EL
TESORO DE CUAUHTÉMOC Y HERNAN CORTES
RAMÓN
ANTONIO LARRAÑAGA TORRONTEGUI
Diplomado
y Maestría en Desarrollo Humano FESC- Universidad Nacional Autónoma de México.
Hay
muchas leyendas sobre el oro y las joyas perdidas de los aztecas. Hasta el día
de hoy, algunos entusiastas están tratando de encontrar el "oro de
Cuauhtémoc" perdido. Se han hecho películas coloridas que cuentan con
entusiasmo los innumerables tesoros de los aztecas descubiertos por Cortés en
la casa de Moctezuma II, pero luego se perdieron, o fueron escondidos por
Cuahutemoc, o Hernan Cortes.
Lo único
que se conoce, es que la parte que en aquel momento de la noche triste que los
españoles tenían fundidos en barras de oro, cayo al agua junto con los caballos
que los transportaban quedando hundidos en el lodo, y la mayor parte se quedo
en la casa del difunto Moctezuma II, cuando los españoles salieron en huida en
medio de la nciohe por la calzada de Tacuba.
Esta
historia la cuentan tanto Bernal Díaz del Castillo como otros autores Quien
redacto que una de las paredes miestras trabajaba un carpintero español
descubrtio una sobre pared donde se encontraba una habitación muy amplia repleta
de oro, piedras preciosas, adornos plagados de joyas, y que era tanto que ni
con varios dias lograrían fundirlo para convertirlo en lingotes. En el codice
Florentino del siglo XVI, en su pagina 165, se dibujo a los españoles fundiendo
las piezas de oro y adornos en lingotes para que fueran más fáciles de
transportar.
De acuerdo a datos de la época el oro fundido
que era una quinta parte para el rey de España valia en ese entonces más de
600.000 pesos oro. Tres grandes montones de lingotes de oro se alzaban en medio
del palacio de Azayacatl, despertando la zozobra e incitando la codicia de los
conquistadores. Los soldados que acompañaban a Cortes, le exigían que
repartiera el oro de inmediato, y este se negaba por lo que se estaba generando
un ambiente malo.
Bernal
Diaz del castillo justifica a Cortes escribendo que Moctezuma II, le regalo
todo el oro (No fue despojado) sino entregado para su rey como homenaje a su
grandeza. Mucho se especulo que el oro perdido cayo al lodo junto con los
caballos por la calzada conocida como Tacuba, y que el tramo que se diseño para
el metro de la ciudad de México se planeo con la intención de encontrar ese
oro, el cual, si se encontró o no, quedo en secreto. Es la calzada por donde se
retiro Hernan Cortes en la noche triste, y por ella también estaba construido
uno de los grandes acueductos que surtían de agua a Tenochtitlán.
En época
de la colonia muchos ricos españoles construyeron residencias de campo para
ellos y sus familias en Tacuba. El trazo de ésta calzada conectaba a la capital
tenochca con Tlacopan —actualmente Tacuba (La Noche Triste el 30 de junio de
1520) A la altura de lo que hoy es la estación del metro Popotla se pararon en
su huida en unos ahuehuetes. Hoy en día solo queda un pedazo de tronco
protegido con con una reja, ya que en varias ocasiones fue quemado.
Cerca al
árbol se levantó durante el Virreinato una capilla de modestas dimensiones en
el sitio para recordar tal suceso, la cual, con algunas reformas, aún se
mantiene en pie. En la época de Hernan Cortes, este mando construir una Ermita
erigida por Juan Garrido en donde se diera sepultura cristiana a los soldados
caídos y se dieran oficios religiosos en su memoria. La capilla se erigió en
honor a San Hipólito, a quien se celebra el 13 de agosto, siendo ese día de
1521 la toma de la ciudad.
De este templo de modestas proporciones, que
después sería ampliado y modificado, Bernal Díaz del Castillo relata que fue
una retirada feroz y encarnizada. El día que pensaban escapar Cortes mando
llamar a todos sus hombres para que cargaran el oro, incluso era tanto, que les
permitio que cargaran todo lo que quisieran. Los soldados se colgaron collares
de oro y perlas, en sus bolsas y con ese peso encima no lograron poder huir.
La parte
principal de lingotes no los pudieron transportar quedando abandonados en la
casa de MoctezumaII. La historia nos
dice que el primer barco cargado de oro que envio Cortes al rey Carlos V, antes
de llegar a España fue atacado por barcos franceses, y que fue a parar ese oro
en manos de Francisco I rey futuro de Francia (Francisco I llamado el francés)
Tambien
se escribió que Cuahutemoc dio la orden en que todo el oro fuera aventado al
lago de Texcoco. Otro referente nos dejo escrito que Cortes se puso de acuerdo
con Cuahutemoc, para esconderlo, y de eso lo acuso Alderete el tesorero real. A
la caída de Tenochtitlán los soldados se dieron a la tarea de torturar a cuanto
indígena apresaban para que habalara en donde quedaron los lingotes de oro que
ellos abandonaron en su huida, pero el secreto se mantuvo para dar presencia al
mito famoso que Cortes le quemo los pies a Cuahutemoc con la intención de que
hablara.
En este
toermento de quema de los pies no solo fue Cuahtemoc el suspuesto torturado sino
con su primo, Tetlepanquetzaltzin, el gobernante de Tlacopan, y la esposa de
Cuahutemoc, de nombre Tecuichpo. Los soldados españoles se dedicaron a excavar
bajo las ruinas de lo que quedo despues de ser quemado el templo de Cuahtemoc,
y encontraron un enorme disco con la imagen del sol, fundido en oro puro, fue
sacado a la superficie desde el subsuelo. - Bernal Diaz del castillo escribió
que Hernan Cortes recibió noticias que los indígenas de Honduras y Guatemala
tenían mucho oro, y que incluso para pescar usaban plomadas de oro. Eso
despertó su ambición para enviar a dos de sus capitanes a exp’loirar (Pedro de
Alvarado por tierra Oaxaca y Chiapas y Cristobal de Olid por Veracruz.
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