la siguiente ronda de cambios conscientes. Por eso, defiendo que la ambición no es mala, por supuesto. Es un motor maravilloso para una vida feliz y un poderoso generador de energía. No podrás extraer suficiente corriente de tu cerebro para lograr grandes cosas sin un fuerte deseo.

 El apetito, la motivación, la fuerza, la energía necesitan un “por qué” y un “para qué” convincentes y bien fundamentados. Y las ambiciones honestas y reales son una excelente respuesta a todas las preguntas de este tipo. - Pero al mismo tiempo, las ambiciones pueden convertirse en una piedra amarrada alrededor de tu cuello en aguas profundas.  En cuestiones de cualidades personales durante toda la vida vamos experimentando una tras otra metamorfosis, y podemos darnos cuenta cuando en cierta etapa de nuestra vida teníamos ciertas ambiciones y con el correr del tiempo las hemos cambiando, incluso olvidado, o simplemente al verles lejos de nuestro alcance decidimos guardarlas. - les diré que mis ambiciones las he venido diagnosticando por años, y las he dibujado en mi cabeza como aspiración.

 Para ello explore sentimientos internos, grado de motivación, posibles topes que me lo impidan, y ¿Cómo sopesarlos “¿Todos tenemos ambiciones?, y “nos inmovilizan las dudas” lo he dicho, hay ambiciones benignas y útiles, pero también las hay negativas, toxicas, malignas, y peligrosas. Una ambición sencilla es ¡Quiero hacerlo mejor que los demás! Cuando quieres hacer algo bien, genial, todo está bien, y en tu mente crece esa idea de hacerlo mejor que los demás, y sobre todo de ser mejor que los demás, y esto ya es un problema, si fracasas.

 Es una bomba del tiempo en tu cabeza que te puede empujar hacia la frustración, o cometer actos negativos. Justo cuando otra persona te comunica sus logros estallas en su contra de forma inoportuna porque en el fondo de tu cabeza explota la idea en que eres mejor y ese logro lo puedes superar fácilmente (La cabeza, nos está marcando “Envidia a cada pasó que damos”)

 Nos frustra generándonos sentimientos de culpa y vergüenza hacia uno mismo por nuestro éxito insuficiente. ¿Por qué? Es de naturaleza humana el irnos comparando siempre con los demás, y los sentimientos de culpa, vergüenza están a flor de piel para manifestarse (Tendemos a devaluar logros ajenos por envidia, prejuicios, frustraciones por no vernos convertidos en el mejor, por no ser buenos) Compararnos es el primer paso para comenzar a perdernos ¿Por qué no mejor aprender del otro aprendiendo su técnica, experiencia, motivaciones personales? “Me llevó muchos años entender esto, renunciar a la competencia y encontrar mi manera de vivir, de escribir, de crear sin darle importancia a las críticas negativas”

No hay comentarios:

Publicar un comentario