martes, 15 de agosto de 2023

 

SEXO EN LOS CHIVOS

RAMÓN ANTONIO LARRAÑAGA TORRÓNTEGUI

Médico Veterinario Zootecnista FESC- UNAM

La cabra en celo es fácilmente identificable. A partir de unas 24 horas antes de aceptar la cópula, manifiesta en forma creciente una serie de signos tales como el movimiento de la cola, aumento de la frecuencia de líquido, orina frecuente y ante la presencia del macho a veces se observa una descarga de mucus por la vulva (Las cabras en celo no se montan unas a otras).

He aquí las acciones que siguen las cabras (Chivos) antes de coito, en donde el aroma a orina es el principal atractivo para que se concrete la relación sexual. Para indicarle al macho cabrío la hembra mueve la cola con fuerza en lo que se llama flagelación de la cola.

El movimiento, a veces lo combina con un aumento de vocalizaciones (llamando al macho). A continuación, el macho llega ante la hembra para ver la escena de lo que está sucediendo. La Chiva se pondrá en cuclillas y orinará. Es la confirmación de esta lista para el macho.

A continuación, el macho se inclina para oler esa orina fresca o directamente en el chorro de orina de ella, luego levanta la cabeza hacia atrás en un movimiento como si estuviera haciendo gárgaras apartando los labios de los dientes como si estuviera disfrutando el mejor perfume del mundo. A esta acción del macho se le llama en inglés fleh men.

El macho manda el olor a su órgano vomeronasal (también llamado órgano de Jacobson: olfato se sitúa por encima del paladar, entre la nariz y la boca, junto al hueso vómer).

Denominado órgano vomeronasal o de Jacobson, la mayoría de los mamíferos lo tienen, a excepción de los hombres, los primates y los cetáceos, que lo tienen inutilizado al haber perdido las conexiones cerebrales para detectar las hormonas que flotan en el ambiente.), que se encuentra cerca de los huesos nasales y ayuda al macho a detectar feromonas que le indican si la hembra está en el momento que ocupa coito para su embarazo.

El macho comienza a oler frecuentemente a la hembra para ver en qué estado va su ovulación. La hembra se encarga de estar rociando la cara, barba, pecho y patas delanteras de orina al macho. Luego viene una danza alrededor de la hembra. Una vez que el macho determina por la orina de ella que esta lista para el sexo (Aparearse), corre a un lado de ella (Danza), acariciando su costado y trasero con la lengua de fuera y sus patas delanteras y orejas hacia adelante, todo mientras grita.

Esos gritos o chillidos suenan como lloriqueos, maullidos, resoplidos, cloqueos, casi como un juguete chillón. Luego, la pareja hace cabriolas un poco antes de que el acto sexual realmente comience. Las hembras entran en celo en promedio cada 21 días durante un máximo de tres días seguidos.

El ciclo de calor de la hembra sube y baja durante este tiempo y solo se apareará si su ciclo está en alza, lo que se llama calor. Hay otro comportamiento extraño que a menudo muestran las hembras después de una exitosa sesión de apareamiento. Lo llaman "erección de la hembra" y sucede cuando el macho ha hecho bien su trabajo.

La Cabra (Chiva), se pone en cuclillas como si fuera a orinar, pero junta las patas delanteras y traseras como si tratara de rodar en una bola en lo que parece ser una acción extática e involuntaria. Los dueños de cabras seleccionan al macho por sus rasgos superiores, que este en las mejores condiciones para el apareamiento, ya que es probable que reduzca su comida. ingesta mientras su testosterona está muy aumentada y puede perder mucho peso.

Además, hay que considerar la cantidad de apareamiento. Un macho sano de tres años o más puede aparearse con más de 40 hembras a la vez si se le da la oportunidad. Las hembras duran embarazadas durante unos cinco meses antes de dar a luz (150 días: la duración promedio de la gestación varía entre 144 y 150) a veces gemelos o incluso trillizos. Lactancia: 60 a 90 días.

A medida que el parto se aproxima, la ubre aumenta de tamaño, el ligamento pélvico se relaja alrededor de la base de la cola y la vulva se agranda y alarga. Ocho a doce horas antes del nacimiento, el cuello uterino comienza a dilatarse y se desprende el tapón de mucus uterino. Conjuntamente, el saco amniótico (bolsa de agua) se rompe y es forzado hacia la vulva.

Generalmente, la expulsión del feto se produce a los pocos minutos de que la bolsa de agua es vista por la vulva. Si el parto es múltiple, generalmente la cabra descansa un poco entre cada cría. La mayoría de las cabras se sienten más cómodas estando solas al momento del parto.

Cualquiera interferencia o molestia, especialmente en las primerizas, puede significar que la madre rechace a su cría.

Es importante que la cabra lama a su cría lo más pronto posible, pues ello es un indicio de que la acepta. Los partos dificultosos (distocias) son poco frecuentes en caprinos. Si el trabajo de parto se prolonga por más de una hora después de la ruptura de la bolsa de agua, entonces hay que preocuparse y proceder en su ayuda.

El Nacimiento de una cruza entre borrego y cabra, no es la primera vez que se da, aunque se trata de un fenómeno extremadamente raro. El fruto de un apareamiento entre oveja y una cabra que lo llaman "cabreja o Chirrego". Normalmente cuando ocurre, el producto muere dentro de la mamá o a las pocas horas de nacido, siendo muy raro que sobreviva. Y si logra llegar a su edad adulta es un hibrido que no tendrá hijos.

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