RATON MASCOTA
RAMÓN ANTONIO
LARRAÑAGA TORRÓNTEGUI
Médico
Veterinario Zootecnista FESC-UNAM
El ratón
común, (Mus musculus), es un animal que vive rápido, muere joven y tiene un
montón de crías. Su capacidad para reproducirse explosivamente. Al igual que
las malas hierbas, los ratones se han extendido mucho más allá de su amplio
territorio original en Asia, hasta ocupar todos los continentes salvo la
Antártida, y la mayoría de islas del mundo.
Al igual que
ocurrió con las malas hierbas, la difusión de los ratones contó con la ayuda
inconsciente de los humanos. Los ratones fueron los primeros mamíferos que
explotaron a fondo el nuevo nicho creado por los asentamientos humanos.
Estos
antiguos moradores de rocas y cuevas descubrieron que las casas y los graneros
de los seres humanos resultaban más acogedores y no volvieron nunca a sus
viejas madrigueras. Su destino iba a quedar ligado al de los humanos.
Por lo menos
hasta el momento, les ha funcionado bastante bien, a pesar de la oposición
frontal de sus socios humanos, nada dispuestos a tolerar su presencia.
Actualmente, consideramos que la gran mayoría de los ratones domésticos son una
plaga. Y nos hemos esforzado mucho en exterminarlos, aunque hemos fracasado
estrepitosamente. Tenemos muchos comensales que nos acompañan en casa con la
comida como son los perros, gatos, cerdos, cucarachas, etc.
El ratón
común o doméstico, (Mus musculus), y los otros ratones pertenecen a la familia
de los múridos, que incluye a las ratas, y muchos más. De hecho, la de los
múridos no solo es la mayor familia de roedores, sino también la familia más
numerosa de los mamíferos, con más de mil cien especies. Los múridos se
diferenciaron de otros roedores parecidos al ratón en algún punto del Mioceno
(hace 20-25 millones de años); los ratones y las ratas emprendieron su camino
hace 10-15 millones de años; y el género Mus musculus evolucionó hace 6
millones de años.
Estos
evolucionaron en la India y sigue siendo su principal centro de distribución
para el mundo, incluido el ratón doméstico. El Mus domesticus se expandió con
el desarrollo de la agricultura; el Mus musculus invadió Asia Central y China;
el Mus castaneus se expandió por el sureste asiático.
En los
últimos quinientos años, con el arribo de los barcos españoles el Mus
domesticus y el musculus se ha extendido por América, Australia, Nueva Zelanda,
el África subsahariana y las islas del Indo pacífico a bordo de los barcos
durante la exploración y la conquista de esas regiones.
El estatus de
los ratones es una plaga, pero alguien tuvo la idea de tomar a los blancos por
mascota y así se inició el proceso de la domesticación de los ratones. Empezó
en China, en donde una princesa los tomos de mascotas en la dinastía (Dinastía
Han), los criadores de ratones chinos habían conseguido crear no solo un ratón
amarillo, sino también el ratón bailarín, llamado así por sus extraños
movimientos sinuosos, producto de una deficiencia en el oído interno.
En el siglo
XVIII, los japoneses se habían puesto a la cabeza en el desarrollo de los
ratones mascota, algunos de los cuales llegaron a Europa; se hicieron especialmente
populares en la Inglaterra victoriana. En Japón, el musculus del este de Asia
se cruzó en cierta medida con la subespecie castaneus del sureste asiático,
dando lugar a variadas cepas de ratones mascota. Fueron estos híbridos de
musculus-castaneus los que se importaron a Inglaterra. La subespecie domesticus
nativa contribuyó poco o nada a las cepas de ratones mascota.
Pero una vez
que estos ratones mascota adquirieron otra utilidad, la del uso científico, la
subespecie domesticus se añadió a la mezcla. De hecho, la mayoría del genoma
del ratón de laboratorio procede del domesticus, una parte mucho menor del
musculus y solo un poco del castaneus. La mezcla varía ligeramente entre
diferentes cepas de laboratorio.
El
apareamiento entre hermanos en la reproducción para el laboratorio hizo que se
eliminara la variación genética.
La docilidad,
por ejemplo, varía mucho entre diferentes ratones de laboratorio, siendo la más
fácil de manejar la raza domesticus, que son también los que se están
utilizando como mascotas. La diferencia entre un ratón de laboratorio y uno
salvaje es su tamaño, su peso (Los salvajes pesan menos) Los salvajes corren
mucho más que los de laboratorio, y lo hacen más rápido, son menos pesados y
más inteligentes.
La mayor
fortaleza de los ratones salvajes se refleja en los ventrículos del corazón,
que son más grandes. Los de laboratorio son más torpes, tienen más reducido su
cerebro y su inteligencia. Ojos más pequeños, envejecen más rápido, tienen
menos crías. Las personas odian a las ratas, las relacionan con enfermedades y
pestes trasmitidas al humano (peste negra).
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