ENFERMEDADES
TRASMITIDAS POR LECHE
RAMÓN ANTONIO
LARRAÑAGA TORRÓNTEGUI
Médico
Veterinario Zooctenista FESC- Universidad Nacional Autónoma de México
También hay
otras enfermedades provocadas por ciertos microbios que hallan en la leche un
terreno favorable a su desarrollo. La tuberculosis bovina varía
considerablemente de un país a otro. En Noruega, por ejemplo, no hay apenas
casos de vacas tuberculosas; en Inglaterra, en cambio, se calcula que un 40 por
ciento de las vacas lecheras están tuberculosas, como se ha probado por medio
de la prueba tuberculina y las autopsias practicadas por los veterinarios.
A medida que
la vaca se va haciendo más vieja, está más predispuesta a la tuberculosis, y
aunque esta enfermedad causa a menudo la muerte del ganado, hay muchas vacas
tuberculosas que aparentemente están en buen estado de salud y que siguen
produciendo la misma cantidad de leche que si estuviesen sanas. En este caso,
la leche contiene bacilos de tuberculosis bovina, incluso cuando la ubre de la
vaca parece sana, pues los bacilos pueden provenir de algún foco interno. En un
7 por ciento de muestras de leche procedente de las grandes ciudades en
Inglaterra, se han hallado bacilos de tuberculosis bovina.
En Francia
también es frecuente la tuberculosis bovina, pero como en ese país se tiene la
costumbre de hervir la leche antes de ingerirla, los casos de tuberculosis de
origen bovina son relativamente raros. En Gran Bretaña, los bacilos de la
tuberculosis bovina causan el 51 por ciento de los casos de lupus (tuberculosis
de la piel), el 46 por ciento de los casos de la tuberculosis ganglionar del
cuello, y el 27 por ciento de los casos de meningitis tuberculosa.
Se registran
anualmente unos cuatro mil casos nuevos de tuberculosis de origen bovina que
causa unos dos mil fallecimientos por año, sobre todo infantiles. Los que
llegan a curarse de esta enfermedad se quedan muy delicados durante muchos años
y algunos de ellos para el resto de sus días.
Durante mucho
tiempo se tuvo la creencia de que la tuberculosis se declaraba entre las vacas
que estaban en el establo la mayor parte del año, pero según estudios
recientes, se ha visto que se encuentran numerosos casos de tuberculosis en el
ganado que pastea en los prados. Parece probable que incluso al aire libre los
bacilos de la tuberculosis se trasmiten fácilmente de un bovino a otro. Estos
bacilos pueden vivir en la boñiga hasta 2 años, contaminando los prados a pesar
del sol y de las intemperies.
Algunas veces
las ubres de la vaca están infectadas o inflamadas y la leche puede
contaminarse en el momento de ordeñarlas. Vigilando las ubres de las vacas, los
granjeros evitarán las epidemias de anginas que puede causar la leche así
contaminada. Si consideramos ahora la contaminación de la leche después de ser
ordeñada, veremos que la tifoidea y la paratifoidea son las dos enfermedades
más frecuentemente transmitidas por la leche. Cuando se declara una epidemia y
se busca la causa, resulta generalmente que la leche ha sido infectada por un
portador de gérmenes.
Existe una
bacteria clasificada como Brucella abortus con nueve biotipos: B suis, con
cuatro biotipos; Brucella melitensis, con tres biotipos, y B Neotonae, ovis y
canis. La patogenicidad del hombre es la melitensis. La transmisión es a través
de secreciones vaginales que contaminan ambientalmente semen de machos. El paso
a humano también es a través de la ingestión de leche cruda y quesos frescos y
contacto con fetos, secreciones vaginales.
El hombre
adquiere la bacteria a través del contacto directo con los animales infectados,
con sus excretas o productos del aborto, polvo, pelo o ambientes contaminados a
través de la piel erosionada o por salpicaduras a los ojos.
El mayor
riesgo de infección lo tienen los ordeñadores, pastores, vaqueros, veterinarios
o familiares que conviven con los animales. Los carniceros al manejar tejidos
infectados y vísceras corren gran riesgo; el personal de laboratorios que
producen las vacunas y los antígenos de Brucilla, así como los vacunadores se
infectan al aspirar aerosoles, por inoculación accidental o por salpicaduras.
La
transmisión de persona a persona se puede presentar por transfusiones de sangre
contaminada o trasplantes de tejidos infectados a individuos hospitalizados. De
gran importancia es la transmisión de brúcela de madre enferma al hijo lactante
a través de la leche. El caso menos estudiado en el país es el de la
transmisión placentaria de brucella que produciría el aborto del feto.
El humano
puede infectarse a través de cualquiera de las formas mencionadas con cuatro de
las especies del género Brucella: B melitensis, que comúnmente afecta a la
cabra y la oveja, cuya adaptabilidad para vivir en cualquier sitio, hace que
tengan una amplia distribución en el territorio nacional; en muchas zonas
rurales es la única fuente de ingreso y alimento para las familias. B
melitensis es el agente responsable de la mayoría de los casos humanos
diagnosticados por métodos bacteriológicos y es la más virulenta.
B abortus,
responsable de la brucelosis bovina, por ser menos virulenta para el humano, le
produce una infección leve y en muchos casos asintomáticos, está muy
relacionada a la actividad profesional del paciente. B suis, que afecta a los
cerdos, causa en el humano lesiones destructivas localizadas y supurativas. B
canis es poco virulenta para el hombre, cuando lo infecta produce bacteremias o
complicaciones de tipo supurativo.
¿Síntomas en
seres humanos? Cuadro generalizado: debilidad, malestar, cefalea, dolores
articulares, fiebre oscilante, sudoración repentina con olor a paja mojada. En
algunas granjas se autoriza vacunar B-19 en hembras de 3 y 6 meses de edad. La
prueba del anillo y Rosa de Bengala indican si está o no infectado el animal,
pero no cuantifica. Para considerarlo positivo o negativo y basarlo en la
eliminación, se sacrifican los positivos. Hay que diferenciarla de otro tipo de
abortos.
Los géneros
que producen abortos en bóvidos son Salmonella dublin (multitud de cuadros) o
Salmonella typhimurium (aborto ligado a septicemia). Chlamydia trachomonatis
(humana) y Chlamydia psittaci (que tiene multitud de huéspedes a causa un
cuadro respiratorio de tipo gripal); se trata de un parásito intracelular
obligado. Exclusivamente por abortos y cuadro genital ligado a reproductor;
existe una especie implicada que es Campylobacter foetus subespecie
venereoarvenereo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario