LA MANIPULACIÓN SE APRENDE EN EL HOGAR
LARRAÑAGA
TORRÓNTEGUI RAMÓN ANTONIO
Ex Director de la escuela Normal del Pacifico- Ex
Director General del Instituto Pedagógico Hispanoamericano.
Que un niño se
convierta en un manipulador o no depende de su educación. Los padres a menudo
no se dan cuenta de que literalmente están obligando a su hijo a recurrir a la
manipulación, porque en un momento su madre y su padre hicieron lo mismo con
ellos. Podemos decir que las tácticas de crear manipuladores se aprenden. Es
tan familiar y natural que a nadie se le ocurriría mirarse desde fuera. Por
ejemplo, ¿quiere que su hijo odie limpiar los juguetes en su habitación y que,
con el tiempo, odie limpiar la casa y lavar los platos?
Muéstrele lo
difícil y desagradable que es este trabajo. Para ello basta con entrar en su habitación
y decirle: “¡Qué cochinero tienes! ¡Tendré que limpiar otra vez! ¡Qué cansado
estoy de esto! Si una madre está disgustada con las tareas domésticas, ¿por qué
debería amarla un niño? Porque en lugar de mostrarle ese desprecio, no le piden
que guarde los juguetes, en vez de utilizar todo un molesto arsenal mostrándose
enojada, y dejando claro que estaba enfurecida, y que el niño es terco.
Enseguida lo culpa y le dice que ella hace todo por él y este continua con sus
tonterías.
Es difícil reeducar
a una madre en esto, sobre todo porque ella misma aprendió de sus padres esa
actitud negativa hacia las tareas del hogar desde la infancia. Un cambio
positivo seria que la madre se ofreciera ayudarlo a limpiar con una frase
amable “Si, quieres te ayudo a limpiar” Tú recoges tus juguetes y yo haré la
cama. Y luego iremos a tomar un descanso juntos”. Lo más probable es que la
respuesta sea positiva, porque si sinceramente decides compartir el trabajo y
el descanso con tu hijo, él sentirá tu gran interés.
Además, como madre
estará cerca, después de limpiar tendrá una actividad agradable: ¡charlar y
comer algo delicioso! Con el tiempo, el niño aprenderá a hacer todo
rápidamente, se convertirá en un hábito y no necesitará la ayuda de la madre. Y
el recuerdo de la palabra limpiar sus juguetes despues de terminar de jugar le
traerá un buen recuerdo. Ante la falta de atención el niño se trasforma para le
presten atención pudiendo ser activo exageradamente como llorar, gritar, hacer
ruido fuerte. Ante ello los padres se ven obligados a reaccionar ante esto. Un
niño cansado de su soledad, falta de cariño no le importa qué tipo de atención
se le dé, incluso el castigo físico.
Aunque el niño
finja estar indefenso, no lo está, sino que en realidad recuerda todo
perfectamente. El niño llama la atención diciéndole ¡Oye, veme, estoy aquí,
acaríciame, juega conmigo! Cuando la madre lo está vistiendo para ir a su
escuela el niño siente esa satisfacción de estar cerca de ella, y que en ese
momento toda su atención pertenece sólo a él. Hay niños que fingen estar
enfermos porque han aprendido la ventaja que les genera esa posición. Saben que
su madre se sentara y cuidara de ellos, por eso se queja de dolor, y ese tipo
de manipulación aprendida conforme crezca lo aplicara en otras personas. Incluso
los niños pueden sentir lástima por su madre cuando llora por un dolor
inexistente. Pueden resistir el hecho de que le duele el estómago y no ir a la
escuela.
P.D. La
manipulación puede ser pragmática (con el fin de obtener beneficio) y hedonista
(con el fin de obtener placer) puede ser consciente o inconsciente ¿Qué causa
la manipulación? Una necesidad insatisfecha del niño. Se manifiesta como
neurosis, fobias, miedo patológico, sentimiento de abandono, son instintivos y
en el futuro el niño puede tener muchos problemas (por ejemplo, percibirá
cualquier situación cotidiana como una fuente de peligro potencial, que reducir
significativamente su actividad social y empeorar su calidad de vida). Las
necesidades emocionales insatisfechas se manifiestan en el deseo de ganarse la
buena actitud de los demás a cualquier precio (incluso con la ayuda de
mentiras, comportamientos antisociales, etc.).
Para encontrar a
alguien que “me acepte tal como soy”, el niño se dejará manipular y puede caer
fácilmente bajo la influencia de personas indignas. Manipulación hedonista: es
la frialdad emocional, el apego excesivo a las cosas como compensación por la
cálida comunicación humana. Una de las manipulaciones más insidiosas y crueles
que suelen utilizar los niños: “Si me regañas, no te amaré”. El niño está
seguro de que las personas más cercanas a él harán cualquier cosa para
demostrarle su amor. La mejor manera de manipular a un ser querido es mediante
el resentimiento o la culpa.
Por ejemplo, un
niño dice ofendido: “Prometiste dar un paseo conmigo después de la escuela, y
no lo hiciste”. Si un niño, para influir en sus padres, se convierte en una
víctima desafortunada, esto funcionará, porque es la víctima la que termina en
la cima de la pirámide del sistema familiar y controla e influye en los demás a
través de sentimientos de culpa. En el centro de cualquier tipo de manipulación
infantil está la ansiedad de perder a sus padres. Para cada cualquier niño, su
madre es la persona que lo mantiene con vida. Y si de repente desaparece en
algún lugar durante mucho tiempo, esto se convierte en un verdadero desastre
para el niño.
Entre los seis
meses y los tres años, los niños comienzan gradualmente a darse cuenta de que
su madre puede vivir una vida separada y no siempre está cerca. Por lo tanto,
la manipulación es una forma no solo de atraer su atención, sino también de
asegurarse de que ella esté aquí y no irá a ninguna parte. Hay situaciones en
las que una madre, aunque siempre está en casa, pero está constantemente
ocupada con algo, alimentando al niño, vistiéndola, pero no jugando con él;
parece estar cerca, pero al mismo tiempo no está allí. En tal situación, el
niño definitivamente recurrirá a varios trucos para recuperarla.
El niño siempre
sabe que esperar de sus padres en cuanto a comportamiento, y por eso se siente
seguro, y si en algo cambia esto, recurre a sus trucos aprendidos para que todo
vuelva a su estado anterior. – Nunca le diga a su hijo que se está comportando
como una niña, porque será peor. Mejor tomate un tiempo para abrazarlo, darle
unas palmaditas en su cabeza y repetirle que lo amas. Si el niño no es capaz de resolver sus tareas
escolares “No es el fin del mundo” como tampoco es el “Mejor niño del mundo” Es
importante que el niño sepa que lo aman por lo que es y no por sus éxitos. No
existe una receta en cómo ser madre, eso lo va encontrando uno mismo confiando
en nuestra intuición, y observación del hijo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario