SEXO EN LOS
CHIVOS
RAMÓN ANTONIO
LARRAÑAGA TORRÓNTEGUI
Médico
Veterinario Zootecnista FESC- UNAM
La cabra en
celo es fácilmente identificable. A partir de unas 24 horas antes de aceptar la
cópula, manifiesta en forma creciente una serie de signos tales como el
movimiento de la cola, aumento de la frecuencia de líquido, orina frecuente y
ante la presencia del macho a veces se observa una descarga de mucus por la
vulva (Las cabras en celo no se montan unas a otras).
He aquí las
acciones que siguen las cabras (Chivos) antes de coito, en donde el aroma a
orina es el principal atractivo para que se concrete la relación sexual. Para
indicarle al macho cabrío la hembra mueve la cola con fuerza en lo que se llama
flagelación de la cola.
El
movimiento, a veces lo combina con un aumento de vocalizaciones (llamando al
macho). A continuación, el macho llega ante la hembra para ver la escena de lo
que está sucediendo. La Chiva se pondrá en cuclillas y orinará. Es la
confirmación de esta lista para el macho.
A
continuación, el macho se inclina para oler esa orina fresca o directamente en
el chorro de orina de ella, luego levanta la cabeza hacia atrás en un
movimiento como si estuviera haciendo gárgaras apartando los labios de los
dientes como si estuviera disfrutando el mejor perfume del mundo. A esta acción
del macho se le llama en inglés fleh men.
El macho
manda el olor a su órgano vomeronasal (también llamado órgano de Jacobson:
olfato se sitúa por encima del paladar, entre la nariz y la boca, junto al
hueso vómer).
Denominado
órgano vomeronasal o de Jacobson, la mayoría de los mamíferos lo tienen, a
excepción de los hombres, los primates y los cetáceos, que lo tienen
inutilizado al haber perdido las conexiones cerebrales para detectar las
hormonas que flotan en el ambiente.), que se encuentra cerca de los huesos
nasales y ayuda al macho a detectar feromonas que le indican si la hembra está
en el momento que ocupa coito para su embarazo.
El macho
comienza a oler frecuentemente a la hembra para ver en qué estado va su
ovulación. La hembra se encarga de estar rociando la cara, barba, pecho y patas
delanteras de orina al macho. Luego viene una danza alrededor de la hembra. Una
vez que el macho determina por la orina de ella que esta lista para el sexo
(Aparearse), corre a un lado de ella (Danza), acariciando su costado y trasero
con la lengua de fuera y sus patas delanteras y orejas hacia adelante, todo
mientras grita.
Esos gritos o
chillidos suenan como lloriqueos, maullidos, resoplidos, cloqueos, casi como un
juguete chillón. Luego, la pareja hace cabriolas un poco antes de que el acto
sexual realmente comience. Las hembras entran en celo en promedio cada 21 días
durante un máximo de tres días seguidos.
El ciclo de
calor de la hembra sube y baja durante este tiempo y solo se apareará si su
ciclo está en alza, lo que se llama calor. Hay otro comportamiento extraño que
a menudo muestran las hembras después de una exitosa sesión de apareamiento. Lo
llaman "erección de la hembra" y sucede cuando el macho ha hecho bien
su trabajo.
La Cabra
(Chiva), se pone en cuclillas como si fuera a orinar, pero junta las patas
delanteras y traseras como si tratara de rodar en una bola en lo que parece ser
una acción extática e involuntaria. Los dueños de cabras seleccionan al macho
por sus rasgos superiores, que este en las mejores condiciones para el
apareamiento, ya que es probable que reduzca su comida. ingesta mientras su
testosterona está muy aumentada y puede perder mucho peso.
Además, hay
que considerar la cantidad de apareamiento. Un macho sano de tres años o más
puede aparearse con más de 40 hembras a la vez si se le da la oportunidad. Las
hembras duran embarazadas durante unos cinco meses antes de dar a luz (150
días: la duración promedio de la gestación varía entre 144 y 150) a veces
gemelos o incluso trillizos. Lactancia: 60 a 90 días.
A medida que
el parto se aproxima, la ubre aumenta de tamaño, el ligamento pélvico se relaja
alrededor de la base de la cola y la vulva se agranda y alarga. Ocho a doce
horas antes del nacimiento, el cuello uterino comienza a dilatarse y se
desprende el tapón de mucus uterino. Conjuntamente, el saco amniótico (bolsa de
agua) se rompe y es forzado hacia la vulva.
Generalmente,
la expulsión del feto se produce a los pocos minutos de que la bolsa de agua es
vista por la vulva. Si el parto es múltiple, generalmente la cabra descansa un
poco entre cada cría. La mayoría de las cabras se sienten más cómodas estando
solas al momento del parto.
Cualquiera
interferencia o molestia, especialmente en las primerizas, puede significar que
la madre rechace a su cría.
Es importante
que la cabra lama a su cría lo más pronto posible, pues ello es un indicio de
que la acepta. Los partos dificultosos (distocias) son poco frecuentes en
caprinos. Si el trabajo de parto se prolonga por más de una hora después de la
ruptura de la bolsa de agua, entonces hay que preocuparse y proceder en su
ayuda.
El Nacimiento
de una cruza entre borrego y cabra, no es la primera vez que se da, aunque se
trata de un fenómeno extremadamente raro. El fruto de un apareamiento entre
oveja y una cabra que lo llaman "cabreja o Chirrego". Normalmente
cuando ocurre, el producto muere dentro de la mamá o a las pocas horas de
nacido, siendo muy raro que sobreviva. Y si logra llegar a su edad adulta es un
hibrido que no tendrá hijos.
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